12 de noviembre de 2015

Feminismos, "feminazismos", machismos y malas personas

Últimamente parece que no se hable de otra cosa más que de sexismo, discriminación y violencia contra la mujer. O eso me parece a mí al menos.

Preparando (y debido a) la manifestación del sábado en Madrid, hay una especie de ola de opiniones de todos los colores sobre las mujeres, el feminismo, el machismo, el fenómeno del "feminazismo" (que no existe), la violencia... Y está todo un poco saturado.

Y ha llegado un momento en que dan ganas de vomitar.

Muchas veces he criticado esa postura del "nuevo feminismo" en el que se considera a todos los hombres potenciales agresores, se exige un idioma artificial que incluya incluso a quienes no se sienten excluidos, y se tilda sistemáticamente a quien no participe de esa forma de feminismo de machsita execrable.

Pero últimamente me estoy encontrando tanto machismo, tantos hombres y mujeres defendiendo barbaridades, que estoy flipando en colores.

Vivimos en una sociedad machista. Negar eso es como negar la fuerza de la gravedad.
De hecho, vivimos en un planeta en el que absolutamente todas las sociedades son machistas. No existe ninguna cultura en toda la Tierra que sea totalmente igualitaria, todas son discriminatorias hacia la mujer, en mayor o menor medida. Que tiene cojones.

Pero si miramos sólo a nuestra sociedad occidental judeocristiana, teóricamente la más avanzada e igualitaria, tenemos machismo pa aburrir.

En esta sociedad las mujeres cobran menos que los hombres. Es un hecho. Puede ser por que llegan menos a puestos altos, porque negocian menos... Me da igual. Es así. Cobran menos teniendo las mismas capacidades. Y eso es discriminatorio.

En esta sociedad las mujeres no tienen derecho a disfrutar del sexo con libertad. La mujer que quiere acostarse con un hombre cada noche, sin hacer daño a nadie, bajo su propia responsabilidad, de mutuo acuerdo... es una zorra. 
Esa mujer es considerada una puta, una chica fácil, una mujer que no se respeta, una mujer que se ofrece a ser "utilizada", una furcia que merece que los hombres hagan con ella lo que quieran.
Una mujer que reconoce que se masturba, tiene muchas papeletas de que le miren mal. Y si reconoce que se masturba sola teniendo pareja, muchos la considerarán una ninfómana.
Una mujer que consiente en irse a la cama con un tío, y en el último momento se arrepiente, puede ser violada impunemente, porque en un primer momento consintió. Son muchas las violaciones de este tipo que quedan sin castigo, porque "ella es una calientapollas".

En esta sociedad la maternidad es asunto público. La paternidad no. El que una mujer decida tener hijos, o decida que no quiere tenerlos nunca, es algo en lo que se mete todo el mundo. Todo el mundo opina. Todo el mundo espera que esos hijos lleguen, pregunta por ellos... Siempre a la mujer, nunca al hombre.

En esta sociedad, una mujer que dice claramente lo que piensa es una histérica que monta pollos y debe ser castigada. La mujer debe ser dulce, amable, tranquila. Una mujer con mal genio es una marimacho, o una desquiciada.

En esta sociedad la indumentaria y la estética femenina se llevan a juicio. Todo el mundo tiene derecho a opinar si una falda es demasiado corta, y su portadora una zorra. Como si tuviera algo que ver el largo de la ropa con las preferencias sexuales, o las preferencias sexuales con la dignidad.
Si una mujer no se depila, es una asquerosa.
Si una mujer no se maquilla, es descuidada.
Si una mujer no ama comprar ropa, es poco femenina.
Si una mujer está gorda, debe desear ser delgada como una modelo.
Si una mujer gorda es feliz con su peso... ah no, que eso no se contempla en esta sociedad.

En esta sociedad se da por hecho que la mujer debe ser conquistada, no debe llamar al chico que le gusta, no debe entrarle a un tío para no parecer una puta (de nuevo, ¿qué tiene que ver la atracción sexual con la valoración de nadie?). Debe desear casarse, pero nunca pedir matrimonio. Debe tener la boda de sus sueños, el día más bonito de su vida.

En esta sociedad la menstruación está mal vista. Es algo asqueroso, maloliente y vergonzoso que debe ser ocultado. Los tampones se piden en voz baja, tener el periodo es "estar mala" y cualquier comportamiento temperamental se ridiculiza con un "es que estás con la regla, mejor no hacerte caso".

En esta sociedad está mal visto que una mujer tenga muchos amigos varones sin tener relación de pareja con ninguno de ellos. No se considera posible la amistad entre hombres y mujeres sin segundas intenciones. Aunque existe, y es un hecho.

En esta sociedad 50 sombras de Grey es Best Seller, y película supertaquillera. Y muchas mujeres anhelan tener una relación así.

Esta sociedad es machista.

¿Es menos machista que hace 1000 años? Muchísimo menos.
¿Es menos machista que hace 100 años? Muchísimo menos.
¿Es menos machista que hace 40 años? Bastante menos.
¿Es una sociedad igualitaria? Ni de coña.

Y quien asegure que lo es, probablemente tiene el machismo asentado en su mente, en sus comportamientos y en su modo de vida. Es normal, no pasa nada, todos estamos socializados de esa manera, y es jodido llegar a ver los matices sexistas en los que vivimos, porque muchos son tremendamente sutiles.

Pero es necesario verlos, para poder cambiarlos.

No se trata de darle la vuelta a la tortilla, como también está ocurriendo en algunos casos. No se trata de insultar a la mujer que decide libremente depilarse. No se trata de despreciar a quien decida vivir en pareja ni de compadecer a la mujer que quiera tener hijos. No se trata de obligar a nadie a vivir una sexualidad que no comparte. No tiene sentido hablar de "terrorismo machista" como si hubiera una organización dispuesta a someter y erradicar a las mujeres a través del terror.

Eso sería caer en lo opuesto. Pero es que quienes claman eso son exigua minoría. Y, al fin y al cabo, en todas las revoluciones y en todos los cambios de paradigma es necesaria una minoría radical para empujar. Un radicalismo que normalmente se extingue solo, o queda marginado. No es algo de lo que preocuparse.

Se trata de defender que mujeres y hombres sean vistos como iguales en la sociedad. Respetando, desde luego, las particularidades de cada persona y las diferencias biológicas y biopsicológicas entre hombres y mujeres, que las hay, aunque son poquísimas. La mayoría de las diferencias que consideramos "naturales" son aprendidas.
Pero sin aplicar doble rasero a la sexualidad, las relaciones sociales, las relaciones de pareja, la salud... según el sexo de la persona.

¿De verdad hay gente que está en contra de eso?

Pues sí.




Algunos destacan por su ignorancia, como el grupito de Vox que se plantó en la manifestación con pancartas de "Ni machismo ni feminismo". Con dos cojones.
Una se va acostumbrando a que en España la gente hable sin tener ni idea de lo que dice, pero aun así me sigue sorprendiendo ese orgullo de no saber que algunos parecen exhibir.
Y es que basta con abrir el diccionario para entender que el feminismo es algo maravilloso, y que es absurdo estar en contra de una doctrina que "exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres".

No, feminismo y machismo no son polos opuestos, discriminaciones enfrentadas. El machismo es discriminatorio, el feminismo es inclusivo.

Podemos estar de acuerdo en que un movimiento matriarcal, o hembrista (esta palabra no existe como tal), que pretenda discriminar a los hombres en favor de las mujeres es algo indeseable. Pero es que no se habla de eso.

Otros están en contra de la discriminación positiva. Me parece lógico. Yo estoy muy en contra de la discriminación positiva. Me parece que es paternalista, que es discriminatoria y que es un parche que sirve para llenarse la boca de presuntos resultados sin llegar a solucionar problemas de fondo.
El problema es cuando se empieza a considerar discriminación positiva cualquier medida igualitaria. Eso no es discriminación positiva, es dejar que la mujer obtenga lo que por derecho debería tener. Rechazar eso es rechazar que la mujer tenga los mismos derechos que el hombre.


Otros responden ante la violencia contra la mujer (violencia de género) que también hay violencia doméstica contra el hombre. Esto es sonrojante. Comparativamente las cifras de hombres maltratados y asesinados por sus parejas mujeres es irrisorio. Nadie dice que no haya que perseguirlo, de hecho se persigue. Pero comparar el maltrato a la mujer por parte de sus parejas, con su versión opuesta, es comparar un boquerón con un tiburón blanco. Ni siquiera se trata del mismo tipo de animal.

Y, por supuesto, están las críticas contra la Ley de Violencia de Género. Es una ley insuficiente e injusta, que crea dos tipos de delito según quién sea el agresor. Eso es una cagada, y un coladero. Y sin duda las denuncias falsas son algo terrible, que ocurre, y que exista una ley que permita abiertamente ese tipo de denuncias falsas es una cagada. La ley debería modificarse.
Pero centrar todo el debate sobre la violencia y el machismo en una ley, y en unas denuncias falsas que suponen una minoría ridícula, es patético.

Otros, y otras, porque es sorprendente la cantidad de mujeres machistas que hay en el mundo, piensan que el feminismo nos hace "menos mujeres" o "menos femeninas", y nos obliga a tener comportamientos varoniles.
Este argumento es de por sí una oda al machismo, porque considera que los roles que la sociedad nos enseña como masculinos y femeninos son algo natural, inamovible e incuestionable. Y no.
No depilarse no te hace "menos mujer" igual que depilarte no te hace "más mujer", sin importar lo que tengas entre las piernas. Y montar muebles del Ikea tampoco te hace "más hombre". Es ridículo.



Así que, de verdad, parad. Dejad de decir que las mujeres están en pie de guerra, que quieren esclavizar a los hombres, que están dejando de ser mujeres, que son unas locas pidiendo cosas que ya tienen, o que buscan dominar el mundo. 
Dejad el paternalismo patético de "ay... ¡si en casa siempre han mandado ellas!" y dejad de intentar seguir justificando que el sexo casual es malísimo para las mujeres.

Todo el mundo debería perseguir la igualdad, todo el mundo debería ser feminista (recordemos la definición, para los más lentos) y todo el mundo debería estar encantado de vivir en una sociedad más libre, más abierta, con menos discriminación y menos dolor.

¿No?





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