15 de septiembre de 2015

Apios verdes felices, C.

¡¡¡¡¡FELICIDAAAAAAAAADEEEEEEES C!!!!!!

Este año todos nos estamos pasando por el soberano forro tu tradición de no celebrar tu cumpleaños. Y, lo que es mejor, te la estás pasando tú también, y eso mola un montonazo.

Ya has pasado el cuarto de siglo, te acercas a la decrepitud. Pero no tienes que preocuparte, porque como vives en el Círculo Polar, te conservas guay. Lo único es que igual con tanta agua te apurgaras un poco, pero bueno, es un mal menor.

Tengo serias tentaciones de ponerme terriblemente moñas, porque aunque vas de tío duro y en cuanto alguien hace algo bonito te sale el inconcebible tímido que en el fondo eres por los poros, sé que te mola porque eres más blandito de lo que pareces.

Han pasado dos años desde aquel primer domingo, totalmente absurdo, en Niort, cuando yo llegué sin comida y con todo cerrado, y te vi con las gafas esas enormes, sentado en el somier con la mata escocesa.
Era tu cumpleaños, pero no lo sabíamos. También es cierto que en aquel momento no era algo que me preocupara demasiado. Eras "el otro del Puerto", que no me había saludado en el Ayuntamiento, y al que su madre llamaba por diminutivo. 

No voy a hacer un resumen de toooooooodo lo que te ha pasado, me ha pasado y nos ha pasado desde entonces, porque paso. No es necesario.

Pero lo cierto es que en este tiempo has pasado de ser un desconocido peculiar a ser uno de mis mejores amigos, con diferencia. No sé exactamente cómo lo has hecho, pero así ha sido.
Y encima, te has unido a la caterva de amigos que tengo desperdigados por el mundo.

Y, lo mejor de todo, desde hace poco has empezado a dar pasitos en una dirección chulísima que te va a aportar miles de cosas. Estás confiando en mí para ello, cosa que te agradezco muchísimo, y es un orgullo y un placer ir viendo tus avances, de los cuales este cumple ya es una estupenda prueba.

Que te quiero un montón, que eres una persona tremendamente importante en mi vida y que me flipa compartir cosas contigo ya lo sabes, ¿o acaso te crees que me dedico a mandarles audios pre-cumpleaños a todo el mundo?

Tal vez sea repetitivo volver a decir que hace dos años te parecía imposible quedar con una tía para tomar un café, sin motivos secundarios, y no estabas seguro de tener ninguna amiga 100%... Pero me da igual, yo lo repito. No sólo porque me parece divertido, sino porque aceptar que eso podía no ser así, y dar pasos hacia otra dirección fueron ya una muestra de lo que estás haciendo hoy, trabajando como un campeón.

Y poco más, señor. Que muchas felicidades, que lo disfrutes, que te creas que lo mereces, que lo pases genial, y que a ver cuándo volvemos a tener oportunidad de celebrar un cumpleaños juntos, en tu iglú o en Madrid.
 
Por último, dejarte la única canción que no me ha dado tiempo a prepararme antes de T (y mira que lo he intentado) para cantártela yo. Disfruta.


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario