1 de julio de 2015

Hola holita, Ley Mordaza

¡Hola holita, lectorcillos!

Qué alegría veros por aquí, ¡me hace mas feliz que un heladito en un caluroso día de verano!

Seguro que habéis venido a leer un poco sobre los problemillas españoles, o de los griegos... ayyyy qué manía de buscar siempre los problemitas de la vida.

¿No veis que nuestro país es una maravilla maravillosita? Estamos acabando con la crisis, tenemos políticos que se preocupan por nuestra moral, policías que protegen nuestras cabecitas de pensamientos peligrosillos, ¡todo un lujo!

Además, tenemos la suerte de vivir en el mejor sistema de gobierno posible: ¡la monarquía! ¿Qué puede ser mejor que tener a reyecitos y princesitas elegidos por el gran Jefe celestial para representar a nuestro país? ¡No olvidéis, lectorcillos, que los humanos hemos elegido mal siempre! ¿O no os acordáis ya de esa manzanita, y de la serpiente pecadorcilla? ¡Mejor que Dios elija a nuestros Jefes, que tiene más experiencia!

¡Y qué decir de nuestros politicuelos! Esos señores tan serios que se encargan de que hagamos un buen uso de Internet (¡¡que está lleno de tentaciones y señoritas con poca ropa!), de que todos tengamos trabajito, de que no ganemos tanto como para ser avariciosillos, y de mantener a los rojillos ocupados.

Vivimos, desde luego, en el mejor país de todo el planetita Tierra.

Nos levantamos tempranito, para aprovechar el día. Desayunamos en familia, tostadas con productitos de la tierra. Después, la mujer queda en casa, cumpliendo con sus obligaciones familiares, y el hombre se va a trabajar ganándose el pan con el sudorcillo de su frente. ¡Algo muy feminista! ¿Qué es más feminista que dejar que hombres y mujeres sean igualitos, cada uno haciendo las tareillas que mejor sabe hacer?

Los niños van al colegio a aprender aritmética, historia de las Españas, educación para el patriotismo, y por supuesto catolicismo ilustradito. ¡Todo lo que necesitan saber para ser perosonillas de provecho!

Por la tarde vamos todos juntos a misa, a rezar para que todo siga siendo estupendito. Mejor eso que andar en las redes sociales, haciendo chistes soeces y dolorosos o hablando mal de la simpatiquilla policía. ¡Que el Internet lo carga el diablo!

¡Y a dormir! Sin pecar, por supuesto, que es peligrosito para la salud del alma y el cuerpo.

Así, cada día, agradeciendo a Dios por el país de libertad y democracilla en el que vivimos. ¡Del que debemos estar muy orgullosos!

Así que, lectorcitos y lectorcillas, no busquéis problemas ni dolores, y celebrad donde vivimos, que hay quienes lo pasan mucho peor... ¡Nosotros tenemos libertad!

***

¿Qué? ¿Sube el azúcar? ¿Queréis iros lejos y no volver? Pues es lo que toca, señores. Cualquiera que escriba en España algo ligeramente más reivindicativo que esto, corre el riesgo de recibir sobre él todo el peso de la ley.

Así que venga, a chutarse insulina y flanderizarse todo el mundo, que España nos va a quedar preciosa. Lobotomizada, sí, pero con una urbanidad y un temor de dios... que va a dar gusto.

Un inglés o un francés ante la España de Rajoy

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