31 de enero de 2014

¡Empiezan las votaciones!

Bueno, ahora sí que sí. Hoy empiezan las votaciones de los premios 20 minutos, como ya os conté aquí.

Podéis votar desde este enlace. Os pide que os registréis, pero son dos minutillos, y podéis hacerlo más fácilmente accediendo con vuestro Facebook si queréis.

La votación NO son las estrellitas. Es el cuadradito azul en el que pone "Vota a este blog" que sale cuando ya estáis registrados.

Repito las peticiones de la otra vez.

-La primera: que si el blog os gusta, votéis antes del 2 de marzo (parece de perogrullo, pero no está de más recordarlo =P)

-La segunda, que difundáis el Baúl si realmente os mola lo que voy sacando de él. Que le enseñéis el post de blablacar al amigo viajero, el de los becarios al sobrino que está estudiando periodismo... Si realmente creéis que lo que aquí se cuenta está chulo, y vale la pena darlo a conocer, a cuánta más gente se llegue, mejor.


-La tercera (y esto va dirigido especialmente a todas esas personas que me tratan en la vida real) que ¡¡comentéis!! Uno de los requisitos para ganar el concurso es que cuando los señores que inspeccionan los blogs pasen por aquí vean una "comunidad de seguidores". El contador de visitas dice que existe. Los comentarios dicen que ni de coña. Así que, por favor, todos los que comentáis en Facebook, o me decís "qué chula tu entrada de..." paseaos un poco por los cuadraditos blancos de abajo ^^


Así que nada, vamos allá, que nos repartan suerte, y a votar ^^

Y mil gracias por adelantado



29 de enero de 2014

Manipuladores sexuales con piel de científico

La cantidad de estupideces que se pueden leer al día en internet es ilimitada. Y si uno se mete en periódicos supuestamente serios, aún más.

Me tropiezo con este enlace de ABC, que explica cómo evitar la masturbación. Leo el texto, completamente perpleja.
Partimos de la base de la libertad de prensa, de que cada uno publica lo que quiere, y de que los valores de cada uno los entiende el que los vive.

Aún así, leo con más atención la página, y me encuentro con que no es un texto redactado por ABC sino extraído de una página web que se llama Educar hoy, de su sección "Respuestas a un clic". 
Así que nada, entro en la web y me pongo a buscar respuestas. Y me horrorizo.

El portal está pensado para dar a padres y educadores herramientas para hablar con niños y adolescentes sobre sexo.
Es más, se enlaza a otra web llamada Jóvenes hoy, donde hay consejos directamente para los chavales.

Por esa parte, estupendo, el sexo un tema en el que hay muchísima desinformación con graves consecuencias.
Lo que pasa es que las herramientas que se dan son de este tipo:

"Algunas personas se masturban, sin más, refiriendo que “les apetece, les relaja, les divierte” y como “no hacen daño a nadie”, no ven nada malo en ello. Sin embargo, pueden acabar teniendo la sensación de estar dominadas por un impulso “incontrolable” que acaba siendo “un problema”. En ocasiones hay personas que afirman no poder abandonar con facilidad la masturbación, que están dominadas por este impulso y tienen una sensación profunda de insatisfacción personal que aumenta cada vez que ceden al mismo. Para estas personas es aconsejable, la consulta con un profesional serio y de confianza que les pueda ayudar a desengancharse (pueden ser bueno un médico, un psicólogo o incluso un asesor espiritual o religioso a condición de que entienda el problema y que la persona se pueda abrir totalmente con ese especialista)." (Texto completo aquí)

"La evidencia científica actual muestra que una persona no “nace” homosexual sino que se “hace” homosexual por diversas causas, que pueden resolverse con la ayuda adecuada.
La homosexualidad se retiró del manual de clasificación de diagnósticos médicos DSM en los años 70 por una votación del 25% de los miembros de la Asociación Americana de Psiquiatría y además no fue una decisión fundada en hechos científicos. No hay ningún precedente en la medicina de decidir si algo debe o no incluirse en un manual diagnóstico a través de una simple votación.
El cambio de la orientación sexual es posible con la ayuda de especialistas preparados para ello. Una persona puede reencontrarse con su heterosexualidad. "
(Texto completo aquí)

"La Planificación Familiar Natural (PFN) consiste en favorecer o evitar embarazos desde el aprendizaje del reconocimiento de la fertilidad humana y la adaptación de las relaciones sexuales a los momentos fértiles e infértiles del ciclo menstrual. Son métodos cuya eficacia práctica es alta, semejante a la de los métodos artificiales, y libres de efectos secundarios que uno aprende a utilizar con la ayuda de personas especializadas en ello. Favorecen la comunicación en la pareja y la participación de ambos en la gestión de su fertilidad." (Texto completo aquí)

"Se ha calculado en estudios científicos que, si se usa el preservativo correctamente, se disminuye el riesgo de infección aproximadamente en un 80%. Esto no quiere decir que se transmitirá el virus en el 20% de las relaciones sexuales. 
De hecho, el riesgo de infectarse de VIH en una relación sexual sin preservativo es el mismo que si se tienen 5 relaciones con preservativo." (Texto completo aquí)

Es evidente que todos estos "consejos" responden a una ideología muy concreta. De hecho, son similares a los que se pueden encontrar en la web oficial de los testigos de Jehová.

Aquí podemos entrar en un interesante debate sobre si las todas opiniones son respetables o lo son las personas, sobre hasta qué punto se puede permitir que se digan ciertas cosas en Internet, o sobre el daño que hacen determinadas ideologías a quienes la siguen por imposición familiar y no por convicción. Porque el sistema "no tengo sexo hasta el matrimonio-sólo tengo sexo con mi cónyuge-tengo los hijos que me lleguen-así que no uso condón-el aborto es maligno" funciona si todos los pasos se siguen al pie de la letra. En cuanto hay un adulterio, o un adolescente se calienta más de la cuenta, llegan los problemas y las ETS, y los embarazos no deseados, y las consecuencias dramáticas.

Pero no voy a entrar a esos debates, voy a algo mucho más simple:
Si entramos en la sección "¿Quiénes somos?" vemos que los encargados de esta web son médicos y profesionales de la Universidad de Navarra. De hecho, vemos que dicha universidad (que pertenece a la prelatura del Opus Dei) financia el proyecto. Es decir, efectivamente existe una ideología muy clara tras esos consejos.
Sin embargo, en ninguna parte se trasluce. No hay un crucifijo, ni el logo de la obra, ni se habla de ningún dios, ni se deja claro que se trata de una web de consejos basados en una ideología religiosa. Y ahí tengo yo el problema.

Porque una cosa es evangelizar, que va en ser católico, siendo claro y tratando de convencer al personal de tu doctrina porque es la mejor para tu Alma, y otra es dar consejos religiosos disfrazados de ciencia, estadística y trabajo por el bienestar social.
Porque si un adolescente que no es creyente, que quiere acostarse con su novia de forma segura y no quiere casarse con ella en absoluto cae en una de estas páginas y a priori le parece algo serio y objetivo, recibe el mensaje de "El riesgo de tener una relación sexual sin preservativo es la misma que la de cinco con preservativo". Y a lo mejor decide que si realmente el condón tiene tan poca fiabilidad, mejor no lo usa, no va a tener la mala suerte de contagiarse él por esa única vez.
Mientras que si ve claramente que es algo que pretende que se siga un estilo de vida concreto basado en una creencia, probablemente busque información contrastada sobre el preservativo, como ésta, en una web médica.

La sexualidad es parte de la vida, y decidir hacer de ella un tabú y una forma de control social, convertirla algo sagrado, o disfrutarla como se disfruta de la gastronomía es decisión de cada uno, y debe ser una decisión informada. Porque a nadie se le ocurre vender consejos anticlericales en páginas en nombre de Jesucristo. Sería una bajeza y una falta de respeto. Pues al revés, lo mismo, aunque algunos no se enteren.

Todo el que ha trabajado con jóvenes sabe que el tema del sexo les despierta una mezcla de interés morboso y vergüenza que lleva a que se hagan muchas estupideces. Lo último que necesitan es que les metan el miedo en el cuerpo y les digan cosas como que masturbarse les convierte en obsesos egocéntricos. Sobre todo cuando la evidencia sostiene que es una parte del desarrollo sexual de la persona y que, en muchos casos, ayuda más que perjudica. A nadie le parece mal que un niño se mire las manitas, aprenda qué forma tienen y para qué sirven. ¿Cuál es el problema con que haga lo mismo con sus genitales, que también son parte de su cuerpo, le van a acompañar toda la vida, y más de una vez va a tener que explicar a otra persona cómo quiere que los traten?

Vale, usted tiene problemas con ello porque es usted religioso. Estupendo. Pues eduque usted a sus hijos en no masturbarse porque su religión lo considera algo malo. Porque su religión considera que el único uso del sexo es la reproducción. Y explíquele que ésa es la única razón.
Pero no intente venderle a los hijos de los demás sus dogmas disfrazados de ciencia ni de consejos psicológicos en un portal de Internet con pinta de objetivo. Ni intente envenenar a sus hijos con el miedo al sexo disfrazado de datos estadísticos para que se lo cuenten a sus amigos.
No sea rastrero.
Porque yo no voy a preguntar en su iglesia qué clase de dios da a sus hijos predilectos órganos destinados únicamente al placer y no les deja utilizarlos para disfrutar. Porque no es asunto mío, yo ya busco mis propias respuestas a las grandes preguntas y no sería correcto por mi parte pasar por encima de la libertad de fe de los demás.

Que mucho escandalizarse cuando se protesta en templos, y cuando se hackean webs de obispados, pero de que nos metan doctrina por los ojos contra nuestra voluntad nunca se queja nadie.



28 de enero de 2014

No me tome por imbécil, señor ministro

En esta vida hay que saber seguir adelante con las decisiones que se toman. Hay que ser valiente, tener narices, y defender a muerte las ideas que pensamos que son acertadas.
Si encima se es político, hay que sostener lo que se argumenta sin echarse para atrás. Y, a ser posible, sin tomar al electorado por imbécil.

Ya es malo que el Gobierno pretenda imponer una ley retrógrada, totalmente ideológica, por contentar a un colectivo muy concreto. Pero que encima intenten justificar lo injustificable con excusas de chichinabo es insultar a la inteligencia de todo el que les escucha.

Y es que resulta que la ley del aborto de Gallardón ha despertado más rechazo que otra cosa. En Europa flipan con el paso atrás que se prepara en nuestro país. Medios británicos, franceses e italianos comentan el retroceso que supone la propuesta, y hablan continuamente de la ideología de derechas que se impone.

Encima, dentro del Partido Popular la cosa está movidita. Tenemos, por una parte, políticos "populares" encantados con la medida y promoviendo que sus adolescentes graben cortos antiabortistas, y por otro a miembros del partido que dicen claramente que la ley, más que a impedir los abortos, impulsará los abortos clandestinos, dentro o fuera de España.

Entonces, claro, algo hay que contar para justificarse. Porque por mucha mayoría absoluta que se tenga, cuando sólo tienes a favor a Rouco, a las asociaciones que piden meter a los abortistas en la cárcel, y al jefe de Estado más impopular desde Fernando VII, la cosa se tambalea.

Así que Gallardón, que nos tiene tomada la medida, ha tratado de salir del apuro con la palabra mágica: Economía.

Porque últimamente todo se reduce a la economía. La excusa de la crisis está dando mucho de sí, y todo lo que se pueda sustentar en una hipotética mejora económica parece que nos suena mejor.

¿Despidos masivos, contratos basura, becarios con treinta y cinco años? Es una forma de hacer que se mueva el mercado laboral, lo que nos facilitará salir de la crisis.
¿Recortes en educación, 40 niños por aula, matrículas en universidades públicas a precio de privadas? Es una manera de ahorrar en gasto público, lo que reducirá el déficit y nos ayudará a salir de la crisis.
¿Emigración masiva de jóvenes, fuga de cerebros? El paro desciende en España, será más fácil salir de la crisis.

A mí me parecía imposible llegar a vincular la interrupción voluntaria del embarazo con la economía... claramente había subestimado a Gallardón.

En un informe de 48 páginas que ha escrito (o le han escrito) detallando las maravillosas consecuencias de aprobar una ley medieval, el señor ministro menciona varios aspectos que harán de nuestra vida una fiesta gracias a su ley. Si les parece, analicemos antes los demás aspectos y dejemos los económicos para el final, que tienen más miga.

Pese a que todas las evidencias revelan lo contrario, el ministro sostiene que su protección a ultranza del feto "no significa que se restrinjan o limiten los derechos de la mujer, pues no se puede considerar como tal la disposición de la vida del nasciturus cuando no está en conflicto con un derecho constitucional de la misma que precise ser protegido, como su vida, salud o dignidad más esencial".
Es decir, que estábamos equivocados. Obligar a una mujer a ser madre contra su voluntad no es ir contra su dignidad más esencial. Qué cosas tenemos... 

De hecho, Alberto afirma que se trata de una ley "de género" (expresión horrible que usan los políticos para referirse a una ley no sexista). Esto es así porque "se defiende también su libertad" porque se la considera "siempre víctima de una situación de grave conflicto personal" sin que se le imponga "ninguna punibilidad en ningún supuesto". Es decir, que como ya no pueden meterte en la cárcel por abortar ilegalmente, están siendo súper igualitarios.
El tema de que, reconociéndote como víctima de una situación de grave conflicto personal, les sea indiferente lo que te pase a ti siempre que el feto esté vivo será un tipo de igualdad nueva que yo no conozco.

Se explica también en la memoria que el consentimiento que se da a firmar a las que aborten será ahora "informado". No sé si esto supone que antes no lo era. Tal vez las metían en quirófano diciéndoles que iban a quitarles un lunar y salían abortadas. Pobres.

Asimismo, se hace hincapié en el "asesoramiento asistencial", que cuenta a las embarazadas todas las cosas que pueden hacer en vez de abortar. Si tras ese asesoramiento siguen queriendo interrumpir su embarazo, su problema es.
(¿Gallardón no sabe que ese asesoramiento ya existe en la ley actual o es que tenía que rellenar hasta las 48 páginas para no quedarse sin postre?)

Y por todo este trabajo en pro de las mujeres, se considera que "Como consecuencia de todo lo anterior, se apoya la maternidad, lo que indudablemente tiene un efecto positivo de género". Porque el sexo femenino sólo existe para ser madre, indudablemente. Qué cosa es más femenina que la maternidad no deseada, por dios, si se nos lleva induciendo a parir desde que los hombres se dieron cuenta que tenían algo que ver en el proceso de traer niños al mundo.




Pero lo mejor, mejor, mejor de todo, como ya comenté, es que restringir los abortos nos va a sacar de la crisis. Porque Gallardón expone que si bien el efecto de su proyecto en la economía será "dificilmente cuantificable", habrá sin duda un "impacto neto positivo, por los beneficios esperados por el incremento de la natalidad".

Bien. Veamos. Por partes. Porque digerir esto de una pieza es complicado.

Para empezar: Asegurar que una consecuencia directa de esta ley será el incremento de la natalidad es, sin paños calientes, una gilipollez. ¿Por qué? Por varias razones:

-La primera y principal: Como ya se ha repetido una y mil veces, la mujer que decida abortar, abortará. Ya sea con certificados médicos falsos, yéndose a Portugal, en casa de su vecina la Paqui, o buscando métodos en Internet. Una mujer que no quiera traer un hijo a este mundo hará todo lo posible por no traerlo.

-Como consecuencia de la primera razón, habrá un ascenso del número de mujeres que a)mueran en abortos clandestinos o b)queden lesionadas tras un aborto clandestino, dificultando o impidiendo que vuelvan a ser madres queriendo o sin querer. Tal vez no sea un ascenso tremendo, porque al fin y al cabo es más fácil irse a Lisboa que arriesgarte a morir desangrada en tu salón, pero con que haya una, ya no sólo has perdido al feto no deseado, sino a todos los potenciales hijos que esa mujer pudiera tener.

-Algunas de las familias que se vean obligadas a cargar con un hijo discapacitado o con graves malformaciones probablemente evitarán tener más descendencia. Bien por el miedo a que les ocurra de nuevo, o bien porque el desmesurado gasto que supone mantener a un discapacitado en un país que ha recortado brutalmente las ayudas y las leyes de dependencia implica que no se pueden permitir más hijos. Es decir, que familias que a lo mejor habrían tenido 2 ó 3 hijos no discapacitados, sólo van a tener uno con su discapacidad.
(Antes de que me griten que vaya argumento horrible y que cómo me atrevo a cuantificar niños como bienes económicos. Yo no lo hago, lo hace Gallardón, yo sigo su hilo argumental a ver si alguien cae en la burrada que supone)

-Madres que se hayan visto obligadas a llevar a término bebés anencéfalos o con malformaciones gravísimas que suponen la muerte del bebé (cuando llega a ser bebé) en sus primeros días de vida corren serio riesgo de quedar marcadas por ese nacimiento horripilante y renunciar a tener más hijos con tal de no pasar por ese infierno. Más mujeres que no dan a luz, Gallardón.

O sea, que el único caso que aumentará la natalidad será la mujer que hoy (con la ley actual) abortaría, pero que al no tener dinero para irse fuera, no tener ningún médico de confianza que le haga un papelito, y darle miedo morir en un aborto clandestino, dé a luz, dé a su hijo en adopción, y luego tenga otros. O la que decida tenerlo porque no quiere abortar (que normalmente lo decidiría con cualquier ley, señor ministro, un aborto no es un juego para ninguna de nosotras).

Vamos, que está jodido lo de subir la natalidad salvando fetos.

Pero vayamos más allá, imaginemos que efectivamente todas las mujeres españolas que hoy abortan por cualquier dramática historia tienen al hijo que esperan y no desean, y que además tienen los demás hijos que tendrían si se les permitiera escoger cuándo ser madres.
¿Qué españoles vendrían a este mundo fruto de ese baby boom?
-Discapacitados (que son un espectro muuuuy amplio, hay muchos tipos de discapacidad, unas poco limitantes y otras que imposibilitan tener una vida independiente en ningún sentido)
-Personas con serias malformaciones
-Hijos no deseados en familias que no se los pueden permitir

Es decir. Personas por las que el Estado tendrá que pagar un dineral. Bien en ayudas por incapacidad permanente, bien en becas y ayudas al estudio, la manutención... Bien en servicios sociales que quiten esos hijos a las familias que nunca los quisieron.
Vaya negocio, Alberto. Para que suba esta natalidad, casi mejor nos quedamos como estamos, ¿no?
Supongo que por eso recortasteis la ley de dependencia antes de presentar la del aborto, para que os saliesen las cuentas.

Lo sé. Sé que es una barbaridad hablar de personas como bienes, de fetos y familias como cajeros que dan o quitan dinero. Pero así nos está tratando el ministro Gallardón. Nos está diciendo que económicamente es bueno que se nos prive del derecho a elegir si somos madres o no, porque va a haber más españolitos. No le importa si esos españoles son felices, son queridos, son deseados, o destrozan a su familia. Hay más. Y como la natalidad es un problema en Europa, tiene argumento demagogo para echar a los perros de la opinión pública. Y con eso le vale.

Y es muy triste.
Ya que tenemos un Gobierno de derecha, que en ocasiones roza a Marine Le Pen de cerca, por lo menos que den la cara. Ya que quieren aprobar una ley totalmente ideológica que la sociedad ni pide ni necesita, simplemente porque lo exigen los miembros creyentes del Partido, que no se escondan. Ya que han decidido que su fe es más importante que el bienestar y la independencia legal de las mujeres españolas, que lo digan alto y claro.

Porque a lo que no hay derecho es a que los españoles que hemos votado (o no hemos votado pero tácitamente hemos asumido la decisión de los que votaron) se nos tome por imbéciles y se nos venda humo. No, señor ministro. Díganos con todas las letras que hemos votado a un Gobierno retrógrado, machista y demagogo, a ver si nos enteramos de una vez y hacemos algo por evitar que vuelva a suceder.
Porque lo que no le pienso permitir es que encima de que me va a obligar a ser madre, me tome usted por imbécil.


(Para más datos sobre el tema, hablé largo, tendido y con mucha tranquilidad del proyecto de ley aquí)


Crónicas de la Buhonera: A punto de empezar

Es de noche.
Me subo al carromato y me arrebujo en la manta roja. Hace frío.
Miro las estrellas.
Orión parece devolverme la mirada. No sé qué le pasa a esta constelación que lleva dos meses y medio persiguiéndome... ¿Pueden mirarnos como les miramos nosotros? Y, de ser así, ¿por qué me mira un guerrero griego que se quedó pillado en el cielo?

La gatita se me enrosca a los pies, ronroneando. Quiere mimos, pero no se los doy. Estoy absorta.

Han pasado tantas cosas, me siento al final de tantos caminos...
En estos últimos meses he recorrido más pueblos que en toda mi vida. Ciudades preciosas con calles empedradas, en las que me miraban mal. Aldeuchas de casas de madera, cuyos habitantes eran tan pobres que terminaba dándoles dinero yo a ellos.

Tengo muchos baúles nuevos. La mayor parte llenos hasta arriba, y sólo uno o dos aún esperando su contenido.

Saco de uno de los bolsillos mi pipa, y la enciendo. El humo sube, en espirales, mientras el humo dulce me llena la nariz.
Respiro hondo y trato de no pensar demasiado.

Hay tanto por hacer...

Una parte de mí siente que todo está parado. Que parece como si el carromato se hubiera atascado en un cenagal que no le permite avanzar.
Otra parte de mí tiene la sensación de que lleva meses recorriendo los caminos a una velocidad de vértigo.
Las dos partes están de acuerdo, sin embargo, en una sensación muy concreta. La sensación suave, aunque definitiva, de que algo está a punto de ocurrir. De que algo va a cambiar. De estar al borde de un escalón muy muy alto.

Le doy una nueva calada a la pipa.
Es bonita, de madera clara, muy larga y con la cazoleta redonda. Me la regalaron hace mucho a cambio de un frasco de especias orientales.
El sabor de tabaco me repugna, así que la cargo con flores y hojas aromáticas secas. La mitad de las veces la uso como ambientador, pero de vez en cuando la sensación del humo en los pulmones me relaja, no sé por qué.

Curra agita la cola, impaciente. No le he dado de comer ni la he desenganchado de las varas del carromato.
Dejo la pipa en el pescante de madera y suelto a a yegua, acariciándole la testuz mientras canto en voz baja. Siempre le relaja.
Se aleja un poco y vuelvo a envolverme con la manta.

La gata ha metido el hocico en la cazoleta de la pipa, se ha quemado los bigotes y ha huido indignada.
Ya volverá.

Me siento cansada en los huesos. Agotada como si llevase horas caminando descalza.
Es un cansancio extraño, a la vez frustrante y esperanzador. Si es que eso tiene algún sentido.

Todo está a punto de empezar, me digo. Y a la vez todo está ya decidido.

Me siento sola.
No es la primera vez, la vida en los caminos tiene estas cosas. A veces echas de menos alguien con quien hablar por la noche. Personas con las que compartir el día. Rostros que no cambien cada vez que cruzas una frontera.
Y, aún así, de un tiempo a esta parte me siento menos sola que nunca.

Creo que es desde que vimos el ángel.
Aquello cambió algunas cosas, más de las que esperaba. La mayoría, a mejor.
Llevé la pluma guardada un tiempo bajo el calcetín, pegada al tobillo. Pasadas unas semanas había desaparecido, pero me había dejado una marca indeleble en la piel, como si se me hubiese metido dentro, o me hubiera querido dejar un recuerdo.
Y ahora, cuando las cosas parecen extrañas y creo haber perdido todo rumbo posible, la sangre late ahí con más fuerza.
No lo entiendo, pero así es.

Me río de mí misma y de mis pensamientos, y pequeñas nubecitas de humo me salen de la nariz.
Ángeles... Si me escuchasen...

Recojo a la yegua y la ato a las varas para que duerma.
Dejo un cuenco con sobras para la gata en el suelo.
Yo no tengo hambre.

Miro hacia el cielo, y la misma constelación absurda me devuelve la mirada.

¿Cuántos pasos somos capaces de dar hacia nosotros mismos antes de salir corriendo de miedo?
¿Hasta qué punto es posible cambiar todo lo que eres, desnudarte el Alma hasta quedar en carne viva?
¿Cuánto valor hace falta para caminar por el borde de un acantilado con los ojos vendados?

Suspiro.
No sé qué me pasa hoy.
O lo sé demasiado bien.

La gata se acerca, cautelosa, y olisquea la comida.
Me echo a reír, la alzo y la estrujo muy fuerte, sintiendo su calor en el pecho y notando cómo me clava las uñas, aterrorizada y arisca.
Vuelvo a dejarla en el suelo, aún riendo.

En el fondo es todo tan sencillo, tan hermoso...

Sé que llegaré a extrañar estos momentos. Esta sensación de espera y nervios, de tenerlo todo a punto pero sin llegar del todo. Aunque ahora parezca imposible.

Respiro hondo y cierro los ojos.
Siento el viento frío moviéndome el pelo.
Se me eriza la piel del cuello.
Recuerdo tanto...

Me estiro.

Entro en el carromato y prendo todas las velas que tengo.
Sé que podría ser peligroso, pero también sé que no lo es.
Dejo la pipa en el suelo, soltando un humo blanquecino que deja su olor por todas partes.
Miro al techo.
Las sombras se mueven, se cruzan y descruzan con el movimiento de las pequeñas llamitas.

Suspiro.

Sonrío.

Tomo la pluma y escribo una nueva carta, dejando que la tinta diga todas esas palabras que yo no tengo a quién contar.
Y sonrío aún más fuerte, y siento un latido en el tobillo, y en el fondo del pecho.
¿Es normal tener esta sensación tan serena y tan fuerte de que todo saldrá bien, cuando nada parece indicarlo fuera de mí?

Termino la carta y la dejo con las otras.

Apago las velas y dejo que el frío se lleve el humo y el olor agrio de los cabos quemados.

Me deslizo entre las mantas y cierro los ojos, juntando mucho los pies.

Sonrío.

Buenas noches.



27 de enero de 2014

"Intouchables", de vuelta al barrio

Cuando me fui de Erasmus a París acababan de estrenar "Intouchables". Yo no la había visto, y tampoco me llamaba mucho la atención. Me esperaba una especie de "Mar adentro" mezclada con el drama social de un negro de barrio chungo.

Ya en plena Erasmus, Minette me comentó que nuestro barrio (Saint-Denis, en el distrito 93) le recordaba al prota negro de la peli. Aún así no la vi.
Han tenido que pasar dos años y medio, y una segunda estancia en Francia, para que me haya lanzado a verla.

Lo que nadie te dice de Intouchables (o, al menos, lo que no me dijeron a mí) es que es una película tremendamente divertida. De reír a carcajadas. Te esperas un drama tragicómico y te encuentras una comedia políticamente incorrecta con chistes negros sobre los discapacitados y sobre todo lo que se ponga por delante.

Y no son bromas sutiles, ni humor delicado sobre el dolor de la discapacidad. Son bromas directas, muy burras, de las de carcajada tapándote la boca porque es tan cruel que te sientes un poco mal (sólo un poco) por descojonarte. Yo no me esperaba eso.

Además, es muy fácil empatizar con los personajes. Con el hombre tetrapléjico que elige a un parado de larga duración, porreta y pasota, de las afueras de París para cuidarle porque quiere a alguien que no sienta ninguna compasión con él. Y con el otro, que siente que le ha tocado la lotería por poder vivir en una mansión en el centro de una de las ciudades más caras del mundo a cambio de echarle un ojo a un paralítico excéntrico.

Me encanta el tratamiento de los temas. Cómo refleja el día a día de un tetrapléjico, con todos los detalles cotidianos (contestar al teléfono, celebrar un cumpleaños, ir en coche, pelearte con el vecino) sin ahondar en lo terrible que es no poder moverte de cuello para abajo. Cómo pasa por encima de la vida en los barrios marginales de París sin exprimir lo que supone, aceptándola como una parte de esa ciudad que normalmente parece limitarse a las cuatro manzanas en las que se puede ver la Torre Eiffel desde la ventana.

Es una película que no podría haberse hecho en Estados Unidos, ni en España, porque se habría centrado mal el tema. O bien contando la inspiradora y falsa historia del hombre que salió de los suburbios llenos de pobres buenas personas para convertirse en un artista solidario, o hurgando en el dolor de un pobre tetrapléjico millonario con una hija descarriada que recurre a un pobre muchacho "de color" (valiente expresión eufemística y ridícula) para hacer su vida más fácil.
Por suerte, la peli es francesa y cuenta una historia que no quiere moralizar (aunque lleve mensaje). La historia de una amistad entre tíos (porque la relación entre los protas es muy muy masculina), de los cuales uno es paralítico y el otro es de barrio. Y no por esa sencillez la película pierde un gramo de fuerza.

Además, y ésa ha sido la mayor sorpresa de todas (atención, spoiler de aquí a la siguiente frase en rojo), la película termina bien. No hay eutanasia. No hay llantos desconsolados mientras se dice adiós al pobre paralítico. No hay tiroteo en el barrio chungo. No hay final grandioso con orquesta. Es un final sencillo, tranquilo, normal. Y en una historia así, eso es algo teóricamente imposible de encontrar. (fin del spoiler)

Y por si todo eso fuera poco, te encuentras a este hombre. A todo un monumento a la raza humana que salió de África en el Paleolítico y se expandió por el mundo entero. A un tío con una sonrisa de lado que llega a competir con la de Dujardin en The Artist (Minette, perdóname).
 Omar Sy, que aparece en chándal, en traje, sin camiseta, en gayumbos y en toalla pero no le hace falta, porque sólo con la mirada de medio lado y la sonrisa de idiota con mucha cara dura te despierta pensamientos totalmente indecentes.
(Para los interesados en el sexo femenino, sale una pelirroja que no está mal. Pero Omar... es mucho Omar).
Es de esos negros que te hacían girar la cabeza en el metro de París hasta contracturarte las cervicales, y decidir que la base de las teorías racistas es la envidia cochina.
Si la película fueran dos horas de Omar andando por la pantalla recitando un discurso de Rajoy, ya valdría la pena verla. Así que imagínense con todo lo que les he contado antes.

El caso es que, al margen de guión, actores y morbazo, Intouchables me ha tocado la patata por otra razón. Me he visto transportada de nuevo a Saint-Denis. A los negrazos que se colaban en el metro saltando los tornos. A las señoras vestidas de colores que compraban en el Carrefour. A los compañeros de clase que hablaban con ese acento cerrado y esas palabras indescifrables, moviendo mucho las manos. A los niños del grupo scout de allí, rapados o con trenzas apretadas, que no se sabían estar quietos. A mi Erasmus, que fue tan mala en tantos sentidos, pero que tuvo momentos tan divertidos y tan absurdos. Viviendo en ese barrio en el que robaban a todo el que lo visitaba, pero en el que ni a Minette ni a mí nos quitaron jamás ni una mandarina del carrito de la compra. Ese barrio con mala fama, en el que te ofrecían droga con mucha educación, y en el que era imposible comprar carne de cerdo porque todos eran musumanes.

Sólo he sentido pertenecer a dos barrios en mi vida: Uno fue Lavapiés y el otro Saint-Denis. Uno madrileño y otro parisino, a mí, que soy de Cádiz. Y la película me ha recordado el segundo de ellos con mucha fuerza y mucho cariño.

Les recomiendo muchísimo verla, si no lo han hecho ya. Y, a ser posible, en francés. Porque sin haber visto la versión doblada, estoy convencida de que pierde mucho. Un francés tan de ghetto como el de Dris no hay forma humana de doblarlo sin caer en la parodia.



25 de enero de 2014

El pinar

Lleva ahí desde siempre.
Nos llevaban de excursión con el cole. Al menos, lo hicieron hasta que una niña alérgica a las procesionarias se puso a morir.
Había rumores inquietantes. Aparecían jeringuillas, y unos señores llamados "yonkis", que por lo visto eran peligrosos, prácticamente vivían allí. Eran mediados de los 90...

Paseábamos a los perros y cogíamos piñas. En invierno, para pintarlas y colgarlas del árbol de navidad. En verano, para tirárselas a los perros y que jugaran con ellas.

Era enorme. O me lo parecía con ocho años.
Por dentro había casas, en zonas aisladas en medio de los árboles.

En San Antón, la cola para bendecir a los animales llegaba casi hasta él. Un año, mi padre salió en el periódico, con Lucas (mi fox terrier amante de los tobillos ajenos) en brazos. De mí sólo aparecía un mechón de pelo. Siempre pensé que era porque yo a quien llevaba en brazos era a la Perrita, una chuchilla que parecía una mezcla de rata y suricato.

De vez en cuando íbamos con las bicis por encima de las pinochas secas. Hasta que una vez se me pinchó la rueda y perdimos la mañana. A partir de entonces cogíamos por la carretera. Aún no había carril bici.

Celebrábamos en él las fiestas de fin de curso de catequesis, con juegos de tirarnos unos encima de otros y merendola. Siempre nos hacíamos una foto antes de irnos en la que nos poníamos cuernos unos a otros. No hay ni una en la que salgamos todos bien.

En sexto de primaria organizaron allí una jornada para concienciarnos sobre lo malo que era el tabaco. Recuerdo que estaba en el mismo equipo que el chico que me gustaba, y que por alguna razón le di una patada en la espinilla con muy mala leche. Nunca se me dio bien ligar.

Me gustaba pasear por él, parecía infinito aunque siempre fue pequeño.

Gané una carrera de orientación allí. Me lo sabía de memoria y ser scout siempre da puntos extra en estas cosas. Era la época oscura, pero aquel día fue brillante. Qué cosas más tontas llegan a hacernos ilusión.

La tierra del suelo es arena de playa, muy fina y blanca. Se mete en los zapatos y en el dobladillo de los pantalones y no hay forma de quitarla. Apenas hay hierba. Sólo pinochas secas, arbustos y matas de tréboles con esas flores amarillas, las vinagretas, que a mi hermano le encantaba chupar.
La corteza de los pinos se puede arrancar con las uñas, dejando huecos por los que se asoma el tronco tierno. Nos gustaba dar latigazos con las correas de los perros y que saltaran trozos de corteza que guardábamos.
Cuando llueve mucho salen setas enormes, blancas y marrones, a los pies de los pinos.

En la parte de los eucaliptos casi no crece nada más. Estos enormes árboles australianos son precioso, pero roban el alimento a todo lo que intente enraizar a su alrededor.

 Llega justo hasta la playa. A un paseo de adoquines amarillos al que yo llamaba "la muralla china", y que cae sobre el mar. Pinos, retama y mar. Olor a casa.

En el límite de los árboles siempre hay gatos. Rayados, blancos, negros, tricolores... Viven allí, camada tras camada, aunque nadie sabe de qué se alimentan ni dónde se refugian cuando llueve.
Es habitual ver cachorritos con sus madres. Y, por desgracia, también lo es ver a los niñatos intentando martirizar a los cachorros confiados. Precisamente así, salvándola de los  enanos salvajes, rescató mi hermano a Yara.

Aún hoy, después de tanto tiempo, me gusta pasear por el pinar. Sentir las pinochas crujiendo bajo mis pies. Escuchar los pájaros. Caminar por caminos que llevan ahí desde siempre.

Me encanta sentarme en el murete del paseo, con los pinos a la espalda y el mar delante. En silencio, mientras atardece. Cuando sólo se escucha el sonido de las olas y la luz se apaga poco a poco. Con los olores a agua salada, algas, resina de pino y arena impregnándolo todo.

Han pasado muchos años y me he ido muy lejos. Y aunque ahora estoy aquí temporalmente sigo lejos, y en muchos sentidos no volveré nunca. Ya no soy la niña que paseaba a los perros subiendo cada duna como si fuera una montaña. Y no lo siento, cada momento tiene su belleza.

Pero a pesar de ello he redescubierto el pinar. El silencio. Los tocones cortados. Los olores y la tranquilidad que no recordaba. Justo a tiempo para deslizarme en ella una tarde de sábado.



24 de enero de 2014

Malas traducciones y otras formas de destripar un libro

Los reyes me han traído este año los cinco libros de la saga "Cazadores de sombras". Me leí los tres primeros, prestados, en segundo de carrera y no supe hasta este año que Cassandra Clare había escrito dos libros más (y se había sacado de la manga otras tres sagas paralelas que no creo que llegue a leer). Total, que decidí releerme los tres que ya conocía y leer los otros dos.

La verdad es que me sorprendieron, sobre todo el cuarto y el quinto. Me gustaron mucho más de lo que esperaba, creo que es una saga muy poco valorada, dada la buena calidad que tiene. Aunque la angustia casi ininterrumpida de los personajes a lo largo de todos los libros llega a rayar un poco. Sobre todo cuando se le suma una tensión sexual totalmente insana en "Ciudad de las Almas perdidas". Aquí la escritora parece que quiere seguir las huellas de Stephenie Meyer y dejar a sus protagonistas salidos como monos durante libros enteros antes de darles un poco de intimidad para que se queden a gusto. Meyer era mormona y su excusa era que sin boda no hay catre, pero creo que Clare se rige más bien por el sadismo de ver sufrir a sus personajes y a los lectores con ellos.

Pero bueno, no era de lo libros de lo que quería hablar hoy. Al menos no de su argumento.
Porque leyendo esta saga ha habido algo que me ha estado distrayendo de la historia del primer libro al quinto: La traducción.

Cuando uno lee literatura extranjera está en manos de los traductores y de su labor. Un buen traductor que sepa interpretar los giros del autor y pasarlos al idioma en que trabaja puede hacer que las diferencias con la versión original sean casi imperceptibles. Un mal traductor puede hacer que una obra maestra parezca basura.

Siempre está la opción de leer exclusivamente en tu lengua materna, como hace un conocido mío, pero eso te cierra muchísimas puertas en literatura. Y si te gustan las novelas fantásticas, aún más, porque la gran mayoría es anglosajona.

En el caso de Cazadores de Sombras, ha sido un maldito suplicio.

Para empezar, la falta de coherencia: Nombres que en los tres primeros libros se traducían al español, a partir del cuarto aparecen mágicamente en inglés. Y si no sabes inglés y no entiendes que se refiere al mismo lugar, es tu problema.

Además, hay fragmentos que parecen traducidos por estudiantes de la ESO. Fallos gramaticales por traducir literalmente, expresiones anglosajonas transcritas directamente en español sin tener en cuenta que no tienen sentido en nuestro idioma... He leído versiones piratas hechas por fans mejor redactadas.

Encima, parece que el traductor no se ha leído el libro y lo ha ido pasando al español sin entender el contexto. Se habla de criaturas mágicas, de ángeles, de demonios... por lo que algunas palabras no significan exactamente lo mismo. "Glamour" en este contexto NO es elegancia, y no se puede dejar entrever que lo sea.
En este sentido, el error que más me cabreó (y que puede no parecerlo) es cuando, hablando de un personaje chicano (mexicano-estadounidense) que vive en Nueva York, dice: "Raphael aspiró con fuerza y dijo algo en castellano en voz demasiado baja y veloz para que Clary lo entendiera".

Vamos a ver. En la versión inglesa pondrá, lógicamente, Spanish. Y un chicano no diría en la vida castellano sino español. Traducirlo como castellano es darle un matiz que el original no tiene.
"Castellano" se utiliza en España para que los hablantes de lenguas co-oficiales no se sientan excluidos al hablar de español, pero fuera de aquí, y en todos los demás idiomas se habla del nuestro como español. Y si hablas de un personaje latino, respetas el contexto, y no traduces lo que te sale del pie.

Algo parecido ocurre con... "incerteza". Es una palabra que, según la Real Academia, existe. Pero de toda la vida se ha empleado "incertidumbre". Traducir "uncertainty" por "incerteza" es de traductor online, o de no saber hablar español. Y, además, de no estar leyendo la historia que traduces.

Luego tenemos mal uso de palabras que no se saben traducir. Por ejemplo: calzoncillos tipo boxer. El traductor se pone creativo y como plural usa "bóxeres". No hay, formalmente, un plural de este préstamo del inglés, pero normalmente se usa "boxers". Bóxeres es el plural de bóxer cuando significa esto. Si son gayumbos, y estás en duda, o usas el término popular, o pones "calzoncillos", aunque quede menos sexy hablando del buenorro de turno.

Lo peor es que, aparte de errores de traducción, me he encontrado fallos de gramática que me hacen pensar que el traductor es madrileño o castellano: Laísmos. Por todas partes. En todos lados. "La pegaste, me dijo que la pegabas". Y no, no hablaba de pegar a una mujer a la pared, sino de maltratarle físicamente.



Yo no tengo ni idea de cómo funciona el negocio editorial, pero me parecería razonable que se revisasen las traducciones antes de mandar los libros a publicar, y que si se pillan errores gramaticales de la gravedad de un laísmo, se corrigiesen. Porque estamos hablando de 5 libros, una saga completa con una traducción lamentable.

Una saga que, además, está de moda y va dirigida a adolescentes. Y a ver con qué cara explica el profe de lengua que el laísmo es una aberración cuando el chaval de la tercera fila afirma que lo ha visto en cinco libros de la misma autora extranjera.

Somos muchos los lectores que escogemos leer traducciones en vez de versiones originales porque no somos nativos en otros idiomas, o porque preferimos disfrutar de los libros en nuestra lengua para no perder detalle. Pero desastres como éste pueden hacer que le cojas asco a un libro que desde el punto de vista argumental es maravilloso.

Y, desgraciadamente, no es algo que se limite a la literatura. Si tienes la desgracia de seguir una serie en versión original, y de vez en cuando la ves doblada, hay también cada gazapo que da miedo.

En esto, creo que nos haría mucho bien a los españoles normalizar el ver las películas y series subtituladas, como en otros países. Aprenderíamos idiomas y no perderíamos contenido.

El paradigma de esto es la serie Modern Family. Ver a Sofía Vergara doblada por una española que finge acento colombiano ya duele (y no es culpa de la dobladora, hizo un trabajo excelente con Phoebe en Embrujadas, pero es que la mujer no es latina). Pero encima soportar las pobres traducciones de las bromas y los juegos de palabras de la serie me hace preguntarme cómo es posible que tenga seguidores en España.
Con Cameron, el doblaje de mariquita histérica que le han puesto, teniendo en cuenta que el actor original tiene una voz más bien grave, le da un giro al personaje que no mola, no es el suyo.

En fin. En lo audiovisual lo veo más complicado, porque pocos españoles están dispuestos a "soportar" versiones originales subtituladas. Pero en la literatura pido por favor a los traductores, a las editoriales, y a quien corresponda, que cuiden un poco más lo que lanzan al mercado, porque además de ser una falta de respeto hacia los lectores, puede hacerles perder negocio. Porque para leer semejante porquería de traducción me lo leo en inglés, que al final me voy a enterar de lo mismo, y sin laísmos.



¡A concurso!

Al final me he lanzado. El baúl de la buhonera se presenta a los premios 20 minutos de bitácoras en la categoría de blog personal, donde hay chopocientos mil blogs compitiendo.

Vamos con retraso, porque el último día para inscribirse es la semana que viene, así que ya está apuntado todo quisqui menos nosotros.

Los blogs con más votos ganarán una estatuilla, pero el mejor blog de todos según el jurado se lleva 5.000 señores euros. Que me podéis decir "¿y tú crees, Buhonera, que un blog chiquito como éste va a ser considerado el mejor, con todos los que hay?", ante lo que yo os contesto que si no lo pensase sería un poco idiota al presentarme, ¿no?

Expliqué que se podía votar ya... pero no se puede hasta el 31 de enero, la semana que viene. Fallo técnico. Ya os lo recordaré.

Os quiero pedir, personitas que me leéis, tres cosas:

-La primera: que si el blog os gusta lo votéis  a partir del 31 de enero aquí(os pide registraros, pero es un momento)

-La segunda, que difundáis el blog si realmente os mola lo que por aquí se cuenta. Que le enseñéis el post de blablacar al amigo viajero, el de los becarios al sobrino que está estudiando periodismo... Si realmente creéis que lo que aquí se cuenta está chulo, y vale la pena darlo a conocer, a cuánta más gente se llegue, mejor.

-La tercera (y esto va dirigido especialmente a todas esas personas que me tratan en la vida real) que ¡¡comentéis!! Uno de los requisitos para ganar el concurso es que cuando los señores que inspeccionan los blogs pasen por aquí vean una "comunidad de seguidores". El contador de visitas dice que existe. Los comentarios dicen que ni de coña. Así que, por favor, todos los que comentáis en Facebook, o me decís "qué chula tu entrada de..." paseaos un poco por los cuadraditos blancos de abajo ^^

No me voy a poner pesada con los premios en el blog, ni a hacer campaña electoral, porque no es su propósito. Os recordaré de vez en cuando que votéis en la página de Facebook. Sé que igual es un poco de morro pediros esto, pero es algo en lo que dependo de lo que quienes leéis pensáis. Si el blog gana, será un triunfo de todos los que consideraron que era un buen blog. Si no gana, no pasa nada, seguiremos sacando cositas del baúl, pero molaría más ganar, ¿a que sí?

¡Mil gracias, y a por ello!



23 de enero de 2014

Han cerrado el Ohlalá

Hoy, paseando, me he dado cuenta de que ha cerrado el Ohlalá. Era una cafetería que llevaba en el mismo sitio casi toda mi vida. A la que cuando era pequeña iba muchísimo. En la que desayuné el día en que por fin me hice los agujeros de las orejas, con catorce años. Un sitio especial de la ciudad en la que crecí.

Hacía tiempo que no era la de siempre, y al cambiar de dueño tuvo denuncias por el trato a sus trabajadores, así que supongo que mejor cerrada que con la gente a disgusto... pero verla así me ha hecho pensar.

Porque no es algo aislado. Desde que empezó la crisis son muchos los comercios y bares que han cerrado.
Como vengo poco por aquí, he visto el proceso como en fotos, por etapas: Primero rebajas interminables, después letreros de liquidación, cartel de se traspasa, cambio de dueño, cartel de se alquila y por último el escaparate vacío o cubierto con papel, y el cartel de se alquila desteñido por el sol.

Se trata de una ciudad pequeña, costera, de las que viven casi exclusivamente del turismo. Un sector peligroso para tenerlo como piedra angular, ya que un año vienen montones de extranjeros que no notan la crisis, pero al siguiente te toca un verano de mochileros low cost, y te hunden.
En invierno el ambiente es escaso, y en verano cada vez más te encuentras un julio medio vacío y un agosto en el que no cabe un alfiler, hasta dar asco ir por la calle, y no digamos bajar a la playa.

Ahora estamos en enero, y están sólo los que viven aquí todo el año, y los que estamos de paso.

Y yo recorro las calles por las que iba a inglés cuando tenía 15 años, y no las reconozco.
Da mucha pena. Ves tiendas que llevaban veinte años en el mismo sitio, en las que habías entrado alguna vez, y de las que no queda nada. Zapaterías, bares, tiendas de ropa, la tienda en la que te hiciste las fotos de la comunión... Decenas de escaparates vacíos en la calle principal, y auténticos callejones fantasma en los que sólo hay portales de viviendas junto a locales cerrados.

Y se me encoge el corazón al pasar junto a mi librería favorita y ver el escaparate vacío... para luego respirar al darme cuenta de que sólo están cambiando los libros. Por ahora, al menos, porque no hay comercio a salvo.

¿Cómo se llega a esto? ¿Cómo una ciudad pierde más de la mitad de los negocios de su centro?

No hay un solo motivo, y supongo que cada lugar tiene sus peculiaridades, pero las razones principales son evidentes si se piensa un poco:

Por una parte, los grandes centros comerciales. En muy poco tiempo han abierto dos enormes áreas comerciales en los alrededores. Macro tiendas con todas las franquicias de moda y restauración imaginables, al lado de grandes superficies como Decathlon, Ikea, Media Markt...
Y claro, ante tanta oferta concentrada, el grueso de la población prefiere ir a una gran superficie en la que tiene tres zapaterías una al lado de otra antes que ir a la tienda de Puri, que lleva vendiéndote los zapatos desde que usabas patucos. Hay más oferta, y normalmente los productos son más baratos (Puri tiene menos margen para bajar precios que Amancio Ortega y compañía).

Por otra parte tenemos la política económica de los dos últimos gobiernos españoles, que se han cargado el consumo. Sueldos más bajos, IVA e IRPF más altos, proliferación de contratos basura, 6 millones de desempleados y bancos que no dan un euro así los maten, conllevan que la gente tienda a cerrar el puño y ahorrar todo lo posible. Es decir, si antes ibas de paseo por el centro, merendabas en una cafetería y te comprabas un fulard bonito en una tienda, hoy paseas por el centro, sí, pero luego te vas a merendar a tu casa. O no meriendas, que tampoco pasa nada.
Y, si tienes que hacer compras, te vas al centro comercial, que es más barato, compras las tres cosas que necesitas, y te vas. No te complicas.

Sobre esto es importante entender una cosa: Si no hay consumo no hay movimiento de dinero, cierran empresas, se echa a más gente y de la crisis no salimos en la vida por mucho que Merkel nos dé latigazos en la galera. Y el consumo se estimula bajando impuestos y dando ayudas a las PYME, ayudas de verdad. Pero bueno, Mariano, tú y tu colega Cristóbal sabréis.

Mientras tanto, del centro de esta ciudad, como de los de muchas otras, seguirán desapareciendo los pequeños comercios, haciendo que la vida del lugar languidezca y se empobrezca, dañando la economía local hasta que sea casi imposible restaurarla.

Pero, ¿qué más da? Si el 2014 es el año en el que saldremos de la crisis, ¿no?



22 de enero de 2014

Extrañas palabras de búsqueda (¿cómo llega la gente al blog?)


Fue en el blog de Molinos donde vi por primera vez hacer toda una saga de entradas con las búsquedas de Google que llevaban a la gente a su blog, aunque es algo que he encontrado después en otros sitios.

A priori no era algo que yo tuviese mucho interés en hacer, pero de un tiempo a esta parte han aparecido cosas tan... bizarras (en el sentido francés de la palabra, de raro raro raro, que excede la rareza española) que he decidido darle un hueco.

Algunas búsquedas van a entradas concretas, y otras son totlamente absurdas y no sé adónde les llevó Google.


-La entrada sobre blablacar ha dado para mucho. Yo ya dije que esperaba que sirviera para que los cagados como yo se confiasen y se lanzaran a probarlo, pero ha habido búsquedas inesperadas.

·Experiencias blablacar: Éste busca experiencias, simplemente. Supongo que un poco como yo en su día, para tranquilizarse. O tal vez para contar la suya, no sabemos, no comentó el post.

·Secuestrados blablacar: Con esto han entrado bastantes. Probablemente más de un paranoico de los míos, que no se fiaba un pelo del tema. O, quién sabe, tal vez un secuestrador buscando métodos adaptados a los tiempos. En ese caso, me siento un poco culpable, porque de mi post se pueden sacar ideas... Oh, dios, no volveré a ir en coche con nadie...

·Blablacar fugitivo: Se ve que buscaba información sobre el valenciano que le dio un buen susto a sus acompañantes hace unos meses. Bueno, mi post le enlazaba a la noticia, así que tal vez sacó algo en claro.

·Sexo blablacar: Éste es directo. ¿Yendo en coche compartido me puedo trincar a un pasajero? Lo siento, querido amigo, mis dos viajes fueron uno con una madre de familia y sus tres hijos, y el otro con 3 estudiantes (chicos y chicas) y en ninguno de los dos hubo tema. Pero sigue investigando, igual das con alguien interesado en que pagues el trayecto en carne.

·Alguien a follado en blablacar: No me quedó claro si era una pregunta o una afirmación. Pero vamos, va en consonancia con la búsqueda anterior. Eso sí, si quieres triunfar, no escribas al dueño del coche. La mala ortografía a muchos nos corta el rollo.


-El post sobre noctambulismo es de los más visitados del blog a pesar de ser de los primeros, pero estoy casi segura de que la gente llega por error. Buscan solución para sus problemas de sueño y dan con mi sarta de chorradas.

·Noctambulismo es la palabra más empleada.

·Búho con sueño y lechuzas con ojeras han traído a más de 20 personas a este post. Se ve que la imagen tiene éxito y buscan cómo ilustrar sus propias teorías de ausencia de sueño.


-La entrada sobre la belleza me tiene escamada.

·Hablar sobre 1 belleza. O bien es alguien que quiere llamar guapa a su novia y está buscando trucos, o quiere llamarse guapo a sí mismo y no sabe cómo, o quiere explicar la belleza de un cuadro para su clase de historia del arte.
Si quieres llamar guapa a tu novia, pedazo de cutre, no lo busques en internet. Mírala, y dile lo que te gusta de ella, que no debería ser tan difícil.
Si quieres alabar tu propia belleza, hay una cosa que se llama espejo. Te miras, te remiras, y te dices piropos. Si te ves feo... o cambias el punto de vista para verte guapo o te resignas, pero Internet is not the answer, my friend...
Y si quieres definiciones de belleza artística, me temo que éste no es tu blog.

·Imágenes tetas de gordas. Esta búsqueda me perturbó profundamente. ¿No hay sitios porno en la red para que vengas a buscar pechos a mi blog? Es más, si estabas buscando imágenes de tetas de gordas (que no tetas gordas, hay un matiz y es curioso), ¿¿por qué entras en un blog que estará en la duodécima página de búsquedas de Google?? Susto...


-Modo aleatorio Aquí tenemos búsquedas de todo tipo y condición que han llevado a entradas diferentes.

·No me gusta el principito es la segunda frase que más se ha introducido en internet para llegar hasta aquí. La entrada sobre mi odio al enano rubio ha atraído a gran cantidad de detractores del Principito. Sed bienvenidos, somos legión y lucharemos contra los que nos quieren meter al niñato pedante con calzador.
También muchos llegan poniendo sólo el principito, o imágenes el principito. Supongo que serán los que me comentan diciendo que he tenido una infancia horrible por odiar el libro.

·Que un guitarrista entrado. Por alguna extraña razón ésta es la frase que más visitas me ha dado. No sé a qué entrada conduce, y si yo la meto en Google no encuentro el blog (al menos, hasta la página 10 no está, que es cuando me aburrí de buscar). ¿Que un guitarrista entrado dónde? ¿A hacer qué? ¿Hay un guitarrista entrado en mi blog? ¿Pero que ha entrado o que está entrado? ¿Entrado en años? ¿Entrado en carnes? ¿Es un mensaje en clave de algún guitarrista que quiere entrar y conocerme? Yo también soy guitarrista, podríamos llevarnos bien, pero deberías dejar un mensaje más claro para que me plantee hacerte caso...

·Lo largo de un día me vienen 6. Otra igual que la anterior. ¿Seis qué? ¿Te vienen adónde? ¿Cómo te vienen? ¿Era A lo largo del día y a todos se os olvidó la preposición? Pero ésta es aún más perturbadora que la del guitarrista voyeur, porque si metes esa frase en google, los resultados se alternan entre preguntas sobre qué pasa si no te viene la regla, y sobre qué hacer para que te venga antes, y páginas que anuncian la segunda venida de Cristo. Y, una vez más, yo no encuentro mi baúl por ninguna parte.

·Cómo escribir un cuaderno de viaje: Éste me ha dado una idea, porque cuando yo hablé sobre mi diario de viaje no se me ocurrió explicar cómo escribo en él, pero puede ser interesante. Gracias, internauta desconocido.

·Choza de pluma artística: Amigo, mi habilidad manual es equiparable a la de un babuino manco, así que me temo que aquí no encontrarás respuesta a esa búsqueda. Tal vez te llevó a una entrada que te gustó, pero no esperes dar con instrucciones del Ikea para hacerle una casita a tu canario, porque si las escribo yo lo más probable es que el pobre bicho muera.


Y luego están esos usuarios incomprensibles que escriben la dirección del blog entera en google para llegar aquí. Amigos, si lo escribís en la barra de direcciones llegáis igual. Y si me guardáis en favoritos, sólo tenéis que dar un clic ^^

En fin, hasta aquí el post chorra de hoy, que no todo van a ser indignaciones y profundidades. Muchas gracias a los internautas anónimos que me han permitido echarme unas risas. Seguid buscando, a ver si tenemos material para otra entrada