24 de agosto de 2014

Sexo: normalización, liberación y otras mentiras

Cuánto y cómo nos afecta el sexo es algo bastante llamativo. La cantidad de horas que dedicamos a pensar sobre sexo, a desearlo, analizarlo y practicarlo son buen síntoma de la importancia que tiene en nuestra sociedad.

Nos encanta decir que la sociedad occidental ha "liberado" el sexo, sobre todo para la mujer. Que nos hemos quitado los prejuicios, los tabúes y los remilgos, y que el sexo se ha librado del oscurantismo de otros tiempos.
Ja.
Por mucho que repitan esto ciertos gurús, y ciertos representantes de los sectores más represivos de nuestra sociedad, no es en absoluto cierto.

El sexo sigue cargado de mierdas para gran parte de las personas, muy especialmente para las mujeres.
¿No se lo creen? Veamos unos ejemplos:


Ejemplo número 1:
Hace poco leí en una web cómo una chica contaba que al preguntarle su hija o hermana pequeña (5 ó 6 años) qué era el clítoris, ella había respondido que un tipo de melocotón. Poco después la niña preguntó a una señora que comía un melocotón en un parque si le daba un poco de su clítoris.
Al margen de que probablemente sea un fake, lo que me llamó la atención es que en los comentarios la mayor parte de los visitantes decían "haberle dicho que era algo que estaba ahí abajo", y uno incluso aconsejó haberle dicho que clítoris era una mala palabra, y reñirle si la repetía.

Si a cualquiera de ustedes un niño le pregunta qué es "axila" o "ingle" o "pestaña", ¿qué le dicen? ¿Le mienten? ¿O le señalan esa parte del cuerpo?
¿Y si preguntan "culo" o "pene"?
¿Y por qué "clítoris" tiene que ser diferente?
Si una niña pregunta por una parte de su cuerpo, que además no puede ver fácilmente, lo lógico es coger un espejo, y enseñarle donde está. No es nada malo. Es parte de su cuerpo. E igual que conoce sus manos, sus ojos y su nuca (aunque no se la vea) debería tener derecho a conocer las otras partes del cuerpo a las que no tiene acceso visual directo.

No concibo que alguien piense que una niña de cinco años "no está preparada" para conocer sus genitales. Nadie se pregunta si un niño lo está, porque como los tiene a mano y a su entera disposición, ya se encarga él de enterarse de cómo funciona el asunto. De hecho, si el niño tiene un problema de leve fimosis, incluso se le animará a retraer el prepucio cuando vaya al baño.
Pero como lo de las niñas está escondido, por algo será. Ya lo sabrán "de mayores".

¿Eso es tener el sexo normalizado y liberado? Venga ya.


Ejemplo número 2:
Clase de conocimiento del medio, sexto de primaria. Niños y niñas de 11 y 12 años.

Se les explica la reproducción humana, con dibujos y diagramas del pene, los testículos y... ¿la vulva? ¡No! Las trompas de falopio, los ovarios, la vagina y el útero.
Se habla de la eyaculación masculina, del orgasmo. Pero... ¿del orgasmo femenino? ¿Del clítoris? ¡No! Eso no vale para hacer bebés.

Estamos de acuerdo en que poner una peli porno a niños de 12 años no es la mejor manera de iniciarles a la reproducción pero... ¿de verdad es lógico que se vea cómo son los genitales masculinos y se obvien por completo los femeninos?
Entiendo el problema: el clítoris es un órgano sin ninguna función en la reproducción, un órgano que sirve única y exclusivamente para sentir placer. Pero... ¿no está ahí? ¿No es importante conocer las funciones de las partes del cuerpo?
En sexto se estudian desde la hipófisis hasta los huesos pasando por todos los aparatos, de manera superficial. Se estudian los genitales.
Pero el clítoris no existe.

¿Por qué? 
¿Para evitar a dar ideas a las niñas? ¿Y qué pasa con los chicos? ¿Ellos sí tienen derecho a conocer sus genitales porque ninguno es exclusivamente placentero?


Ejemplo número 3:
Una mujer joven tiene sexo esporádico con desconocidos a los que lleva a su casa. Se acuesta con ellos y les despide por la mañana.
Con el tiempo, tiene pareja, con la que mantiene una relación larga.
En ningún caso tiene relaciones con la luz encendida, ni con las parejas ocasionales ni con la duradera. Se niega a que vean su cuerpo desnudo. Le da muchísima vergüenza.

Se podría decir que este ejemplo tiene mucho más que ver con los complejos y las inseguridades que con el sexo como tal, pero... pensémoslo un poco más.

Sexo sin contacto visual. Negarse a que te vean el cuerpo porque "¿tú sabes las caras que pongo haciéndolo?" porque "me recojo el pelo para que no me moleste y eso es el antimorbo" porque "seguro que si me ve sale corriendo".

Partiendo de la base de que cuando una persona está ya metida en tu cama es porque ya ha decidido que le gustas, y por lo tanto la vergüenza es un poco ridícula, lo que más me intriga es que alguien realmente sea capaz de mantener una relación larga y no saber qué caras pone su pareja en la cama. Me parece tremendamente triste.

Y, ¿a qué obedece esto? A que las mujeres, como todos sabemos, están perfectas siempre, en cualquier momento de su vida. Además, es su obligación mostrar recato.

Para los que decían que poder trincarse tres hombres por noche era la liberación sexual de la mujer... Pues no.


Ejemplo número 4:
Una violación. Cualquier violación en cualquier rincón del mundo.

Una violación no se produce tanto por deseo sexual como por deseo de control, humillación y poder. Del hombre sobre la mujer en la mayoría de los casos, y en otras ocasiones del hombre "machito" sobre el hombre homosexual.

Eso no es normalizar el sexo, es criminalizarlo y transformarlo en algo odioso y repugnante, sólo por ambición de poder.

El hecho de que existan violaciones es, por sí solo, una prueba de que no existe una normalización. Pero todo lo que la violación carga consigo lo amplía aún más:

Para empezar, ¿qué es una violación? Parecemos pensar colectivamente que si no hay penetración, sangre y ropa rasgada no es violación. Pero violación es "Tener acceso carnal con alguien en contra de su voluntad o cuando se halla privado de sentido o discernimiento.".
Por lo tanto, masturbarse delante de alguien obligándole a mirar, o tocar, es violación. Tocarle contra su voluntad. No parar cuando, en una relación consentida, uno de los dos decide que no le gusta el rumbo que están tomando las cosas.
Son violaciones.

Pero... ¿cuánta gente va a la policía a denunciar que el chico con el que me fui de aquel bar, con el que me quería acostar, no respetó que le dije que no cuando ya estaba desnuda? ¿Cuántos pensarían "eso es de estrecha y de querer criminalizar"?

Por último, la visión de la mujer como posible incitadora o anuladora de la voluntad del violador (no hay más que ver los vergonzosos consejos del Ministerio del Interior) es otra muestra de que no sólo no aceptamos el sexo como algo normal, sino que cuando se convierte en violencia lo achacamos a la víctima más que al agresor.

El sexo como arma es la más amarga prueba de lo lejos que estamos de verlo como algo natural.


Ejemplo número 5:
El mito de la primera vez.

En nuestra cultura social, que un chico sea virgen resulta, para su pareja femenina, motivo de cachondeo, burla e incluso vergüenza.
Que una chica sea virgen resulta, para su pareja masculina, excitante.

Hay, además, una tremenda desinformación que lleva a que relacionemos la primera relación sexual de una chica con una fuente de sangre (que a veces ni la hay) o con un momento Disney maravilloso y mágico en el que la mujer alcanza un nuevo conocimiento místico y se alza como fémina completa gracias a la labor del varón.

No.

Las primeras veces son, habitualmente, chapuceras de cojones. Uno de los dos, o los dos, no tiene muy claro qué hacer ni qué esperar. Es incómodo, son sensaciones nuevas, no siempre agradables, no siempre placenteras, y en general bastante cómicas, si se sabe ver de esa manera.
La primera vez tiene de especial lo especial que sea la otra persona, o la relación entre ambos. Por lo demás, siempre serán mejores las demás.

La mujer no "se entrega". Se pertenece a sí misma en cada minuto. Y si tiene la idea de entrega, tiene un problemón de dependencia y baja autoestima. El sexo es compartir, no dar ni quitar. Nadie te "quita tu flor" en la primera vez, nadie "entrega su pureza". Dos personas comparten. Con mayor o menor implicación emocional y espiritual (que puede haberla, y muchísima), pero en pie de igualdad.

La mujer virgen puede tener mucho o poco conocimiento teórico. El hombre virgen puede tener mucho o poco conocimiento teórico. Por lo tanto ambos pueden ser debutantes notables o estrellas de mar que se dejen hacer con miedo hasta de toser.

Lo demás, es idealizar lo que no tiene nada de idealizable.


Ejemplo número 6:
La masturbación.

Desde que empezamos a oír hablar de ella, parece ser algo propio de los chicos. Las famosas "pajas", de las que las chicas pueden no tener claro en qué consisten.
Y a lo largo de la vida, esta visión se mantiene. Ellos lo hacen porque son así de cerdos, o porque al tenerlo tan a mano es inevitable, o porque los hombres tienen más necesidades sexuales.
Las mujeres a menudo niegan hacer semejante cosa, o realmente jamás lo han hecho en su vida.

La masturbación es uno de los primeros contactos sexuales que tenemos. Es una forma magnífica de conocernos, de relajarnos y de saber qué no gusta. Una persona que se masturba tendrá mucha más facilidad para explicar a su pareja qué le gusta, qué no, y cómo.

Pero no. Sigue siendo una lacra. Sigue residiendo en la mente colectiva que la mujer sólo puede masturbarse metiéndose cosas en la vagina (viva el falocentrismo), que hay que regañar a un niño/a si se le pilla con las manos en la masa, y que si se está en pareja y los miembros siguen masturbándose en su intimidad, hay un problema.

Todo normalizadísimo, señoras y señores.


Y ya, para rizar el rizo y sin necesidad de más ejemplos, están las religiones y sus leyes específicas acerca del sexo. Personalmente la mayoría de ellas me parecen alienantes, considero que no aportan nada. Creo que fueron cruciales en otra época, puesto que ayudaron a reducir el número de enfermedades y a controlar la cantidad de niños repudiados por sus padres (eso cuando se hacía caso, porque en general esas normas han sido ampliamente desobedecidas), pero a día de hoy continuar rechazando el sexo como algo pecaminoso es limitar al ser humano.
Si un dios, el que sea, crea al hombre y la mujer, les da órganos con los que disfrutar (algunos, como hemos visto, únicamente con esa función), les da deseos de tener relaciones sexuales, les da imaginación para reinventarlas, y orientación sexual para decidir con quién tenerlas... ¿quiénes somos los humanos para decidir cuándo es correcto y cuándo no?
¿Por qué condenar al infierno a quienes usen métodos anticonceptivos, a quienes tengan sexo fuera del matrimonio, a quienes de nacimiento se sientan atraídos por personas de su mismo sexo, a quienes decidan tener relaciones con personas con las que no quieren compartir su vida?
No lo entiendo. Me parece limitante. Me parece que va contra el amor infinito que la figura de cualquier dios debería representar. Y buena prueba de ello es la cantidad de creyentes e incluso "jefes" de distintas creencias que van mostrándose poco a poco en desacuerdo con esa lectura de las relaciones sexuales.

En todo caso, si es su opción de vida, me parece estupendo, pero la influencia que esa opción tiene en las diferentes sociedades es abominable. No soy católica, musulmana, judía, anglicana, luterana, calvinista, metodista, testigo de Jehová, mormona... No estoy en ninguno de esos clubs.
No me digan que hacer el amor es malo para mí, porque no creo en su doctrina. Déjenme en paz, y dejen a la sociedad que ha optado por explorar nuevos caminos hasta hace poco restringidos por doctrinas y cleros que encima, en muchas ocasiones, eran célibes.


Y eso, señores, es una muestra del sexo que seguimos viendo como algo negativo, prohibido, vergonzoso, perjudicial... que estamos lejos de haber normalizado y de saber integrar en nuestras vidas de manera sana. Hay muchas otras pruebas, pero no es plan de marcarme un tochopost, porque el mensaje queda claro.

El sexo no está normalizado, pero se puede normalizar. Con educación, con naturalidad, con mucha mucha mucha información (información correcta, las películas porno, y "lo que me ha dicho mi prima Puri" en general son más desinformación que otra cosa) y con empeño.

Sean felices, y disfruten todo lo que puedan.


7 comentarios:

  1. Tremendo, como siempre, pero elevado a la quinta potencia. ¡Bravísimo!

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  2. La madre de... ME HA ENCANTADO!!! Olé tú!!!

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  3. Ojalá llegue el día en que hablemos del sexo con la mayor naturalidad posible al igual que hablamos del tiempo o de hacer la compra.
    Pocas cosas hay más bonitas que el sexo como expresión de amor puro y libre de cualquier prejuicio.
    Un abrazo!

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