5 de agosto de 2014

Señales

El tenue dolor al abrir los ojos tras bucear largo tiempo.
Los latidos del corazón en los oídos.
Las alas al viento.

Un hoy, y después otro.
Y de pronto te encuentras en un mañana diferente
en un espacio diferente
en un tiempo diferente
bajo una luz diferente.


"¿Y ahora?"
Susurra con voz trémula un temor antiguo
tan antiguo como el mundo
y como aquel reflejo
que entonaba llantos absurdos al espejo.


Ahora es hoy
es la calidez en el pecho
es la sensación de que todo puede ser
es la luz en la mirada
es la sensación serena de felicidad
es el orgullo de ti misma

Ahora es aprender
seguir avanzando por un camino tan incierto como hermoso
escuchar en cada paso el crujir de la hierba
pasar como pasa la brisa
cumplir cada meta propuesta


¿Cuánto hace que el miedo dejó de tener lugar?
Y aún así, niña de ojos grandes, a veces te estremeces como si no te conocieras, como si no me conocieras.
Te estremece una inseguridad tan desfasada como incogruente.
No te pega. Ya no.
Pero a veces llega, probablemente para permitirte demostrarle que nada tiene que hacer en un corazón como el tuyo, que hace largo tiempo que aceptó todas las posibilidades y se la jugó.

Por eso hoy, cuando llegan cosas que antes te habrían hecho gritar de rabia y frustración, sonríes. Decides aceptar el desafío y dejar claro que si al frente te quieren, tendrán que correr para alcanzarte.

Por eso hoy, donde antes todo habría sido incomprensión, inseguridad y enfado... sonríes, toleras, comprendes, asientes.

Por eso hoy tienes que estar tan orgullosa de ti que te estalle el pecho.

Por eso hoy tienes que dar las gracias en un grito lleno de luz.

La luz que desprendes.


¿Qué querías?

Decían los antiguos
que aquellos que a menudo
lograban lo deseado
eran favorecidos por un dios
amante de ellos y
celoso
que no tardaría en requerirles a su lado.
Mentiras.
Aquel que logra lo deseado
es aquel
que carece del miedo a que no llegue
sabedor que de no hacerlo será por no ser
lo mejor.
Y llega.
Llega el dos de abril
Llega la flor de los tres pétalos
Llega un anillo que parecía destinado a no llegar
Llega el futuro
con una sonrisa pintada



Cuánto tiempo transcurrido
desde el llanto en el columpio
desde el llanto en el baño
desde el llanto al borde de esa mesa de formica verde
Cuánto tiempo
cuántas batallas
cuántos éxitos
cuánta vida
y más que queda


No tengas miedo a la encrucijada, niña de ojos grandes, pues siempre acabará poniéndose de tu parte si sabes cómo encarrilarla.
¿Y acaso no has aprendido ya la mejor manera de caminar?

Tu mayor aprendizaje es saberte siempre sola ante el espejo...

...y tu mayor triunfo ser capaz de ver en él a la criatura más bella sin ayuda de nadie

Pasa un día
pasa un día
pasa un día
Porque los días siempre se van
uno por uno
(uno)
Y ahí sigues.
Ante tu espejo
llena de luz
llena de vida
ayudando a dar pasos a quien comienza a aprender
aprendiendo tú los tuyos, pues nunca se cesa.

Y desgranando textos incomprensibles para quien viva fuera de tu cabeza

Y cómo te gusta.


Hoy llegó otro símbolo, como hace apenas unos meses (aunque parezca haber transcurrido una vida) llegó otro.
En este caso es distinto, aunque a la vez el mensaje es el mismo.
¿Lo sabrás recordar? ¿Lo podrás seguir viviendo?

Sabes que sí.

Al fin y al cabo, funambulista, niña, artista, ya hace tiempo que andas por la cuerda floja haciendo volteretas entre risas y canciones.






1 comentario:

  1. Qué bonitas palabras!, muchas veces vale la pena desnudarse interiormente ante los demás, demuestra valentía y nobleza además de ser la mejor terapia contra casi todos los problemas que en esencia son comunes a todo el mundo.

    Por cierto el anillo muy bonito y sobre todo simbólico.

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