8 de agosto de 2014

23 cosas que a las mujeres sensatas les dan vergüenza ajena

Bicheando en Internet una se puede encontrar cualquier cosa. Y lo mismo que te tropiezas con artículos interesantes, te puedes encontrar con aberraciones.

Por ejemplo, ésta. Un post publicado en una web que dice compartir "noticias e información que merece ser compartida" y que enumera "23 Cosas que a Las Mujeres les ENCANTA que su Pareja Haga por Iniciativa Propia". Ya el baile de mayúsculas puede hacernos pensar que el autor tiene algún problema. Por alguna razón se está poniendo de moda en páginas de contenido sensiblero escribir los títulos así. Supongo que es una forma de llamar la atención.

Como introducción, se habla de la "complejidad" de las mujeres, usando comillas de manera bastante aleatoria, y dando a entender de manera muy sutil que somos unas histéricas que queremos que nos lean la mente.
Asimismo, se detalla que si no sigues los 23 puntos del artículo, es muy posible que tu hembra "se niegue a muchas peticiones". Ya sabes, a tenerla contenta para que te deje ver el fútbol.
Por último, el autor clama que el texto es 100% fiable porque "¡ESTA ESCRITO POR UNA MUJER!".

Toda esta intro, y el artículo en general, usan la gramática y la ortografía de una manera que hace llorar a los ángeles y provoca que los grandes de las letras se retuerzan en sus tumbas. Debería existir la policía lingüística.

Una vez advertido el lector del Santo Grial que tiene delante... se le dan los 23 puntos de la sabiduría. Veamos:


"1.  Ponme tu chaqueta y abrázame cuando te diga: “ hace frío”,  y no tenga con que taparme."
Da lo mismo que estemos a 2 grados, yo haya decidido venir en tirantes por ser poco previsora o querer lucir palmito, y tú hayas cogido prudentemente una chaqueta. Si yo tengo frío, tu obligación como macho de la manada es cubrirme y congelarte. Los jombres de verdad no pasan frío. Míralos en el anuncio de Ricola como van en toalla por la nieve.

"2. Si te digo que te  “quiero”, “amo” más que tú, no dejes que te gane."
Todas las mujeres con pareja tenemos un contador como los de las azafatas en los que medimos cuántas veces decimos a nuestro macho que le queremos. Para las veces que nos lo dice él no nos hace falta, lo guardamos en nuestra mente retorcida. Dime que me quieres tantas veces que te acabe pidiendo que te calles, y dejándote por agobiante. Y en ese momento, pregúntate qué has hecho mal.

"3. Nunca dejes de decirme que soy hermosa para ti, aunque te diga que no lo soy. Tú insiste."
No te preocupes si tengo un problema de autoestima brutal que me impide verme guapa. Tú insiste en que soy guapa, como un papagallo, y eso será suficiente. Ninguna de nosotras necesita gustarse a sí misma si tenemos al lado un varón al que gustemos.
Es más, si NO crees que soy hermosa y estás conmigo por mi dinero, dime igualmente que soy una diosa de la belleza.

"4.  Tómame de la mano cuando caminamos en la calle."
Tengo un problema: Aunque me veas con este cuerpo de mujer de veinte años, en realidad tengo cuatro, y si no me llevas de la manita cruzo la calle sin mirar, me atropellan, hay que ir a urgencias, mis padres se enfadan... un follón.
Además, más de una vez me he perdido por ir suelta. Si nos pasa, búscame donde haya colores brillantes. ¡Me encantan los colores brillantes!
Si no dejo que me cojas de la mano, siempre puedes llevarme con correa.

"5.  Abrázame cuando te salude una amiga o conocida."
Deja claro que eres MI jombre y que esa mujerzuela no se te va a llevar. Recuerda que tengo 4 años mentales, y los niños somos muy celosos e inseguros.
Además, yo tengo un problema glandular que me hace pensar que todas las personas de sexos opuestos que se conocen, se acuestan. Entonces me cuesta mucho asumir que tengas amigas y no te las tires. Demuéstramelo empotrándome contra la pared más cercana en cuanto tu amiga se marche.

Cuando sea yo quien salude a un amigo o conocido, méame encima. Tus feromonas le apartarán.

"6.  Si te digo que me sueltes, no lo hagas."
Si te digo que me sueltes, ¡suéltame, gilipollas, que me vas a dejar marca! Te dije que apretases menos la correa... Ahora van a pensar que nos va el sado. Lo que faltaba.

"7.  Róbame un beso."
O la cartera. O el móvil. O el portátil. Róbamelo todo, ladrón que me ha robado el corasón, porque tuya soy, mía no, y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo es tuyo también.

Eso sí, a los ladrones se los lleva la policía. Y a los que roban intercambios sexuales (y un beso lo es) les caen penas mu gordas.
Tú mismo.

"8.  Dame una rosa, o un detalle un día cualquiera de sorpresa."
Si no es una rosa, no vale. No hagas la cutrez de regalarme una flor del campo. Mínimo 2 euros la flor.
(Éste es el único consejo molón, las sorpresas son guays. Pero si van en ambos sentidos).

"9.  Si estoy llevando algo “pesado” quítamelo y llévalo tú."
Recuerda que soy mujer, soy el sexo débil, una inútil integral. Si estoy llevando algo pesado, no esperes ni a que lo coja, quítamelo de las manos. Y si protesto, dame una colleja para que me calle. Que al sexo débil hay que amaestrarlo.
Si tú estás llevando algo pesado, y te está dando un lumbago que estás a punto de morir, no esperes que te ayude. Soy el sexo débil.
¡¡Oh, mira, chucherías de colores brillantes!!

"10.  Por más apurado que estés dame un beso de despedida."
Si vas a perder el avión, LO PIERDES.
Si te van a echar del trabajo por llegar tarde, QUE TE ECHEN.
¿Qué es más importante que darle un beso a tu churri? NADA. Tsch, he dicho que NADA.

"11. Ábreme la puerta del coche para que entre."
Sexo débil, ¿recuerdas? Abrir una puerta va más allá de mi comprensión del mundo. Sí, ya sé que los velocirraptores de Parque Jurásico lo hacían, pero a mí no me da para tanto.

"12. Invítame a cenar, y acomoda mi silla para que me siente."
Invítame significa que tú pagas, recuerda. Y no vale McDonalds, hablamos de un mínimo de 30 euros el cubierto. Si no, no es romántico.
Y acomodar la silla significa que yo esté cómoda en ella. Ponme un cojín de plumas, un escabel para apoyar los pies, y ponme la servilleta en el regazo.
Tú ahí, al taburete a los pies de tu hembra.

"13. Mírame a los ojos cuando te estoy contando algo importante para mí."
Sé que prefieres mirarme las tetas. Lo sé. Pero está feo.
Si vamos en el coche, esto sigue siendo igual. La carretera no importa una mierda si yo te estoy contando el último sueño que tuve. Tú me miras a los ojos. Y si nos matamos, habrá merecido la pena, porque habrás muerto perdido en mis pupilas... ¿¿¿¿No es súper romántico????

"14.  Mándame un mensaje de buenos días."
A ser posible, con audio, vídeo y una orquesta. ¡Todo es poco para tu princesa!

"15.  No veas a otras mujeres en mi presencia puede que no te lo diga, pero nos incomoda muchísimo a todas, esta bien que admires la belleza pero trata de ser disimulado las mujeres no siempre estamos seguras y detalles como estos nos ponen a pensar en lo peor como por ejemplo que ya no te parezcamos atractivas."
Puede que no lo sepas, pero al liarte conmigo, con tu saliva, firmaste un contrato vinculante que te obliga a no desear a ningún otro ser de la tierra más que a mí. Si lo haces, tendré derecho a amputarte los genitales con una cuchilla oxidada.
No, no es excesivo, porque las mujeres somos unos seres tiernos y sin dos dedos de frente (cuatro años mentales, recuerda) que no podemos soportar que os sintáis atraídos por ninguna mujer, por pechugona o buenorra que sea.
¿¡Eso ha sido una erección!? ¡¡Voy a por la cuchilla!!

(¿Que yo babeo con Hugh Jackman? ¡Hombre claro! ¿¡Tú le has visto!?)

"16.  Si estoy de mal humor, hazme reír o de lo contrario dime que me ves más delgada, ponte creativo el buen humor es el remedio para todas nuestras crísis existenciales."
Ya sabes. O me cuentas un chiste o me dices que estoy más delgada.
Si al chiste te respondo con cara de borde, es lo que hay. Soy una mujer sin control de mis emociones, y te toca aguantar.
A lo de estar más delgada siempre responderé bien. Ya sabes que el ideal de belleza de toda mujer que se precie de serlo es la anorexia más extrema. No hay mayor piropo que "vaya, creo que tu masa corporal ha descendido". Y no, cosas como "oh, creo que tu pelo ha crecido varios milímetros" o "cariño, sin duda las uñas de tus manos se han alargado", no valen. No es lo mismo. No, NO LO ES. Aunque todo sean procesos fisiológicos con los que no tengo nada que ver.
Si estoy gravemente enferma, continúa alabando mi delgadez. Demostrará que te preocupas porque, por enferma que esté, no me convierto en una gorda, lacra y vergüenza de la sociedad.

"17.  Sé espontáneo, las rutinas nos aburren, no existe nada peor que hacer lo mismo siempre."
Nada peor, oye. NADA. Mejor tener un cáncer que caer en la rutina.
Eso sí, sé espontáneo tú, y piensa cosas que hacer. Yo estoy demasiado ocupada, ¿¡tú sabes la de cosas de colores brillantes que hay por ahí distrayendo mi atención!? No puedo con todo.

"18.  Si te digo, me gusta esta canción, dedícamela, bueno oye la letra primero y si es de amor dedícamela."
Claro, porque si me dedicas una canción que vaya de violar gente, o matar niños, igual tenemos un problema.
Por supuesto, dedicármela implica dos opciones, la guay y la cutre:
La guay es que aprendas a tocar un instrumento, formes una banda, os hagáis famosos, y en vuestro mayor concierto me dediques esa canción.
La cutre es que llames a la radio y digas que es para mí. Si haces eso, probablemente te dejaré.

"19.  Cuéntame un secreto que no  lo compartiste con nadie más que conmigo.  Eso me hará ver que me tienes confianza."
Si has gastado todos tus secretos escabrosos con tus ex, invéntate uno. Total, con tal de que me cuentes algo que nadie más sepa, está bien.

"20.  Cuando esté triste o enferma, aparece de sorpresa con  mi comida o postre favorito. Me matarás"
Sobre todo si tengo gastroenteritis y me traes una caja de bombones. Pero será una muerte muy dulce, amor, muchas gracias.

Ah, si estoy triste no te molestes en consolarme ni escucharme. Mi comida favorita. Eso sí, light, porque si no no te creeré cuando me digas que estoy más delgada para animarme.

"21.  Tómame por sorpresa  un día cualquiera  y dame una noche de pura “pasión” descontrolada."
Nota que pasión está entre comillas. No te pases, que yo no soy una actriz de esas películas sucias que veías antes de estar conmigo y que POR SUPUESTO ya no ves. Misionero, luz apagada y buenas noches.
Eso sí, por sorpresa un día cualquiera.
Siempre que sea sábado.
Y no vengan mis padres a comer.
Ni esté con la regla.
Ni me duela la cabeza.
Pero, eh, tómame, tuya soy, mía no.

"22. Tu celular no es más importante dale un uso moderado mientras estemos juntos si le pones demasiada atención pensaré que te aburro."
Si la operación de juanetes de mi tía Emilia es menos interesante que las fotos que te mandan tus colegas por wasap, ¿¿qué puedo esperar de esta relación??

"23.  No desaproveches ningún momento, para recordarme lo feliz que eres a mi lado."
En todo momento. En la ducha. En la cocina. Mientras discutimos. En la cama. Mientras follamos hacemos el amor tierna y dulcemente. Despiértame en mitad de la noche para decirme lo feliz feliz feliz que eres a mi lado.
Llámame mientras estoy en el trabajo para recordármelo.
Y si te dejo por acoso, sigue recordándome lo feliz que fuiste conmigo.
Siempre.
Por siempre jamás.
Yo haré lo mismo ñ_ñ



Y esto son los maravillosos consejos que en teoría una mujer del siglo XXI ofrece a los hombres (se ve que las lesbianas no existen, o no tienen derecho a trucos para ser felices con sus parejas).
Nos tienen caladas a las mujeres...

¡¡Eh, mira, colores brillantes!!



(Si quieres hacer feliz a tu pareja, pregúntale qué le hace feliz. Si se enfada porque lo preguntes en vez de intentar adivinarlo, déjala. Si esto es muy fácil).

Otra respuesta al post aberrante aquí.



4 comentarios:

  1. 0_0UUUUU Tierra llamando a vómito... La que ha escrito esto, se ha quedado a gusto... Valiente, valiente...

    ResponderEliminar
  2. Menuda perla..., me he quedado atónito, ¿Cómo alguien puede tener tal carencia de autoestima y personalidad?, tener esa actitud supone un profundo desprecio hacia uno mismo y por extensión hacia los demás.
    Por cierto, la última imagen me recuerda mucho a lo que se supone debía ser la esposa ideal en dictaduras como las de Franco o Hitler, un tema que tiene mucha miga por cierto...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Bingo, Luis! La imagen está sacada de uno de los panfletos que la Sección Femenina de Falange hacía para educar a "buenas esposas".

      Eliminar
  3. Me ha quedado una duda. En lo de mear para defenderme de otros machos, ¿se aplica también en interiores? Porque si estamos en casa del macho, las feromonas se acumulan y puede acabar insensibilizado; y si estamos en la mía, me tocará limpiar.

    Gracias por blindar my relación, con estas nuevas reglas seguro que no falla. Al fin y al cabo, está escrito por una mujer.

    ResponderEliminar