25 de mayo de 2014

Esto no puede seguir así

Señoras. Señores.
Esto no puede seguir así.
No hay derecho.
No lo hay.

Una se deja las pestañas escribiendo post divertidos, interesantes, instructivos, totalmente absurdos, personales, literarios...
Una se molesta en aprender HTML para dejar el blog mono.
Una se complica en entender los widgets, en hacer un Twitter para el blog, un Facebook para el blog.
En promocionar los feeties.
Una incluso piensa pseudónimos para sus amigos (algunos, como el de Melazzura, llevaron horas de reflexión) y un nombre genérico para los hipotéticos lectores.
Y aquí no comenta nadie.

No me malinterpreten. Hago todas esas cosas porque me gusta, porque me encanta mi Baúl y quiero que esté bonito, y lleno de cosas chulas, y con cachivaches modernos que lo hagan atractivo.
De hecho, si sólo me leyese yo, seguiría tuneándolo para que fuera un blog guay, y no me importaría que nadie más lo viese.

Pero es que no es el caso.

Ustedes me leen. Lo sé.
Lo sé porque blogger me dice que tengo muchas visitas diarias. Muchas, muchas.
Lo sé porque le dan a me gusta en Facebook.
Lo sé porque de pronto me encuentro enlaces a mi blog en sitios insospechados.
Lo sé porque de pronto alguien que jamás imaginé que me leyera me aconseja que presente el Baúl a un concurso (gracias Marta^^).

Pero aquí no comenta ni Peter la Anguila.

Que en su día me dije, "venga vale, lo entiendo, les da yuyu el cuadrito de comentarios. Seguro que ahora que tienen Facebook y Twitter para rajar, se lanzan. Porque en mi perfil personal siempre dicen algo".

¡¡Pero no!! Ustedes me dicen que les molan las entradas, o le dan a me gusta, ¡¡o hasta tienen debates sobre los zapatos de tacón y su incomidad!!... en mi perfil personal. Ni siquiera en el de La Buhonera, en el otro.
¿Por qué? No lo sé.
Las únicas que se han lanzado a los feeties en la página del blog en Facebook son Melazzura y Quetzal. Pero nunca hay comentarios.

Que no es que yo sea una megalómana, ni una narcisista tan enorme que necesite que le aplaudan en los cuadraditos blancos para sentirse importante.
En absoluto.
Pero me da rabia ver que la gente lee el Baúl, que le gusta, lo comparte... y deja pasar la oportunidad de dejar aquí su huellita. Porque los blogs crecen, aprenden, se alimentan, se enriquecen... con los comentarios que quienes por aquí pasan dejan. Y se pueden tener debates muy muy chulos.
Sin embargo, sólo me comenta de vez en cuando gente cagándose en mí porque no me gusta El Principito. Tiene tela.

Encima este silencio es súper tramposo, porque una escribe pensando erróneamente que nadie mira, como quien se desnuda con la persiana abierta creyendo que el vecino de enfrente está de viaje, y de pronto ve fotos suyas en pelotas por todo Internet. Pues igual. Yo suelto mis paridas, o mis nocturnos reflexivos, creyendo que como nadie me comenta no me están leyendo, y resulta que hay unas filtraciones que te cagas. Y te enteras a los tres meses de que tu exnovio te bicheaba el blog y sabía más de tu vida que tus padres.
Pues no hay derecho, no señor. Si son ustedes voyeurs, por lo menos díganme "te leo Buhonera... y qué guapa estás en braguitas literarias cuando te crees que nadie mira". Y me siento escuchada (y avergonzada).

Además, luego presento el blog a concursos, y uno de los requisitos es que exista una comunidad de seguidores. Y yo no sé cómo explicar a los jueces que el Baúl tiene una comunidad de seguidores... que sigue el carromato en silencio.
Son seguidores tímidos.

Y no, no me digan que no existe esa comunidad, porque sé que me leen. Y sé muchas cosas sobre ustedes. Me las chiva Google. Más concretamente, Google Analytics, que es el nuevo Gran Hermano.
Una herramienta diabólica inventada por el buscador que mutó en acaparador digital y que usan casi todas las webs del mundo, sin contárselo a su público.

Google Analytics me dice desde qué ciudades entran en el blog, me dice a qué horas lo visitan, me dice qué páginas han leído, me dice a través de dónde llegan, me cuenta cuántos minutos y segundos han pasado leyendo, me chiva cuántas páginas ven de media en cada visita. Google Analytics me cuenta desde qué móviles y tablets entran en el Baúl, me informa de qué compañías telefónicas utilizan para visitarme, y desde cuándo me leen.

Si Google Analytics no me dice qué desayunan ustedes por las mañanas, es simple y llanamente porque no me ha dado por preguntarle. Seguro que si se lo consulto, podré escribir un post al día sobre los desayunos de mis seguidores.

(¿A que ahora se sienten súper vigilados? Pues piensen que esa información la tienen todas las webs y blogs que ustedes visitan. No una bloguera como yo, a la que esos datos le dan exactamente igual más allá de la curiosidad que provoca saber que alguien en Alicante ha gastado dos horas de su tiempo leyéndote. No. Las empresas. Los malos malosos. También tienen esa información. Y no existe forma de evitarlo sin dejar de usar internet. Muajajajajaja.
Bienvenidos a la conspiranoia digital. Tomen asiento.)

No se confundan. Yo voy a seguir escribiendo, porque en el fondo escribo para mí y punto, aunque me haga mucha ilusión darme cuenta de que a mucha gente le gusta lo que cuento.
Y seguiré presentando el Baúl a concursos porque creo que es una página que mola muchísimo y que se merece ganar premios.
Y no les voy a odiar por no comentar, ni quiero someter a nadie a la presión de "joder, si no le comento y le leo soy una mala persona". Al contrario. Con este panfleto pretendo decirles que ésta es su casa. Que son bienvenidos a entrar, sentarse en el salón, quitarse los zapatos y poner los pies sobre la mesa. A pelearse a gritos por no estar de acuerdo con lo que pienso sobre Juego de Tronos, o sobre el aborto, o sobre los franceses. A comentar en anónimo, con cuenta, o hasta con Google+.

No sean tímidos, que cuando juegan muchos siempre es más divertido.

Y sepan que yo aprecio muchísimo cada segundo que pasan leyendo estas letras, comenten o no, y que me siento muy agradecida de que alguien dedique su tiempo a empaparse de algo que yo he escrito porque me ha dado por ahí.

Y, señores jurados de eventuales concursos, yo les juro que este blog tiene una amplia comunidad de seguidores. Lo que pasa es que son tímidos.

Y si no se lo creen, yo les doy mi ID de Google Analytics, que lo van a flipar.




4 comentarios:

  1. lejasiwdjasjdkcnsf ejufaudandckjsn uk

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  2. :O

    Me enfando con tu blog. A tope. Ya no hago más chistes malos, de verdad. Jo. Te odio blogspot.

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  3. Te leo. Cereales y té cinco días a la semana y tostadas con aceite y café los otros dos. Y fruta y zumo de naranja siempre.

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    1. Jajajajajajaja gracias Carmen. Un desayuno menos que preguntar a Google ;)

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