15 de mayo de 2014

15M, tres años después

15 M.
15 de mayo de 2011.

Yo estuve allí, como casi todo Madrid.
No me quedé allí porque tenía exámenes, scouts, clases...
Pero estuve allí.

De hecho, recibí los eventos de redes sociales que llamaban a la gente a sentarse en Sol, a reclamar lo que nos correspondía como electorado, a protestar en condiciones.
A pesar de ello, no fui el primer día, igual que muchos otros que hoy claman haber montado allí una tienda de campaña los primeros, cuando estaban en sus casas durmiendo lo mismito que yo estuve en la mía.
Porque no pensábamos que fuera a ser nada más que otra protesta disuelta por las buenas, o por las malas.

Pero no.
Nos enteramos esa tarde, y al día siguiente, de que aquel evento que parecía como muchos otros había desembocado en una multitudinaria sentada en la Puerta del Sol.

Y entonces fui, y fuimos muchos otros.

En aquel momento yo vivía en Lavapiés, y fui desde allí caminando con el chico del sombrero.
Para cuando llegamos a la plaza de Jacinto Benavente ya era complicado caminar, y bajar desde allí hasta la plaza consistió en quedarnos quietos y ser desplazados por la masa calle abajo.

Y lo vimos.


La Puerta del Sol atestada de gente, sembrada de pancartas.
El pescado metálico espantoso de la Renfe tapizado de dibujos, consignas, peticiones, poemas...
Decenas de lecheras de la Policía Nacional rodeando la plaza a cierta distancia, sin molestar, simplemente obervando.

El cóctel de emociones que se me atascaron en la garganta esa noche dudo que se me llegue a olvidar nunca. Asombro, ilusión, entusiasmo, alegría, euforia...

Hacía muy poco de la primavera árabe, todavía flotaba esa sensación de que había sido un cambio para mejor, de que estábamos viviendo la Revolución francesa de nuestro siglo, y casi casi nos creíamos que Sol era nuestra Tahrir (salvando las distancias evidentemente).

Y es que allí estaba todo el mundo.

Había gente joven, estudiantes, trabajadores, adultos, ancianos... Había organizada una guardería para los niños. Había militantes de partidos políticos, había personas que no habían votado en su vida. Llegué a ver un enorme grupo de personas en silla de ruedas participando en una asamblea.


Había pancartas pidiendo a la gente que recogiese, que mantuviese la plaza limpia, que procurasen no molestar a los comerciantes... 

Era una auténtica muestra real de la demografía española. Y todos querían más o menos lo mismo: Un sistema político más justo, soluciones reales para los problemas del día a día, unas elecciones más representativas...

Una serie de peticiones que parecían alcanzables. ¿Cómo iba a ignorar el Gobierno semejante demostración de descontento social concentrada en un acto tan simbólico, que además fue pacífico de principio a fin?

Parecía posible...

...hasta que se fue a la mierda.

El símbolo que fue la Puerta del Sol dejó de serlo apenas semanas después de aquel 15 de mayo. De golpe, bruscamente y sin remisión. Se pasó de especular con que podría cristalizar en un partido ciudadano para las próximas elecciones a dejar de escucharse casi por completo.

El 15M fue una llama muy brillante que se agotó en pocos días, y dejó tras de sí una sombra muy oscura, y una sensación de escalofrío, por lo menos a mí.

Se ha especulado sobre si los partidos, o incluso el gobierno, trataron de dinamitarlo porque lo consideraban una competencia real. No estoy de acuerdo en absoluto.

Creo que el 15M se fue a la mierda porque lo secuestraron.
Un movimiento que había nacido de los españoles como conjunto heterogéneo, fue reivindicado como propio por grupos con una ideología política bastante homogénea. Grupos con reivindicaciones muy distintas a las originales del 15M, que tomaron el nombre y las señas de identidad de la protesta original, y se las quedaron.

¿Cuál fue la consecuencia de este secuestro? Que si te habías identificado con el 15M original, con los días que se estuvo en Sol hablando de exigencias ciudadanas sentidas por casi la totalidad de los españoles, no podías sentir más que rechazo por el "nuevo" 15M.

No porque las ideas de esos colectivos sean malas, buenas, liberales, capitalistas, anarquistas o hijas del rock and roll, sino porque se llevaron algo que era de todos, a un terreno que sólo es suyo. Algo muy típico en España, y bastante despreciable.

Aquellos colectivos se defendieron diciendo que ellos convocaron la protesta.
No sé hasta qué punto fue así, pero desde luego es evidente que lo convocado no tuvo absolutamente nada que ver con lo que sucedió después, por lo que poco derecho de propiedad se podía exigir.

El 15M no iba de estar o no en contra de la pertenencia de España a la UE, ni de votar o no votar, ni de anticapitalismo o liberalismo, ni de "el obrero contra el amo", ni de tantas otras consignas que propugna el "15M" actual.
Se trataba de una llamada de atención sobre la situación económica y social de una España empobrecida (que hoy lo está aún más), y de pedir recortes racionales (a las pensiones de los políticos en vez de a las de los jubilados, por ejemplo) y medidas políticas inteligentes (supresión o reforma del Senado, listas abiertas en las elecciones...). Por eso aglutinó a tantísimas personas, porque era tan fácil sentirse identificado...

Hoy resulta imposible. Y es ahí donde con toda claridad se ve que algo falló en un momento crucial.

Por eso me revienta que me lleguen al Facebook eventos, publicaciones, artículos... glorificando el 15M y hablando de "una revolución que continúa", cuando esa "revolución" murió antes de llegar a nacer, en la misma Puerta del Sol.

Por eso yo no celebro el 15M, sino que lo considero día de luto, por lo que podría haber sido si en vez de ser secuestrado por un partido político (formal o no, es lo mismo, un colectivo con ideas que son sólo de sus miembros y que dicen querer ayudar a todos sin preguntar a esos todos qué ayuda quieren de ellos) como tantas otras veces ha pasado en este país.
Por la tristeza que produce, no sólo que se quedaran con él, sino que los demás no luchásemos para que no lo hicieran. Que se permitiese con pasividad e indiferencia, soltando comentarios del tipo "ya sabía yo que esto del 15M en el fondo eran cuatro antisistemas y el resto estaba de fiesta", en vez de ver la oportunidad que se nos escapaba ante los ojos.

Tal vez un partido político del 15M nunca hubiera ganado unas elecciones.
Tal vez un partido del 15M habría acabado tan corrompido como los demás.
Tal vez ni siquiera hubiera sido posible cristalizar un partido político de aquella movilización.
Tal vez sin esos "secuestradores" la protesta se habría diluido sin más, sin nadie que reivindicase el nombre.
Nunca lo sabremos. Nunca podremos saberlo.

Hoy de nuevo es 15 de mayo, y en la Puerta del Sol hay guiris oyendo tocar a unos mariachis. Y a lo mejor alguno se acuerda de que, hace tres años, en esa plaza sucedió la llamada "#SpanishRevolution", que quedó en agua de borrajas.

Hoy de nuevo es 15 de mayo, y habrá quienes se alegren de mantener viva una protesta que en realidad han inventado y manipulado.

Hoy de nuevo es 15 de mayo y yo me siento triste e indignada, tres años después.
Porque el Gobierno cambió, y lo que no podía ser peor, fue.
Porque las tiendas de campaña se desmontaron.
Porque ni una sola petición se tuvo en cuenta.
Porque gobiernan los de siempre, y no parece que vaya a cambiar.
Porque las protestas cada vez son más un juego de "a ver quién tira la piedra/pelota de goma primero" en las que lo que menos importa son los motivos.
Porque me da mucha pena este país.
Porque, tres años después, parece que aquello fue un sueño.

Porque el 15M murió, y sin saberlo nos dejó huérfanos de un futuro que podría haber sido.


15M

1 comentario:

  1. Hablando de España como país y sobretodo como conjunto heterogéneo de ciudadanos, a veces me da la sensación de que estamos sumidos en un bucle infinito de buenas oportunidades que acaban en fracasos. Parece que no avanzamos en civismo y derechos hasta que se desencadena una profunda crisis o en el peor de los casos una guerra, lo cual no deja de ser paradójico.

    A día de hoy me entristece comprobar que, a pesar de que la oligarquía bipartidista tiene síntomas de diluirse (muy) poco a poco, apenas hay fuerzas políticas que promulguen realmente la filosofía del 15M, es decir, que tengan en cuenta el amplio espectro de ciudadanos que pueblan este país de países, sin poner a unas personas por encima de otras atendiendo a razones "ideológicas".

    En cualquier caso la idea inicial fue muy buena y quizá sirva para sentar un precedente de cambio real en un futuro próximo, o eso espero.

    Un saludo!

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