24 de abril de 2014

Juego de tronos, o cómo cargarse una buena historia

Juego de Tronos
[AVISO: Este post, aunque empiece tranquilito, lleva una gran cantidad de bilis contra la serie Juego de Tronos. Si eres un fanático de la serie que no ha leído los libros, es posible que te cabrees. Estás en tu derecho, así como estás en tu derecho de discrepar en los comentarios. Yo lo advierto para que no te salga una úlcera. Ah, también hablo del argumento de la saga.]

Leo mucho. Muchísimo, desde hace muchos años. Me encanta leer, y uno de mis géneros preferidos es la literatura fantástica. He devorado tanto best sellers del ramo como libros prácticamente desconocidos que sin embargo llevaban a mundos increíbles.

A lo largo del tiempo he visto muchas películas basadas en novelas. Tanto de literatura histórica o policíaca, como fantástica. De hecho, la literatura fantástica es de las más adaptadas, ya que da mucho pie a la espectacularidad.

Mis amigos me tienen por una persona tremendamente exigente (pejiguera, que decimos en mi tierra) en cuanto a las adaptaciones de libros a películas, pero eso no es del todo exacto. Entiendo que literatura y cine son medios diferentes, con lenguajes, recursos y públicos muy distintos, y no espero de las películas la riqueza de detalles de los libros. Si la producción respeta el espíritu de la obra escrita, me doy por satisfecha.

Me parece que ver una película basada en un libro sin leerte ese libro es no enterarte de la historia en la mayoría de los casos (salvo adaptaciones libérrimas como "Intocable" o "Memorias de África", en la que libro y peli cuentan historias diferentes), y por lo general prefiero leer el libro antes de ver la peli.

Por supuesto, muchííííísimas películas actuales están basadas en libros relativamente poco conocidos (véase "El lobo de Wall Street"), y yo ni siquiera sé que existe un libro al respecto. Es algo que me llama la atención, la falta de imaginación de los cineastas que se tiran a por historias ya contadas en vez de darle un poco a la cabeza y crear las suyas. Es un poco triste, en mi opinión.

Pero bueno, en los casos de literatura fantástica o de libros relativamente conocidos, prefiero ir siempre antes a por el libro.

Mi primera gran decepción, y una de las principales razones por las que se me tiene por una petarda en este tema fue Harry Potter. Devoré los libros de Rowling, me convertí en una fanática de la saga una década antes de que existiera esa idiotez hipster de ser Potterhead. Estuve en foros, y especulé sobre lo que pasaría en los siguientes libros, comiéndome con patatas esperas de años.
Y salió la primera peli y fui a verla al cine entusiasmada. Y no me disgustó.
Y salió la segunda y fui al cine otra vez. Y no me disgustó, pero ya veía lagunas.
Y salió la tercera, la de mi libro favorito... Y se me desencajó la cara del horror. Y me negué a ver ninguna más.
En esa tercera película juré odio eterno a Emma Watson, que convirtió el sensato, complejo y pelín repelente personaje de Hermione en una niñata idiota con la frase "¿¿Así se me ve el pelo por detrás??" algo que Hermione JAMÁS hubiera dicho, ni siquiera pensado, en un momento tan grave. Algo mucho más propio de Pansy Parkinson.
Ahí ya se estaba yendo el espíritu de uno de los personajes principales a hacer puñetas.
Lo mismo fue ocurriendo poco a poco con otros personajes. De la cuarta película vi fragmentos, y me enfureció comprobar la escasa importancia que se daba a Sirius Black, alguien vital para Harry en los libros. ¿¿¿Quién lloraría en la muerte de Sirius en la peli como lloré yo leyéndola, si apenas se le da tiempo de metraje???
La historia estaba, para mí, totalmente desvirtuada. No porque se saltasen detalles más o menos curiosos (eso es comprensible) sino porque el sentido filosófico de la historia, los matices de los personajes, y los detalles complejos se sacrificaban en pro de una película espectacular y para toda la familia. Basura.
Vi las dos últimas pelis, correspondientes al séptimo libro, y algo se redimieron, no me disgustaron del todo. Tal vez porque me negué en rotundo a ver la quinta y la sexta, y estaba relajada al respecto.
Aún así, esas ocho películas supusieron para mí un calvario ya no sólo por ver lo que Rowling había permitido que hicieran con su obra sólo por dinero, sino porque toda una generación se considera fanática de Harry Potter sin haber leído un sólo libro. Y, perdónenme, pero si tú no sabes qué es la PEDDO, no eres un fanático de Potter. Serás aficionado o serás otras cosas. Pero fanático ni de coña.

Bien. Tras Harry aprendí a desconfiar de las adaptaciones de fantasía. Y eso, teniendo en cuenta que viví en mis carnes un boom tremendo de películas basadas en libros de este tipo, fue duro.
Las de Narnia me dejaron indiferente porque los libros no me gustaron mucho, y los cambios de las películas consistieron en rebajar un poco el machismo y la moralina de C.S. Lewis, así que hasta lo agradecí.
Eragon fue un despropósito, pero tampoco me indignó demasiado, había aprendido a no tener muchas esperanzas.
Las de Tolkien me sorprendieron. Me gustaron. Las tres de El Señor de los Anillos respetan, en mi opinión, mucho del espíritu de los libros, aunque haya cosas que chirríen como la caricaturización de Gimli o el papel crucial de Arwen que en las novelas casi ni sale. Pero no sé, hay un tratamiento más cuidadoso, se nota que están hechas por un fanático de las novelas que ha intentado cuidar los detalles y crear un universo, y no lo de Potter, que fue una franquicia al mejor postor.
En El Hobbit, sin embargo, se están columpiando más. El propio hijo de Tolkien considera que Peter Jackson ha eviscerado la obra de su padre, y lo puedo entender. De un cuento para niños protagonizado por un hobbit bastante cobarde con mucha suerte se ha pasado a una trilogía épica con romances entre enanos y elfos, con un prota súper ingenioso, valiente, decidido y cojonudo. Pos no. No es lo que debería ser. Pero, una vez más, el ambiente, el espíritu, te cautiva, y casi que te dejas llevar.
Otras, como "Los Juegos del Hambre" me parecieron perfectas. Las menos.

Paralelamente a esto vi otras adaptaciones no fantásticas, y llegué a encontrar el único caso de película que creo que supera al libro: "El Perfume". La forma en que las imágenes evocan los olores es muchísimo más intensa de lo que consiguen las palabras.

Y entonces llegó Juego de Tronos.

Para quien no lo sepa, esta serie de la HBO está basada en las novelas de la saga "Canción de Hielo y Fuego", de Geroge R R Martin. La primera de esas novelas, Juego de Tronos, salió en 1996, hace ya un rato. Está previsto que sean en total siete libros, de los que se han publicado cinco por el momento.
Yo me leí los tres primeros (los únicos que existían entonces) en el instituto, prestados por la misma compañera que me dejó todas las novelas de Narnia. Y ya en la carrera salió el cuarto libro de la saga. El último antes de empezar la abominación de la serie.

Supe de la serie por un conocido de los scouts, que me dijo "Tengo que hablar con tu novio de una serie que va a salir y le va a encantar, Juego de Tronos se llama".
Me quedé a cuadros, porque no tenía ni idea de que se estuviera pensando en una producción audiovisual sobre los libros de Martin. Y me alegré muchísimo. Una serie da más de sí que una peli, podrían explayarse y no cagarla.

Ja.

Salió la primera temporada. Bueno. Correcto. Buenos actores, buena ambientación. Los niños demasiado mayores (luego me enteré que era por las escenas en las que tienen que salir), pero más o menos.
Salió la segunda. Me cabreé. Mucho.
Salió la tercera. Me enfurecí.

Juego de Tronos es el mayor insulto a la saga de libros de Canción de Hielo y Fuego que se pueda imaginar. Si una banda de maníacos robasen todos los originales de los libros y los quemasen en una pira mientras bailan alrededor con los genitales al aire y orinando en las llamas, me parecería menos insultante y menos abominable que la serie de la HBO.

Y mira que lo tenían fácil.

Tenían unas novelas con un nivel de descripción demente, totalmente cinematográfico.
Tenían unos actores cojonudos.
Tenían a un autor que ha escrito guiones de cine.
Tenían diez capítulos por temporada.
Pero no.

Son tantas las aberraciones que no sé por cuál empezar.

La primera, que me jodió infinitamente, es la homosexualidad de Loras. Ser Loras Tyrell en el libro es EL caballero. Es el San Jorge de Poniente. Es un tío que gana todos los torneos, que es guapo, listo, encantador, noble... Y se sugiere repetidas veces que es homosexual y está liado con Renly.
¿Cómo lo conocemos en la serie? Depilando a Renly y comiéndole el rabo, que es lo que hacen todos los gays del mundo a todas horas como bien sabemos. Depilación y felación, es su lema. Vomitivo.
No gana un solo torneo, es un inseguro con cara de marica mala, no se le ve la nobleza por ninguna parte, y antes de ser cualquier otra cosa, es gay. Ah, y de su amor por Renly, que en el libro sin afirmarse se intuye de manera preciosa y muy pura, ni gota. Ellos se depilaban y tenían sexo, que es lo que hacen los maricas. Porque los gays no se enamoran.
Porque para la moral puritana estadounidense, un gay que no sea una loca no es gay. Y un caballero que gana torneos no puede ser gay. Además de la tergiversación que supone esto del  personaje de Loras, me parece homófobo, la verdad.

Tan homófobo como el tratamiento de Renly, que pasa de ser en los libros un tío ocurrente, ingenioso, valiente, y echao palante, a ser un inseguro con conflictos internos, cobarde y pusilánime en la serie.
Una vez más, parece que los gays no pueden ser valientes ni caballerosos ni nada que no sean maricas. Qué asco de, verdad.

Otro personaje totalmente tergiversado es Joffrey. En las novelas, es un pequeño hijo de puta que apunta maneras, y que está amparado en Cersei, su madre, que sí que es una zorra de mucho cuidado.
En la serie, Joffrey es un psicópata sádico que está totalmente desequilibrado, y Cersei es una madre doliente que a veces es un poco traviesilla.
NO.
Joffrey es un chaval, un adolescente, o un niño, que será un sádico hijo de puta (bueno, no, porque por suerte lo matan pronto) pero que no ha llegado aún a serlo. Y Cersei es MALA muy muy muy MALA, cruel, despiadada, calculadora y cada vez más loca a medida que avanzan los libros.
En la serie, planes hijoputescos que pertenecen a Cersei se le achacan a Joffrey, con lo que el perfil de la Lannister pasa de maligno a perversilla.
No sé si esto es por machismo o por hacerse los guays los guionistas.

Porque ésa es otra. Los guionistas de la serie quieren ir de estrellitas. Quieren coger una historia que es excelente, y darle "su toque". "Ir al mismo sitio por distinto camino" como dijeron el año pasado.
Mire usted. Si le apetece crear una historia paralela en el mundo de Canción de Hielo y Fuego, hágalo. Si quiere utilizar para ello algunos personajes de los libros, me parece estupendo. Pero si va a contar la historia de Canción de Hielo y Fuego, reduzca usted su toque al mínimo, porque la historia ES LA QUE ES. Y si va a llegar al mismo sitio, haga el favor de ir por el camino que le ha marcado el colega que lleva veinte años de su vida montando este complejo universo, y deje de inventarse robos de dragones y mierdas semejantes que no sólo no vienen a cuento sino que se nota que son pegotes de estrellita.

Lo que más me jode es que con esos giros nos hacen spoiler a los lectores, que sabemos que Martin les ha contado cómo acaba la cosa. Por ejemplo: En los libros, la mujer de Robb (que no es la nieta de Chaplin ésa que viene de Volantis y no la conoce ni la madre que la parió, sino una noble de una familia menor llamada Jeyne Westerling) no muere en la Boda Roja. De hecho, en ningún momento se sabe si está embarazada o no.
Todos los lectores andábamos pendientes de si Jeyne iba a tener un Stark póstumo, de si su familia había intervenido en la traición de los Frey, y de qué iba a pasar ahí.
Y de pronto llegan los subnormales de la serie, preñan a la mujer de Robb y se la cargan de tres puñaladas. Con dos cojones. Gracias por reventarnos la intriga.

Han conseguido, también, que el personaje de Jon Nieve, del que yo andaba enamoradísima, se convierta en una ameba con cara de subnormal, sin expresividad de ningún tipo, y sin la prudencia, profundidad e inteligencia del Jon de los libros. De hecho, me alegraré muchísimo si muere, mientras que en libro lloraría amargamente.

Y lo que más me jode son las cosas que empeoran respecto a los libros sin razones de peso. Porque si me dices que omiten detalles para que se pueda contar todo, lo entiendo, pero cosa como convertir a Asha Greyjoy, que es una tía inteligente, divertida, pasional... En el calamar crudo de Yara Greyjoy, que dan ganas de tirarla al mar y que se ahogue desde que la ves a aparecer... no se entiende. No aporta nada a la historia, elimina un personaje cojonudo, y no tiene beneficios. Es por joder.

Otro temita es el sexo.
En los libros de Canción de Hielo y Fuego hay sexo a punta pala. Todos se acuestan con todos y tenemos sexo hetero, sexo lésbico, sexo incestuoso, sexo con menores... sexo de todos los tipos y colores, oiga, lo estamos regalando.
Algunos de esos polvos son intrascendentes, pero la mayoría tienen su importancia.

Bueno. Pues en la serie se pasan por la piedra los momentos sexuales importantes de los libros, y lo cambian por........ ¡¡El maravilloso burdel de Meñique!! Pasen y vean a las putas buenorras de Poniente practicando entre sí, metiéndose mano, masturbándose mutuamente y haciendo de todo con Meñique delante con cara de indolente.
Escenas y más escenas de sexo innecesario, y cuando llegan las escenas de sexo importantes, nada de nada, las omiten. No las tienen en cuenta. No vemos lo que de verdad pasó en la noche de bodas de Tyrion y Sansa, no vemos lo que pasó con Dany y sus doncellas, no vemos la relación de Tyrion y Shae, no vemos nada más que a las putas de Meñique dándose coba.
¿Por qué? ¿Porque el sexo lésbico inexplicablemente atrae a los varones homosexuales? ¿Es ésa la razón? ¿O porque los guionistas de la serie en realidad quieren ser directores de películas porno y no han podido?
No me molesta el sexo en la serie, ni me escandaliza, ni nada semejante. Pero me jode que pongan escenas de sexo gratuito e innecesario que roba minutos a escenas cruciales que se van a la mierda. De hecho, a escenas cruciales y sexuales que se van a la mierda.

Luego están cosas que son detalles y no tienen importancia, pero como están en el caldo de cultivo de una cagada masiva e ininterrumpida, me joden. Como la batalla del Aguasnegras, en la que en vez de ver un infierno de llamas verdes en el agua, vemos la versión ponienti de Hiroshima. Pos mu bien. Es más espectacular ver a Tyrion cantndo el patio de mi casa, pero vale.

Lo peor es que la serie me parece mala. Si no me hubiera leído los libros, no habría pasado de la primera temporada. Me parece que la historia no está bien desarrollada, que es muy fácil perderse con los personajes, que muchos personajes son planos. De hecho, la he visto siempre acompañada por el chico del sombrero, y la mitad de las veces había cosas que él no pillaba del todo, y que me pedía que le explicase. Y no es que él sea tonto, es que la serie tiene lagunas del tamaño del Pacífico.

¿Por qué la he visto hasta la cuarta temporada? Porque tiene cosas que me gustan mucho. Hay diálogos calcados de los libros, y escenas como la liberación de los esclavos de Daenerys que me parecen pequeñas obras de arte. Pero son perlas entre la mierda, y me enerva mucho más de lo que me satisface.

La cuarta temporada ya ha empezado, y esta vez sí que estoy pasando de verla. No me interesa. Como serie me parece mediocre, y como adaptación abominable, así que no tengo ninguna razón para seguir viéndola. Si me la ponen delante, igual la veo, pero es que sé que me voy a cabrear, y no me merece la pena el masoquismo.

Espero que quienes la veis sin leer los libros os los leáis. De no hacerlo, os estáis perdiendo la historia que la serie pretende contar, y no está contando.

Y espero, de todo corazón, que la cancelen muy pronto. Lo más pronto posible.


4 comentarios:

  1. Mi esposa que es muy fan de CHF esta hasta las narices del Martin. Se niega a leer más libros y la serie la han dejado un poco indifirente. Dicen que van a hacer una serie del Nombre del Viento. A ver como se la cargan.

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  2. ¡Cuánta razón llevas! La verdad que hay cosas desesperantes en la serie. También me pasó lo mismo con Harry Potter y demás libros adaptados. Cada vez que hacen alguna serie o película basada en libros que me gustaron sufro. No entiendo la manía que tienen los directores con arruinar las historias.
    Igual no puedo evitar ver la serie. La desesperación que me dejo Danza de dragones hace que vea todos los vídeos y lea todo sobre Canción de hielo y fuego. He llegado al punto de que ya no tengo ganas de leer nada que no sea Vientos de invierno.

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  3. Tan fácil como: no me gusta, no la veo. Te ahorras el cabreo y mejor lees libros excelentes y eres feliz.
    Yo disfruto esta serie como espectadora y los libros como lectora. Así no me enojo y gozó :3

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    1. totalmente de acuerdo, que tampoco es para rasgarse las vestiduras

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