2 de febrero de 2014

Febrero y sus encantos

Ya ha empezado febrero. Hoy es día dos.
Dos del dos del dos mil catorce.

Desde los días oscuros del 2006/2007, febrero ha sido en mi vida un mes de mierda que sólo traía malas noticias, decepciones, problemas, dolor y malos ratos. Todos los años lo esperaba con miedo y lo dejaba ir con alivio.

Pero este año no. Cumpliendo con cosas internas que nada tienen que ver más que conmigo misma y mi nueva forma de plantearme la vida, he decidido que febrero tiene que ser un mes maravilloso este año. Que tenerle miedo a un mes es una gilipollez (al fin y al cabo lo de seccionar el tiempo en cachos es un invento humano y no otra cosa) y que los días, los meses y los años serán malos si en malos los convertimos.

Así que, como periodista que soy, me puse a investigar sobre febrero para quitarme las tonterías de la cabeza y descubrir las muchas razones por las que es un mes maravilloso, o puede serlo.

Para empezar, es el alternativo del calendario. Tiene 28 días, porque es así de guay, y de vez en cuando tiene 29 (sobre el 29 de febrero os recomiendo muchísimo el capítulo "Leap Day", de la serie Modern Family, nunca me había planteado que un día pudiera ser un regalo).
Esta particularidad tiene varias cosas buenas: Si en efecto tiene usted un febrero de mierda, va a durar entre 2 y 3 días menos que un mes normal. Si tiene un febrero maravilloso, se aplica el "lo bueno, si breve, dos veces bueno". 
Además, es un mes que da mucha oportunidad a la reflexión y al estudio. ¿Por qué 28 días? ¿Siempre ha tenido 28 ó 29 días? ¿Por qué se añade un día cada cuatro años? ¿Por qué se llaman años bisiestos? ¿Siempre se ha añadido el día 29? Muchas preguntas a las que buscar respuesta si uno es curioso. Muchas horas muertas en Internet que pueden ser llenadas con información febrérica.

Es, además, el último mes cien por cien invernal. Marzo ya es un híbrido raruno. Febrero es el momento en que el invierno empieza a tener crisis de identidad (hoy lluevo, mañana me siento soleado, ¡oh! vamos a dejar caer una nevada) pero aún es él mismo.

Si es usted andaluz, y orgulloso de su patria chica, le puede hacer ilusión que el 28 de febrero sea el día de Andalucía. O, si siendo andaluz, le da igual el nacionalismo periférico pero es un nostálgico, se puede acordar de su infancia, de esa semana en la que le hablaban de los grandes genios andaluces, y le sacaban al patio a desayunar pan con aceite y cantar el himno andaluz que siempre era como muy solemne. Benditas horas de no estar aguantando al de matemáticas...


Es el final del primer cuatrimestre en la universidad, mes de quitarse asignaturas y estar más cerca de la meta. Y mes de celebraciones de fin de exámenes.


Febrero es el mes de los carnavales. Ya seas gaditano, brasileño, canario, extremeño, veneciano... Es un mes de disfrazarse, de ver chirigotas por la tele (y leer las críticas amateurs que se montan en Twitter), de hacer el tonto y (para los bebedores) de emborracharse más de lo habitual (para los que empalman fin de exámenes con carnavales es el mes del coma etílico).

Para los católicos, es el desparrame previo a la Cuaresma. Que al fin y al cabo es ése el origen del carnaval.


Si nos ponemos históricos, encontramos que febrero se llama así por la Februa, una fiesta purificadora que celebraba el pueblo prerromano de los sabinos, y que Roma hizo oficial con el nombre de Lupercales. Era una celebración que tenía lugar el 15 de febrero y en la que se sacrificaban animales, se corría en pelotas por la calle y se daban latigazos que traían suerte. (Estaban locos aquellos romanos).
Pero miren, ya tenemos otra cosa positiva: Febrero puede ser un mes de purificación, como la entienda cada uno. Ya sea para bañarse más, para encontrar su camino espiritual en la vida, para purificarse con alcohol las entrañas, para liarse con la Puri que le hace ojitos... busque su propia purificación.

Siguiendo con los romanos, el mes estaba dedicado a Neptuno (el Poseidón griego, dios de los océanos), y se consideraba el mes de las lluvias. Para los amantes del mar, esto es una excusa para disfrutarlo más ahora que no está lleno de turistas.
Sabiendo esto, cuando este mes se eche a llover no piensen "vaya mierda, no puedo salir de casa", alaben a Neptuno, piensen que se están llenando los embalses, y que la lluvia en febrero es guay porque es el mes en el que tienen que llegar (y no me vengan con abril, ¿a abril le avala un dios como mes de las lluvias? No. Pues ea.).

Para los que crean en el poder de las flores, las piedras, o simplemente busquen una excusa para plantar una nueva maceta en su jardín y comprarse un abalorio: La piedra tradicionalmente asociada a febrero es la amatista, y de flores todas las de color morado, sobre todo la violeta, los iris y las prímulas. La razón de tanto lila en este mes, la desconozco. Igual es por el color de las nubes cargadas de lluvia, o al que se inventó esas cosas le pusieron un ojo a la funerala en carnavales.

Además, febrero de 2014 mola porque tenemos un ciclo lunar completo y perfecto. Empieza y termina en luna nueva, y justo en la mitad, el día 14, es luna llena. Para los astrónomos es algo peculiar, y para los aficionados a los que nos gusta mirar al cielo por la noche, es bonito.

Para los scouts, febrero es un mes importante- El día 22 es el aniversario del nacimiento de Baden Powell, fundador del movimiento scout, y su mujer Olave, primera líder de las guías (la división femenina del escultismo, cuando no son mixtos). Ese día es considerado el Día Mundial del Pensamiento, una fecha para que los scouts piensen los unos en los otros, y en el significado del escultismo en sus vidas. Normalmente se hacen actividades chulas y hay mucho frikismo scout en el ambiente.

Si es usted amante de los refranes, febrero tiene una saca. En esta web se ven muchos. Sobre que es un mes corto, sobre que es un mes decisivo para la cosecha, sobre que en él el tiempo es totalmente impredecible... Culturilla popular.

En estos momentos de desempleo, cabe recordar también que febrero es tradicionalmente un mes de contratación, así que quienes buscamos un trabajo en el que ser los mejores estamos en un mes estupendo para ello.

¿Quiere usted quedarse embarazada? Dada la enorme cantidad de personas que nacen en noviembre (revisen su agenda o su Facebook, ¿cuántos amigos tienen que han nacido ese mes?) febrero parece dar buenos resultados para tener hijos. Y si no, la práctica sin embarazo también está muy chula para alegrarse el mes.

Así que ya lo ven. Si para ustedes hasta ahora febrero también ha sido hasta ahora un mes indeseable, ya pueden darle la vuelta a la tortilla y convertirlo en el mes de sus sueños. Que la mala suerte se la fabrica uno la mayor parte de las veces, y mola muchísimo más fabricar de la buena.




Y no, aunque si meto "febrero" en Google Imágenes el 80% de los resultados van sobre ello, no voy a mencionar el 14 de febrero como razón para apreciar este mes, porque creo que es una fecha que hace más daño que bien: A los solteros a los que les importa este día, les hace sentir solos. En las parejas que lo celebran no es raro que uno de los dos (o los dos) quede decepcionado por el romanticismo del otro. Y a las personas y parejas a las que les es indiferente, a menudo les quema la proliferación de publicidad en la calle y de estados pastelosos en el Facebook.
Además, qué coño, que lo que se celebra es que un señor fue encarcelado y martirizado, que le molieron a palos hasta romperle los huesos y matarlo. No es bonito. No es agradable. Y ha sido explotado por el consumismo absurdo. No es una razón para que febrero mole, hay otras más guays.

Disfruten mucho de este día dos, y del mes que le sigue, que les digo yo que va a traer una estela de las buenas.

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