14 de febrero de 2014

Buscando a Wally

-Mira, me han regalado un libro de ésos de Buscar a Wally, ¿quieres jugar?
~Pero, ¿eso todavía existe? Vaya regalo más cutre...
-No es cutre, está chulo... Anda, vamos a jugar.
~Bueno vale, pero sólo un rato.
-¿Quién lo encuentre primero se lleva un premio?
~Vale, si quieres...
-...
~...
-...
~...
-...
~Oye yo no veo nada... ¿Seguro que el libro está bien? A ver si te han engañado...
-No creo, me lo ha regalado un amigo muy amigo, no me regalaría esto si estuviera mal.
~Seguro que es de los chinos...
-¡Que no! Vamos a seguir buscando.
~Bueno, bueno...
-...
~Mira, ése se parece a tu padre...
-Es verdad, tiene la misma nariz.
~¿En qué se inspirará el tío que hace esto para los personajes?
-A saber, para hacer tantos y tan pequeños...
~Yo creo que...
-¡¡Mira!! ¡¡Ahí está!!
~¿Dónde?
-Ahí, entre el perro negro y el puesto de helados, en la esquina.
~¡Anda ya! Ése no es, es un camarero.
-Que no, que es Wally. Lleva el gorro, las gafas...
~Que te digo que no, que no es.
-¿Seguro?
~Que sííííí. Fíate de mí, anda, que tú en seguida te montas una película.
-Me habré confundido...
~Yo tuve uno de estos con cinco o seis años y siempre lo encontraba, era un hacha.
-Yo la verdad es que nunca tuve uno, me molaban más los de ilusiones ópticas y cosas así.
~O sea que no has jugado a esto en tu vida y quieres ganarme... Anda, anda...
-Bueno tampoco te pongas borde, que es para pasar un buen rato.
~Ya.
-...
~...
-...
~...
-¡¡¡Ahora sí!!! ¡¡Ahora sí!! ¡Mira!
~Si pones el dedo encima no lo veo. ¿Dónde?
-Aquí, entre el pingüino con corbata, la señora vestida de cancán y el boxeador.
~Qué se fumará el que diseña los personajes... A ver... ¿ahí? ¡No por favor! ¡Pero si es un tío con la equipación del Atleti!
-¿¿Del Atleti?? Me estás vacilando.
~¡Pero si lleva hasta un balón! Y las calzonas de fútbol. No es Wally.
-¡¡Pero cómo que no es Wally, por favor, si lo tienes delante!! El de antes, vale, yo sigo viendo que es Wally, pero puedo haberme equivocado, pero ¿éste? ¡Está claro! Además, qué coño va a hacer un colchonero en este libro, si es de Estados Unidos.
~Yo qué sé, ahora hay mucho emigrado, igual alguno ha querido honrar a su equipo en el libro... Además, ¿qué es eso de dos Wallys en una página? Está mal seguro. Te tienes que haber equivocado.
-Oye, creo que te estás columpiando... Yo lo veo claramente...
~¿Y qué interés voy a tener yo en decirte que no está si lo veo? No nos hemos apostado la vida... Pero es que no es.
-Bueno, yo qué sé, pues sigamos con el juego, pero no te entiendo.
~¿Te estás picando? Lo dejamos...
-No, no me pico pero es que... Yo veo claramente que es Wally... Y me raya que insistas tanto en que no. Además, uno del Atleti...
~Mira, un intento más y lo dejamos, ¿vale? De buen rollo.
-Venga, vale. Pero deja de negar la evidencia.
~Y tú deja de inventarte paranoias.
-...
~...
-...
~Oye...
-¡Shhh! Que estoy concentrada.
~Vale, vale...
-Perdona, no quería hablarte mal, pero es que ya me he picado.
~No, si yo también, ahora estoy intrigada.
-...
~...
-...
~...
-...
~...
-...
~...
-Ahora sí que sí. Está ahí. Es Wally. Con su gorro, sus gafas, su bufanda, las rayas y todo. Es innegable. Al lado del capitán de barco.
~Mmmmmmmmmmm...
-¿Qué? ¿Me vas a volver a decir que no?
~Es que... Yo no lo veo... Veo a un marinero con camiseta de rayas rojas y blancas, sí... Pero no es Wally... Ni de coña, vamos.
-Mira, lo voy a dejar. Yo lo veo claro. Está ahí, junto al capitán. Y ahí, al lado del pingüino, y ahí, con el helado. Las tres veces. Es Wally. Lo reconozcas o no.
~No sé... Yo no lo veo...
-Te voy a dejar el libro, ¿vale? Y me voy a ir a dar una vuelta. A ver si afinas la vista.
~¿Estás enfadada?
-¿Enfadada? ¡No! Por alguna razón, no eres capaz de verlo, tal vez necesitas mirar más rato. Pero yo lo he visto, así que voy a dedicarme a hacer otras cosas.
~Vale...
-Suerte con la búsqueda. Cuando por fin lo veas, me llamas.
~Pero... ¿y si no lo veo?
-Si no lo ves no pasa nada, yo te ayudaré a encontrarlo. O lo veré por las dos, si confías en mí.
~Me parece una buena solución.

***

Sólo verás lo que quieras ver, sólo creerás lo que quieras creer. Y habrá quien pase la vida entera buscando a Wally mientras se impide a sí mismo encontrarlo.
Pero quien de verdad lo encuentre, quien de verdad lo vea ahí, saludando desde la esquina de la página, sabrá sin lugar a dudas lo que tiene delante, y no podrá sino alegrarse, y vivir encontrando al personajillo en cada lugar donde aparezca.

Aunque a veces te engañe, y parezca más Wall-e que Wally... La fonética no es importante.

Dedicado a Prpr y a Alano.


3 comentarios:

  1. Q razón¡ Para bien o para mal solo vemos lo que queremos ver, y si no nos lo inventamos.

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  2. Tenia olvidado tu rincón. Bueno el tuyo, el mio, el de Queen... Y tantos otros que leo entre sombras.
    He estado peleada con las letras mucho tiempo, supongo que no llegué a superar lo de fotolog. Pero bueno me agrada saber que hay cosas que no cambian.
    Puede que yo haya encontrado a Wall·e, por suerte me gusta más.

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    1. Es genial volver a tenerte por aquí, echaba de menos leerte ^^

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