28 de enero de 2014

No me tome por imbécil, señor ministro

En esta vida hay que saber seguir adelante con las decisiones que se toman. Hay que ser valiente, tener narices, y defender a muerte las ideas que pensamos que son acertadas.
Si encima se es político, hay que sostener lo que se argumenta sin echarse para atrás. Y, a ser posible, sin tomar al electorado por imbécil.

Ya es malo que el Gobierno pretenda imponer una ley retrógrada, totalmente ideológica, por contentar a un colectivo muy concreto. Pero que encima intenten justificar lo injustificable con excusas de chichinabo es insultar a la inteligencia de todo el que les escucha.

Y es que resulta que la ley del aborto de Gallardón ha despertado más rechazo que otra cosa. En Europa flipan con el paso atrás que se prepara en nuestro país. Medios británicos, franceses e italianos comentan el retroceso que supone la propuesta, y hablan continuamente de la ideología de derechas que se impone.

Encima, dentro del Partido Popular la cosa está movidita. Tenemos, por una parte, políticos "populares" encantados con la medida y promoviendo que sus adolescentes graben cortos antiabortistas, y por otro a miembros del partido que dicen claramente que la ley, más que a impedir los abortos, impulsará los abortos clandestinos, dentro o fuera de España.

Entonces, claro, algo hay que contar para justificarse. Porque por mucha mayoría absoluta que se tenga, cuando sólo tienes a favor a Rouco, a las asociaciones que piden meter a los abortistas en la cárcel, y al jefe de Estado más impopular desde Fernando VII, la cosa se tambalea.

Así que Gallardón, que nos tiene tomada la medida, ha tratado de salir del apuro con la palabra mágica: Economía.

Porque últimamente todo se reduce a la economía. La excusa de la crisis está dando mucho de sí, y todo lo que se pueda sustentar en una hipotética mejora económica parece que nos suena mejor.

¿Despidos masivos, contratos basura, becarios con treinta y cinco años? Es una forma de hacer que se mueva el mercado laboral, lo que nos facilitará salir de la crisis.
¿Recortes en educación, 40 niños por aula, matrículas en universidades públicas a precio de privadas? Es una manera de ahorrar en gasto público, lo que reducirá el déficit y nos ayudará a salir de la crisis.
¿Emigración masiva de jóvenes, fuga de cerebros? El paro desciende en España, será más fácil salir de la crisis.

A mí me parecía imposible llegar a vincular la interrupción voluntaria del embarazo con la economía... claramente había subestimado a Gallardón.

En un informe de 48 páginas que ha escrito (o le han escrito) detallando las maravillosas consecuencias de aprobar una ley medieval, el señor ministro menciona varios aspectos que harán de nuestra vida una fiesta gracias a su ley. Si les parece, analicemos antes los demás aspectos y dejemos los económicos para el final, que tienen más miga.

Pese a que todas las evidencias revelan lo contrario, el ministro sostiene que su protección a ultranza del feto "no significa que se restrinjan o limiten los derechos de la mujer, pues no se puede considerar como tal la disposición de la vida del nasciturus cuando no está en conflicto con un derecho constitucional de la misma que precise ser protegido, como su vida, salud o dignidad más esencial".
Es decir, que estábamos equivocados. Obligar a una mujer a ser madre contra su voluntad no es ir contra su dignidad más esencial. Qué cosas tenemos... 

De hecho, Alberto afirma que se trata de una ley "de género" (expresión horrible que usan los políticos para referirse a una ley no sexista). Esto es así porque "se defiende también su libertad" porque se la considera "siempre víctima de una situación de grave conflicto personal" sin que se le imponga "ninguna punibilidad en ningún supuesto". Es decir, que como ya no pueden meterte en la cárcel por abortar ilegalmente, están siendo súper igualitarios.
El tema de que, reconociéndote como víctima de una situación de grave conflicto personal, les sea indiferente lo que te pase a ti siempre que el feto esté vivo será un tipo de igualdad nueva que yo no conozco.

Se explica también en la memoria que el consentimiento que se da a firmar a las que aborten será ahora "informado". No sé si esto supone que antes no lo era. Tal vez las metían en quirófano diciéndoles que iban a quitarles un lunar y salían abortadas. Pobres.

Asimismo, se hace hincapié en el "asesoramiento asistencial", que cuenta a las embarazadas todas las cosas que pueden hacer en vez de abortar. Si tras ese asesoramiento siguen queriendo interrumpir su embarazo, su problema es.
(¿Gallardón no sabe que ese asesoramiento ya existe en la ley actual o es que tenía que rellenar hasta las 48 páginas para no quedarse sin postre?)

Y por todo este trabajo en pro de las mujeres, se considera que "Como consecuencia de todo lo anterior, se apoya la maternidad, lo que indudablemente tiene un efecto positivo de género". Porque el sexo femenino sólo existe para ser madre, indudablemente. Qué cosa es más femenina que la maternidad no deseada, por dios, si se nos lleva induciendo a parir desde que los hombres se dieron cuenta que tenían algo que ver en el proceso de traer niños al mundo.




Pero lo mejor, mejor, mejor de todo, como ya comenté, es que restringir los abortos nos va a sacar de la crisis. Porque Gallardón expone que si bien el efecto de su proyecto en la economía será "dificilmente cuantificable", habrá sin duda un "impacto neto positivo, por los beneficios esperados por el incremento de la natalidad".

Bien. Veamos. Por partes. Porque digerir esto de una pieza es complicado.

Para empezar: Asegurar que una consecuencia directa de esta ley será el incremento de la natalidad es, sin paños calientes, una gilipollez. ¿Por qué? Por varias razones:

-La primera y principal: Como ya se ha repetido una y mil veces, la mujer que decida abortar, abortará. Ya sea con certificados médicos falsos, yéndose a Portugal, en casa de su vecina la Paqui, o buscando métodos en Internet. Una mujer que no quiera traer un hijo a este mundo hará todo lo posible por no traerlo.

-Como consecuencia de la primera razón, habrá un ascenso del número de mujeres que a)mueran en abortos clandestinos o b)queden lesionadas tras un aborto clandestino, dificultando o impidiendo que vuelvan a ser madres queriendo o sin querer. Tal vez no sea un ascenso tremendo, porque al fin y al cabo es más fácil irse a Lisboa que arriesgarte a morir desangrada en tu salón, pero con que haya una, ya no sólo has perdido al feto no deseado, sino a todos los potenciales hijos que esa mujer pudiera tener.

-Algunas de las familias que se vean obligadas a cargar con un hijo discapacitado o con graves malformaciones probablemente evitarán tener más descendencia. Bien por el miedo a que les ocurra de nuevo, o bien porque el desmesurado gasto que supone mantener a un discapacitado en un país que ha recortado brutalmente las ayudas y las leyes de dependencia implica que no se pueden permitir más hijos. Es decir, que familias que a lo mejor habrían tenido 2 ó 3 hijos no discapacitados, sólo van a tener uno con su discapacidad.
(Antes de que me griten que vaya argumento horrible y que cómo me atrevo a cuantificar niños como bienes económicos. Yo no lo hago, lo hace Gallardón, yo sigo su hilo argumental a ver si alguien cae en la burrada que supone)

-Madres que se hayan visto obligadas a llevar a término bebés anencéfalos o con malformaciones gravísimas que suponen la muerte del bebé (cuando llega a ser bebé) en sus primeros días de vida corren serio riesgo de quedar marcadas por ese nacimiento horripilante y renunciar a tener más hijos con tal de no pasar por ese infierno. Más mujeres que no dan a luz, Gallardón.

O sea, que el único caso que aumentará la natalidad será la mujer que hoy (con la ley actual) abortaría, pero que al no tener dinero para irse fuera, no tener ningún médico de confianza que le haga un papelito, y darle miedo morir en un aborto clandestino, dé a luz, dé a su hijo en adopción, y luego tenga otros. O la que decida tenerlo porque no quiere abortar (que normalmente lo decidiría con cualquier ley, señor ministro, un aborto no es un juego para ninguna de nosotras).

Vamos, que está jodido lo de subir la natalidad salvando fetos.

Pero vayamos más allá, imaginemos que efectivamente todas las mujeres españolas que hoy abortan por cualquier dramática historia tienen al hijo que esperan y no desean, y que además tienen los demás hijos que tendrían si se les permitiera escoger cuándo ser madres.
¿Qué españoles vendrían a este mundo fruto de ese baby boom?
-Discapacitados (que son un espectro muuuuy amplio, hay muchos tipos de discapacidad, unas poco limitantes y otras que imposibilitan tener una vida independiente en ningún sentido)
-Personas con serias malformaciones
-Hijos no deseados en familias que no se los pueden permitir

Es decir. Personas por las que el Estado tendrá que pagar un dineral. Bien en ayudas por incapacidad permanente, bien en becas y ayudas al estudio, la manutención... Bien en servicios sociales que quiten esos hijos a las familias que nunca los quisieron.
Vaya negocio, Alberto. Para que suba esta natalidad, casi mejor nos quedamos como estamos, ¿no?
Supongo que por eso recortasteis la ley de dependencia antes de presentar la del aborto, para que os saliesen las cuentas.

Lo sé. Sé que es una barbaridad hablar de personas como bienes, de fetos y familias como cajeros que dan o quitan dinero. Pero así nos está tratando el ministro Gallardón. Nos está diciendo que económicamente es bueno que se nos prive del derecho a elegir si somos madres o no, porque va a haber más españolitos. No le importa si esos españoles son felices, son queridos, son deseados, o destrozan a su familia. Hay más. Y como la natalidad es un problema en Europa, tiene argumento demagogo para echar a los perros de la opinión pública. Y con eso le vale.

Y es muy triste.
Ya que tenemos un Gobierno de derecha, que en ocasiones roza a Marine Le Pen de cerca, por lo menos que den la cara. Ya que quieren aprobar una ley totalmente ideológica que la sociedad ni pide ni necesita, simplemente porque lo exigen los miembros creyentes del Partido, que no se escondan. Ya que han decidido que su fe es más importante que el bienestar y la independencia legal de las mujeres españolas, que lo digan alto y claro.

Porque a lo que no hay derecho es a que los españoles que hemos votado (o no hemos votado pero tácitamente hemos asumido la decisión de los que votaron) se nos tome por imbéciles y se nos venda humo. No, señor ministro. Díganos con todas las letras que hemos votado a un Gobierno retrógrado, machista y demagogo, a ver si nos enteramos de una vez y hacemos algo por evitar que vuelva a suceder.
Porque lo que no le pienso permitir es que encima de que me va a obligar a ser madre, me tome usted por imbécil.


(Para más datos sobre el tema, hablé largo, tendido y con mucha tranquilidad del proyecto de ley aquí)


3 comentarios:

  1. Incluyo, ¿por qué es necesario un incremento de la natalidad? Creo que hay demasiadas bocas que alimentar en el mundo y, a este paso, tanto niño se vuelve insostenible.
    Que nuestros abuelos tuvieron muchos más hijos de los que se tienen ahora, es una realidad, pero que alguien venga a decirme si ahora hay menos población que antes...
    Además, el sistema de adopciones en España no es que sea para tirar cohetes, precisamente... Así que esos niños que salgan para adopción, no lo van a tener tan fácil para encontrar familia.
    Vamos, que más desgraciados en un mundo ya bastante precario.

    Por lo demás, me encanta tu entrada, para no variar. Gracias por pasármela por Twitter ♥

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    1. Hombre, el tema de la natalidad aunque a nivel global sea contraproducente por la superpoblación, a nivel nacional sí que hace cierta falta. Cada vez se tienen menos hijos en los países desarrollados y eso implica un envejecimiento de la población. Las consecuencias de eso son, por un lado, que nuestro sistema de pensiones se va (más, y más rápido) a la mierda y, por otro, que tenemos menos gente joven para cualquier cosa que sea necesaria (trabajo y todo lo demás).

      La superpoblación se da sobre todo en países subdesarrollados o en vías de desarrollo, pero que un Estado necesita una población joven para prosperar más rápido es un hecho económico. O sea, que por ahí toda la razón.

      De lo de la adopción, nada que añadir.

      Me alegro de que te gustase, ya conozco por dónde van tus tiros jejeje. Además así desconectas un rato de los apuntes ^^

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  2. Chapeau!

    Muy buena entrada y con un toque satírico.

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