24 de enero de 2014

Malas traducciones y otras formas de destripar un libro

Los reyes me han traído este año los cinco libros de la saga "Cazadores de sombras". Me leí los tres primeros, prestados, en segundo de carrera y no supe hasta este año que Cassandra Clare había escrito dos libros más (y se había sacado de la manga otras tres sagas paralelas que no creo que llegue a leer). Total, que decidí releerme los tres que ya conocía y leer los otros dos.

La verdad es que me sorprendieron, sobre todo el cuarto y el quinto. Me gustaron mucho más de lo que esperaba, creo que es una saga muy poco valorada, dada la buena calidad que tiene. Aunque la angustia casi ininterrumpida de los personajes a lo largo de todos los libros llega a rayar un poco. Sobre todo cuando se le suma una tensión sexual totalmente insana en "Ciudad de las Almas perdidas". Aquí la escritora parece que quiere seguir las huellas de Stephenie Meyer y dejar a sus protagonistas salidos como monos durante libros enteros antes de darles un poco de intimidad para que se queden a gusto. Meyer era mormona y su excusa era que sin boda no hay catre, pero creo que Clare se rige más bien por el sadismo de ver sufrir a sus personajes y a los lectores con ellos.

Pero bueno, no era de lo libros de lo que quería hablar hoy. Al menos no de su argumento.
Porque leyendo esta saga ha habido algo que me ha estado distrayendo de la historia del primer libro al quinto: La traducción.

Cuando uno lee literatura extranjera está en manos de los traductores y de su labor. Un buen traductor que sepa interpretar los giros del autor y pasarlos al idioma en que trabaja puede hacer que las diferencias con la versión original sean casi imperceptibles. Un mal traductor puede hacer que una obra maestra parezca basura.

Siempre está la opción de leer exclusivamente en tu lengua materna, como hace un conocido mío, pero eso te cierra muchísimas puertas en literatura. Y si te gustan las novelas fantásticas, aún más, porque la gran mayoría es anglosajona.

En el caso de Cazadores de Sombras, ha sido un maldito suplicio.

Para empezar, la falta de coherencia: Nombres que en los tres primeros libros se traducían al español, a partir del cuarto aparecen mágicamente en inglés. Y si no sabes inglés y no entiendes que se refiere al mismo lugar, es tu problema.

Además, hay fragmentos que parecen traducidos por estudiantes de la ESO. Fallos gramaticales por traducir literalmente, expresiones anglosajonas transcritas directamente en español sin tener en cuenta que no tienen sentido en nuestro idioma... He leído versiones piratas hechas por fans mejor redactadas.

Encima, parece que el traductor no se ha leído el libro y lo ha ido pasando al español sin entender el contexto. Se habla de criaturas mágicas, de ángeles, de demonios... por lo que algunas palabras no significan exactamente lo mismo. "Glamour" en este contexto NO es elegancia, y no se puede dejar entrever que lo sea.
En este sentido, el error que más me cabreó (y que puede no parecerlo) es cuando, hablando de un personaje chicano (mexicano-estadounidense) que vive en Nueva York, dice: "Raphael aspiró con fuerza y dijo algo en castellano en voz demasiado baja y veloz para que Clary lo entendiera".

Vamos a ver. En la versión inglesa pondrá, lógicamente, Spanish. Y un chicano no diría en la vida castellano sino español. Traducirlo como castellano es darle un matiz que el original no tiene.
"Castellano" se utiliza en España para que los hablantes de lenguas co-oficiales no se sientan excluidos al hablar de español, pero fuera de aquí, y en todos los demás idiomas se habla del nuestro como español. Y si hablas de un personaje latino, respetas el contexto, y no traduces lo que te sale del pie.

Algo parecido ocurre con... "incerteza". Es una palabra que, según la Real Academia, existe. Pero de toda la vida se ha empleado "incertidumbre". Traducir "uncertainty" por "incerteza" es de traductor online, o de no saber hablar español. Y, además, de no estar leyendo la historia que traduces.

Luego tenemos mal uso de palabras que no se saben traducir. Por ejemplo: calzoncillos tipo boxer. El traductor se pone creativo y como plural usa "bóxeres". No hay, formalmente, un plural de este préstamo del inglés, pero normalmente se usa "boxers". Bóxeres es el plural de bóxer cuando significa esto. Si son gayumbos, y estás en duda, o usas el término popular, o pones "calzoncillos", aunque quede menos sexy hablando del buenorro de turno.

Lo peor es que, aparte de errores de traducción, me he encontrado fallos de gramática que me hacen pensar que el traductor es madrileño o castellano: Laísmos. Por todas partes. En todos lados. "La pegaste, me dijo que la pegabas". Y no, no hablaba de pegar a una mujer a la pared, sino de maltratarle físicamente.



Yo no tengo ni idea de cómo funciona el negocio editorial, pero me parecería razonable que se revisasen las traducciones antes de mandar los libros a publicar, y que si se pillan errores gramaticales de la gravedad de un laísmo, se corrigiesen. Porque estamos hablando de 5 libros, una saga completa con una traducción lamentable.

Una saga que, además, está de moda y va dirigida a adolescentes. Y a ver con qué cara explica el profe de lengua que el laísmo es una aberración cuando el chaval de la tercera fila afirma que lo ha visto en cinco libros de la misma autora extranjera.

Somos muchos los lectores que escogemos leer traducciones en vez de versiones originales porque no somos nativos en otros idiomas, o porque preferimos disfrutar de los libros en nuestra lengua para no perder detalle. Pero desastres como éste pueden hacer que le cojas asco a un libro que desde el punto de vista argumental es maravilloso.

Y, desgraciadamente, no es algo que se limite a la literatura. Si tienes la desgracia de seguir una serie en versión original, y de vez en cuando la ves doblada, hay también cada gazapo que da miedo.

En esto, creo que nos haría mucho bien a los españoles normalizar el ver las películas y series subtituladas, como en otros países. Aprenderíamos idiomas y no perderíamos contenido.

El paradigma de esto es la serie Modern Family. Ver a Sofía Vergara doblada por una española que finge acento colombiano ya duele (y no es culpa de la dobladora, hizo un trabajo excelente con Phoebe en Embrujadas, pero es que la mujer no es latina). Pero encima soportar las pobres traducciones de las bromas y los juegos de palabras de la serie me hace preguntarme cómo es posible que tenga seguidores en España.
Con Cameron, el doblaje de mariquita histérica que le han puesto, teniendo en cuenta que el actor original tiene una voz más bien grave, le da un giro al personaje que no mola, no es el suyo.

En fin. En lo audiovisual lo veo más complicado, porque pocos españoles están dispuestos a "soportar" versiones originales subtituladas. Pero en la literatura pido por favor a los traductores, a las editoriales, y a quien corresponda, que cuiden un poco más lo que lanzan al mercado, porque además de ser una falta de respeto hacia los lectores, puede hacerles perder negocio. Porque para leer semejante porquería de traducción me lo leo en inglés, que al final me voy a enterar de lo mismo, y sin laísmos.



1 comentario:

  1. Los traductores son una cruz. Es la contención de costes, no tengo dudas. Hay otro tipo de traductores que yo llamo los neutros. Esos cuecen, pero no enriquecen, y el libro sale muy correcto, pero por el camino se ha perdido todo el estilo del autor.

    Y te encuentras cada cosita. Probablemente también influye que casi nadie le da importancia. No todos los lectores van buscando estética, los hay que buscas distraerse y lo mismo les da. Pero sí, una cruz.

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