24 de diciembre de 2013

Una mañana




No estoy acostumbrada a despertarme la primera, es extraño.
Al pasar las cortinas la luz parece diferente.
Frío.
Abrigos de lana roja.
Otra vez, pero de manera diferente.
Puerta.
Escaleras.
Naranjas pendiendo del árbol.
Cama.
Silencio.
Calor.

El mundo al revés y al derecho al mismo tiempo.
El espejo de cuero me devuelve otra cara, que al mismo tiempo es la misma y no tiene nada que ver.
Pero es un secreto.
A voces.

Buenos días. No nuevos, buenos. Porque si cada día lo inicias con el propósito y deseo de que bueno llegue a ser, será más difícil que te lo estropeen.
Y estropearlo puede ser tan relativo...

Sonrisa de labios rojos.
Quién te viera...
Y unas medias, y una falda, y tela que cortar.
Y zapatos para pisar con ganas encima de los incómodos.

Ha pasado el tiempo que debía pasar.
¿El suficiente?
¿El necesario?
Está por ver.

¿Me lees?
¿Quién me lee?
Lanzo palabras al mar y nunca sé quién las recoge,
Y me gusta.
Y no me gusta.
Mi acto de valentía, de pecho desnudo en letras ante quien quiera venir
frente al acto de quienes vienen embozados, se llevan mis letras y huyen.
¿Me lees?
¿Quién me lee?
¿Me importa quién me lea?
Por supuesto que no, hace años que aprendí a escribir para mis ojos. El resto son invitados.

Desenredo una pulsera con las puntas de los dedos, como vi hacer a un trasgo,
dejando que los hilos se pierdan en mis manos, sin encontrar su nueva función
acariciando el tejido que casi se deshilacha
protegiéndolo
mimándolo
decidida a tejer nuevas bellezas con esos hilos gastados.

¿Dónde estoy?
Frente a mí misma
Que ya era hora.

Camina con la fuerza en medio del pecho, dejando salir la luz.
Que ya era hora.

Y salir
Y jugar
Y sonreír
Y mirar
Y soñar
Y pasear
Y abrazar
Y besar
y Sentir
Y aprender
Y avanzar
Lo demás está en su sitio, y llegará cuando deba.
Ya no acepto promesas extrañas, porque he aprendido a ver de verdad.

El frío que roza el Alma con los dedos y se va
ya no duele
porque tengo un abrigo de Reina de Corazones
porque tengo una armadura preciosa hecha de lana
que no aparta a los demás
sólo al frío indeseado.



Media vida bailando tangos con la soledad
para darme cuenta ahora de que nunca hicieron falta
de que hoy ya no los bailo
porque tiré esos zapatos
que no quiero retomar.

Prefiero bailar sola a bailar en soledad
porque sola se encuentran mejores compañeros
que comprometida con una sombra que sólo da frío
y miedo.

Lo logré, no sin dolor,
la libertad de saber
que nunca volveré a estar sola
no importa quién me acompañe.

Y hoy
miro atrás
a ti que me ignoraste cuando te pedí ayuda
a ti que me rechazaste cuando no sabía qué hacer
a ti que me abandonaste cuando te llamabas amigo
a ti que me diste una mano de humo
y no duele, sonrío de corazón.

Y miro adelante
a ti, que me has abierto este camino
a ti, que no has flaqueado
a ti, que das pasos a mi vez
a ti, que en la ausencia estás tan presente como mi propio cuerpo
y sonrío más fuerte.

Y odiaría que estas palabras
dejadas caer como la arena de un reloj
hicieran daño
pues son felices
pues son de cambio
pues son de paz
con todos

de borrón y cuenta nueva



de la esperanza que surge de saber que se ha crecido
que se ha cambiado
que se ha luchado
que se ha vencido
y que todo lo que llegue ahora será el botín de mil travesías.





El miedo es tan superficial que no se nota,
y eso me gusta.


Miro al mar desde una playa que no existe
y que sólo es mía.

¿Quieres venir?
Si eres, ya has estado, todos los que sois.
Si no eres, temo que nunca podrás.
En realidad no lo temo
he terminado de temer
quien sea, que venga
quien no, no es bienvenido.
Y ahí está mi sonrisa,
es más bonita de lo que pensaba.



Notas de guitarra
desgranadas
de los dedos
de las manos
que acarician
cuerdas nuevas
a falta de nueva piel
o piel antigua
o piel cualquiera.
No necesito piel ajena
mía tengo en demasía.
El calor bajo los dedos
la certeza de que volveré a sentir
con el corazón lleno
de risas
de amor
de futuro
porque nunca dejé de hacerlo
porque no sé dejar de hacerlo
porque adoro no dejar de hacerlo.
Todo es una cuestión de cómo lo desees.
Al leerme, ¿tienes miedo
de que todo haya cambiado?
No tengas miedo
he cambiado
sólo a mejor
he desnudado lo que más puro de mí
había dentro
y ahora podrás mejor vivir
y sentir
y caminar
a mi lado
si lo deseas.
Si no, no pasa nada,
lo prometo,
a nadie necesito que no me quiera cerca
Aunque...

...la intuición rara vez se equivoca...
...la belleza rara vez se oculta con éxito...
...la verdad tiene a mal dejar que la cubran de barro...
...y yo sé mejor que nadie cómo sigue el cuento...


...y me encanta
escribir estos trozos de retales de fragmentos
de lo que la chica del espejo susurra cuando se acuesta
cuando le rozan las sábanas
y no unas manos
y se sabe merecedora de todas ellas
y de las que quiera
y de las que lleguen
y de las que han de ser
y serán.

...y me encanta
que nadie lo entienda
que sea tan críptico
que sólo se pueda
disfrutar de su belleza.

...y me encanta
que inventes que me refiero a ti
que interpretes que habla de tu propia vida
que cambies mi ser por el tuyo
y te valga.

...y me encanta
que no sepas si es poesía
o prosa
o que se me ha quedado el Enter pulsado.
Porque no es nada de eso
es escribir sin rendir cuentas.



Es hora de despertar, de salir a la vida, de sembrar sonrisas y estrellas y luchar por ver los frutos.
Nada se regala a quien nada lucha.
Si no estás luchando y obtienes frutos, es porque alguien ha luchado tanto por ti que te ha regalado el fruto de su esfuerzo
Así que da las gracias con todo lo que tengas
o lo perderás.

Odio la expresión "move on", me sugiere enterrar el pasado con una pala y luego caminar con los hombros bajos hacia un futuro que no te inspira y hacia el que marchas con inercia.
No quiero eso en mi vida
quiero dejar graciosamente el pasado atrás, sin miedo,
y caminar hacia un futuro que me construya con mis manos y mis uñas.
Que otros "move on", y peor para ellos.


No me juzgues si no me entiendes
No me aconsejes si no me respetas
No me metas en el saco de los "TODOS..."
No me sonrías si no lo sientes
No me escribas si no te inspiro
No me abraces si no eres capaz
Y desde luego no me mientas


Sé quién soy
Sé qué quiero
Sé qué creo
Y continúo





Palabras deslizadas a pie de cama una mañana
de nochebuena
o nochecualquiera
para los ojos de quienes quieran recorrerlas
Quizás no las entiendas
quizás te incomoden
pero te dejarán un trocito
un algo
dentro
que no sabrás nombrar
pero que sin saber compartes




Una nueva oportunidad
un nuevo paso
un nuevo abrazo

Buenos días.







1 comentario: