29 de noviembre de 2013

"Tras el morado"

Estaba yo hoy pensando en qué podría contar aquí esta tarde, y resulta que mi querida Kuassiun se ha abierto un blog. 
Así que hoy toca post-spam, porque ella lo merece, y su blog lo merecerá con el tiempo, sin duda.

Kuassiun es una persona muy peculiar, con una extraña facilidad para hacerse detestar. Dado que soy su amiga, podría decir que no entiendo por qué se gana el odio de tantas personas... pero la conozco lo suficiente como para comprenderlo, y seguir queriéndole mucho, porque tiene esa extraña cualidad de ser aborrecible para algunos y adorable para otros al mismo tiempo. Es una bicharraca encantadora.

Hace años que nos conocemos, aunque hemos vivido en la misma ciudad menos de una cuarta parte de nuestra amistad. Cada una con su carromato recorremos caminos muy distintos, pero siempre damos con algún momento para encontrarnos donde podemos.

Ha tenido varios blogs, unos más públicos y otros más clandestinos, y acaba de empezar uno nuevo: Tras el morado.
Lo recomiendo aquí porque sé de buena tinta que Kuassiun escribe bien, y trata cosas interesantes cuando se sienta el tiempo suficiente como para sacarlas. Es cierto que a veces es un poquito agresiva, pero no suele morder si le han dado bien de comer, no se preocupen.

Aprovechando la coyuntura, voy a contar el porqué del nombre de su blog, ya que ella no lo ha hecho, porque el concepto se lo expliqué yo.

Hace muchos años algunos años equis años, en mi temprana adolescencia, una profesora de plástica decidió empezar sus clases de primero de la ESO con una charla sobre el simbolismo de los colores y el lenguaje corporal.

Yo estaba escuchando sólo a medias (la profesora era magnífica, pero plástica era una de esas asignaturas para las que mis dos manos izquierdas me hacían incompetente y no tenía muchas esperanzas puestas en aquello). Pero de pronto oí algo que me llamó la atención:
"Por ejemplo, el color morado, es el típico color favorito de las chicas en la adolescencia. Es así como melancólico, como alternativo... Y la mitad de las adolescentes lo tienen como color favorito."

Me indigné muchísimo. Mi color favorito era el morado, pero no porque yo fuese adolescente, ni porque fuera un color melancólico. Era un color precioso, con el que me identificaba plenamente, y aquella profesora no era nadie para reducirme y generalizar sobre mi color predilecto en base a un estúpido cliché. ¿¡Qué se había creído!?

(Por supuesto, era mi color favorito porque era adolescente, porque era un color melancólico, y porque ni el más raro entre los raros se salva de ser como todos los demás en algunas cosas. Pero tardé años en darme cuenta.)

Hace no demasiado le conté esta historia a Kuassiun, y se le debió quedar en la cabeza. Por eso ahora que se ha convertido en una mujer independiente semiadulta que vive fuera de casa, considera que ha cerrado una etapa de su vida y que se encuentra más allá de esa adolescente que fue y cuyo color favorito también fue el morado.

Que ustedes disfruten con su blog. Yo pienso hacerlo.

1 comentario:

  1. Y hoy no muerdo, que me he comido un kebab impresionante :D

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