14 de noviembre de 2013

Fuiste. Eres. Serás.

Pubertad - Edvard Munch
Eras ella.
Frágil.
Pensándote lo que no eras.
Llena de miedo.
Temiendo la sombra
Mirando al espejo con incertidumbre.
Mirando alrededor para confirmar lo que sentías.
Vulnerable de la peor manera posible.
Sensible de la peor manera posible.
Asustada, aunque valiente.
Hermosa, pero escondida.
Con la luz más brillante escondida tras mil capas.
Abandonada a tu suerte en un mundo hostil.
Con escudo y espada.
Tu peor enemiga.
Tan llena de virtudes y tan ajena a todas ellas.
Tan pendiente de los demás en tu más ínfima esencia.
Negativa. Pesimista. Anticipadora. Paralizada.
Asustada. Insegura. Colérica. Defensiva.
Susceptible.
Defectos todos ellos presentes, todos ellos magnificados.
Virtudes a las que ponías nombre con voz de papagallo, reduciéndolas en tu corazón.
Perdida en un mar extraño.
Ajena a tantas luces, a tantas bellezas, a tantas sensaciones.
Con mil virtudes cada día, todas ellas menguadas por tu tozudez.
Con mil defectos menores, todos ellos fortalecidos por tu cerrazón.
Eras ella.
Has sido ella la mitad de tu vida.
Te convertiste en ella a la edad que se le refleja.
Te convertiste en ella al atraparlo todo dentro.
Te convertiste en ella sin saber o sin poder evitarlo.
Te convertiste en ella para sobrevivir.
Te convertiste en ella, y luego no supiste dejar de serlo.
Y, de pronto, encontraste el camino.






Le Bain de Diane - J. C. Corot
Eres ella.
Poco a poco fuiste llegando a ser ella.
Dejándote sentir la lluvia. Las tormentas de verano.
Mirando hacia ti en vez de hacia el resto.
Creyéndote las gotas de luz que te pendían del pelo.
Dejando que tu cuerpo y tu Alma se dirigiesen a su lugar debido.
Honrándote. Buscándote. Aprendiéndote.
Te atreviste a ver más allá, a aceptar lo que de bueno tenía la vida que ofrecerte.
Dejaste de boicotear cada paso que dabas.
Entraste en tu propia vida, acompañada de tantos que es imposible contarlos.
Pisaste fuerte.
Comenzaste a iluminarlo todo.
Y ríes.
Y cantas.
Y lloras.
Y sueñas.
Y todo lo haces poniendo dentro tal cantidad de corazón, que es imposible no maravillarse al verlo.
Los defectos existen, pero la lucha es tan encarnizada, y eres tan fuerte, que cada vez pierden más terreno y los dejas a tu merced.
Las virtudes son cada vez mejores, e incluso diría que son más.
Eres ella.
Y siendo ella te rompiste.
Y creíste dejar de ser todo
y volver a ser sombra.
Pero te equivocabas.
Pudiste ser ella más que nunca, más que siempre.
Y pudiste empezar a quitarte cada capa de encima.
Entraste, abriste las ventanas y decidiste perdonarte, abrazarte, permitirte ser feliz y sentirte feliz.
Comprendiste que eras merecedora de todo lo bueno.
Te desnudaste de cuerpo, de Alma, de espíritu, de corazón, hasta quedar en carne viva.
Hasta quedar tan expuesta ante ti que el menor roce era una flama.
Y así eres hoy.
Eres la ella más pura, y estás cerca de ser la tú más pura, más perfecta, más brillante.






Serás ella.
Serás la mayor pureza de ti misma.
Serás la más bella de tus versiones.
Plena, entera, serena, fuerte, feliz.
Volcada.
Capaz de volver la espalda a los dardos del Mundo, sabiéndote más fuerte.
Capaz de darte por entero, generosa, cuando se te requiera.
Consciente de cada mínima virtud en su completitud.
Consciente de cada mínimo defecto en su completitud.
Sabedora de que sólo mereces aquello que sea mejor.
Con la fuerza para cambiar cada defecto.
Con la valentía para aceptar cada virtud.
Con la bondad para perdonarte en cada detalle.
Una luz, y otra, y otra más.
Una por cada regalo que obtuviste en el proceso.
Serás ella.
Y no habrá nunca vuelta atrás.
Y nunca podrás ser otra cosa.
Porque serás, por fin, tú. Sin disfraces, sin máscaras, sin dobleces, sin espejos.
El núcleo de ti misma volcado hacia fuera.
La perfección reconocida por fin en cada cosa, ajena y propia.
Ilsiai ante tus ojos y dentro de ti al mismo tiempo.
Un cuento contado entre las sábanas.
Una mano tendida hacia quienes no encuentran el camino.
Serás ella.
Serás tú.



Mujer ante el espejo - Pablo Picasso


Un pie
Después el otro
Una mano
Después la otra
Una noche en la playa
Una mañana en la playa
Un perro de negro pelaje
Un ser mágico
Confianza hecha de arena, romero y piel
Fe hecha de luz de Luna y agua de mar
Feminidad
Hojas que surcan el cielo
Rayos de Luna que tejen el árbol
Un camino sinuoso
Magia
Pasos
El espejo ante el que te miras
Reconcíliate
Cambia
Valentía
Fuerza
Esperanza
Amor
Encuentro
Pureza
Atracción
Deseo
Creencia
Expectativa
Creación
Mujer
Los rayos del Sol sobre la piel
Mi mirada sobre los ojos
La fuerza del cambio
Mariposa
Crisálida
Metamorfosis
Nido
Tigresa de Bengala
Pureza
Luz

No quedan dobleces, no quedan disfraces, no queda nada
Sólo estás tú, desnuda ante el espejo
ante todos tus presentes
ante todos tus pasados
ante todos tus futuros.
Y decidirás
y será la mejor elección.
Y caminarás
y será el mejor de los senderos.
Y crecerás
y te maravillarás de lo conseguido.
Y serás tan perfecta
como siempre te negaste a llegar a ser.
Y dejarás el ego
abrazando a la vez a tu reflejo.
Y eres,
y fuiste,
y serás.
Y seguirás.
Pero
siempre
siempre
siempre
habrás
sido
sólo
tú.



2 comentarios:

  1. Simplemente, muy bueno. Un cambio, que cuanto más ibas hacia al final me has recordado a los poetas expresionistas, como ese poeta que tenía mucho poemas con versos con sólo participios o una sola palabra en cada línea... Además, has elegido el cuadro de Munch y el otro expresionista, movimiento que a los 18 a mí me llamó la atención curiosamente junto a los poetas de ésta o a Kafka, por ejemplo. Han cambiado mis gusto literarios; y aun así, el poema es una fusión de estilos, de esitlo más bien personal, que me ha gustado mucho. Era una gran poetisa. Mi admiración. Salud.

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  2. *Eres. Lo dije en pasado... Perdón jeje.

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