3 de noviembre de 2013

Cosas que no puedo entender de Francia (II): El jamón de York

Al oír hablar de comida francesa, tendemos a ponernos gastronómicos: Pensamos en foie, en queso Roquefort, en vino de Burdeos, y los menos sibaritas, en crêpes.
A mí, cuando pienso en comida francesa, se me viene a la cabeza el jamón cocido.

No, no es que aquí esté increíblemente bueno.
No, no es que sea una especialidad desconocida.
No, no es que sea un producto que me vuelva loca.
Es que es total y absolutamente absurdo en su forma, precio y contenido.


Cuando vas a comprar jamón de York en un supermercado francés, ves que en todos los paquetes hay un número. Normalmente 2, 4 ó 6. A veces, bajo el número está la palabra "tranches".
Si tu francés no es muy bueno, no identificarás esta palabra. Si la identificas como "lonchas" pensarás que te has equivocado. "No van a venir 2 lonchas en un paquete..."

Y llegarás a tu casa.
Y abrirás el paquete.
Y habrá dos lonchas, como bien te advertía el envase.
Y tú retirarás las dos lonchas con incredulidad, buscando más.
Y pensarás que tu compañero de piso se te ha adelantado, ha abierto el paquete en un despiste, y se ha comido medio paquete, dejándote sólo dos ruines lonchas. Que para eso ya se lo podía haber terminado, el imbécil.
Y pensarás que te han estafado, que el paquete es defectuoso, y te plantearás ir al súper a reclamar las lonchas que te faltan.
Pero no. No hay error, ni estafa, ni compañero de piso gorrón (o igual sí, pero aún no se ha acercado a tu paquete de jamón).

El jamón cocido en Francia no se vende en paquetes de más de seis lonchas, no existe. Esos tarugos que hay en España, que dan ganas de barajarlos, no son concebibles aquí.
Y es algo que me cuesta muchísimo entender, y a lo que no le veo ningún sentido. ¿Quién necesita exclusivamente dos lonchas de jamón? ¿Hay gente tan triste que se compra únicamente lo necesario para un solitario sándwich? ¿Qué hay en la nevera de esa gente? ¿Pastillas de mantequilla individuales, pan de molde dividido ya en paquetes de dos rebanadas y medio limón reseco (en todas las neveras hay medio limón reseco)?

Yo pienso, por ejemplo, en las familias numerosas, que además aquí en Niort se prodigan:
¿Paquetes de 6 lonchas para una familia en la que la madre desayuna tostadas con jamón de york, el hijo mayor se lleva un sándwich de jamón de york al colegio, la comida favorita de la mediana son los macarrones con tomate y jamón cocido, el pequeño tiene tendencia a las diarreas y tiene que comer cosas suaves, y el padre adora los bocatas cargados, con lonchas de bacon, de queso, de jamón de York...? ¿Qué hace esa familia? ¿Importa jamón cocido Hacendado? ¿Lo traen de contrabando? ¿Tienen una nevera llena de paquetitos de 6 lonchas?
¿Cuánto ganan esos padres para mantener semejante consumo de jamón cocido?

Porque ésa es otra: Las 6 lonchas deben proceder de la pata del emperador del mundo porcino, ya que cuestan casi cincuenta céntimos cada una. El jamón es carísimo en Francia, a un nivel totalmente absurdo.
Los paquetes de 2 lonchas suelen costar 1,60€, los de 4 lonchas 2,30€ y los de 6 unos 4 euros. Y estos son los precios de las marcas baratas, en las caras cuatro lonchas cuestan 3,50€.
Por favor, que alguien me lo explique, porque no le veo ningún sentido. Y no es que no le haya dado vueltas: ¿Hay escasez de cerdos en Francia, y por eso el jamón cocido es un producto de lujo? ¿Cada loncha se impregna en productos químicos diseñados para mejorar el sistema inmunológico del consumidor? ¿Se quiere reducir el consumo de cerdo por razones de Estado?

Y si al menos el sabor, la textura o las propiedades del jamón de York comercializado en Francia fueran únicos, tendría cierta disculpa tanto su precio como su racanería en las cantidades (al fin y al cabo, la nouvelle cuisine vive de servir raciones minúsculas de comida a precios desorbitados). Pero es que ni eso. Sabe igual que en todas partes, y peor que algunos jamones cocidos españoles. Su textura no es especial, y no te deja ninguna sensación única, ni te da superpoderes.
Es jamón cocido, igual de humilde, soso y proletario que en cualquier otro país. Aunque te lo vendan como individualista y lujoso.

Supongo que los franceses están acostumbrados, y o bien lo consumen poco o bien asumen que es un lujo necesario en casa. Yo, española residente temporal aquí, he optado por intentar que las 4 lonchas me duren como 40. Menos por necesidad económica que por la rabia absurda que me da pagar la loncha a precio de oro.

También en esta saga:
-Las almohadas
-La mayonesa
-Los besos

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