4 de noviembre de 2013

Actores y espectadores


En la vida puedes tomar siempre dos actitudes: Puedes ser actor, o puedes ser espectador.
Los actores son aquellos que hacen que las cosas ocurran.
A los espectadores las cosas les pasan, sin que hagan nada para evitarlo o propiciarlo.

Los actores deciden.
Los actores salen ahí fuera, se exponen, se manchan de barro.
Los actores dan pasos hacia delante, o hacia atrás, o bailan, o dan saltos.
Los actores hablan de temas incómodos.
Los actores saben que todo el mundo puede cambiar si tiene el valor de hacerlo, y cambian cada vez que es necesario.
Los actores aprietan los dientes, pisan sobre la roca y siguen adelante.
Los actores se plantean metas.
Los actores se plantean estrategias.
Los actores consiguen sus objetivos, o no los consiguen, pero siempre caminan hacia ellos.
Los actores se caen.
Los actores sufren, muchísimo.
Los actores disfrutan de su vida, muchísimo.
Los actores cargan con quienes están en sus vidas y deciden no luchar.
Los actores hacen todo lo posible por tener la vida que desean y merecen.
Los actores se equivocan, muchísimo.
Los actores lloran, maldicen, sangran. Y se ponen de pie.
Los actores cambian el Mundo.
Los actores plantan cara.
Los actores hacen daño a otros sin querer, o queriendo, mientras viven.
Los actores tienen miedo, pero lo afrontan y siguen.
Los actores llegan a casa exhaustos.

Los espectadores observan.
Los espectadores se quedan en casa, limpios.
Los espectadores no se mueven, se quedan sentados, estáticos.
Los espectadores prefieren callar las cosas que no son agradables.
Los espectadores piensan que la gente no cambia, y que desde luego ellos no pueden cambiar.
Los espectadores suspiran, y dejan que la vida siga su curso sin ellos.
Los espectadores piensan en cosas que les gustaría que ocurriesen.
Los espectadores esperan a que ocurran.
Los espectadores consiguen sus objetivos, o no los consiguen, pero nunca luchan por lograrlos.
Los espectadores no se caen.
Los espectadores se sienten seguros, sufren menos.
Los espectadores a veces se sienten vacíos, disfrutan menos.
Los espectadores tienen siempre cerca actores que hacen que sus vidas cambien.
Los espectadores se equivocan poco, su único error es decidir no hacer nada.
Los espectadores sienten que sus vidas no son como desearían, pero no deciden cambiarlas.
Los espectadores apenas se equivocan.
Los espectadores miran al cielo y protestan.
Los espectadores ven el Mundo cambiar.
Los espectadores retrasan los enfrentamientos.
Los espectadores padecen, rara vez hacen daño, mientras observan.
Los espectadores tienen miedo, y éste les paraliza.
Los espectadores llegan a casa cansados, y no saben por qué.

Todos los actores pueden ser espectadores.
Todos los espectadores pueden ser actores.
Es una decisión la que marca la diferencia entre ambos: La decisión de meterse en el fango hasta las orejas, de decidir que merece la pena exponerse a cambio de ser dueño de la propia vida.
No es una decisión fácil.
Pero es una decisión que lo cambia todo.


En esta vida hay miles de millones de espectadores, y varios millones de actores.
¿Tú qué quieres ser?


***

(Dedicado a mi ahijada DM, que muchas veces me ha recordado esta lección que aprendimos juntas del escultismo)

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