29 de abril de 2012

Madrid, mi Madrid

Madrid es... la estación de autobuses. 
El cansancio del viaje y la sonrisa en la dársena.
La gente apiñada en el suelo, y en los bancos, esperando a que las letras rojas señalen el momento.
Las taquillas con sus colas, y sus operarios antipáticos.
Su reloj inmenso, con minutos emocionados.
Sus gigantes de colores y cuatro ruedas.
El peso de la maleta, y una mano en la cintura.



Madrid son... los viajes en coche.

La radio a todo volumen, nosotros cantando a gritos.
Mi mano acariciando tu cuello mientras conduces.
Las gasolineras cerradas apenas paramos en ellas.
La flechita en reserva, amenazando con dejarnos en la cuneta.
Mis cabezadas furtivas.
Las gafas de sol nuevas, y las viejas.



Madrid es... la gente de la facultad.Los 100 montaditos.
Las charlas absurdas.
Los planes de futuro asustados.
Los despellejamientos generales.
El día a día relatado en un momento.
Los compañeros de batalla.



Madrid es... una pañoleta escocesa.
Escultismo en la distancia.


Madrid es... Tralarí y Tralará

Cervezas en cualquier rincón en que nos acepten.
Patatas, tortilla, rebujito de frutos secos (¡pasas no!), profiteroles.
El bar Tonino, y su fauna viejuna (tenga la edad que tenga).
Despellejamientos, conspiraciones y risas.
Pasear por el Rastro buscando un puesto fantasma.
Puesta al día en tres direcciones.
Apostar a ver quién llega más tarde... Y perder.
Que nos den las ochomil y arriesgarse a dormir en la calle.
Grandes momentos en pequeños sorbos.



Madrid es... cine, cena y diversión.

Un cubo de palomitas en el que cabe mi cabeza.
Monólogos malísimos, reguleros y geniales.
Llamar por teléfono a la mesa de al lado y preguntar por un pitijopo, o buscarle novio al vecino.
Películas frikis y películas serias.
Pedir al Telepizza 10 minutos antes de que cierren.
Estar a punto de quedarnos sin entradas.
Tapas en el centro.
Una merienda inesperada.
Series, pelis y programas de la tele.





Madrid es... el pasado, el presente y el futuro.

Mis ganas de aprender, mis pasos sobre el asfalto.
Mi día tras día, mi evolución.
Mi nostalgia, mi aprendizaje lejano.
Mi mañana, mi año próximo.
Madrid es la ciudad en la que decidí empezar de cero.
Madrid es la ciudad en la que aprendí que debo estar.
Madrid es Callao, es Lavapiés, es Plazaespaña, es Villafranca, es Juan Bravo, es Ciu, es el Parque del Oeste, es el Retiro, es la Gran Vía, es Colmenar.
Madrid es el Metro.
Madrid son mis amigos, y gran parte de la gente que me importa.

Madrid es tanto, que no cabe en la maleta.



Madrid es...pérame que pronto vuelvo.

28 de abril de 2012

Sin prisas...

Te sientas, tranquila, en la hierba.
Cierras los ojos.
Respiras hondo, llenando los pulmones del olor a hierba mojada, a lluvia, a viento y a primavera recién estrenada.
El cielo está lleno de nubes perezosas que se estiran, llenando de jirones blancos y grises lo que podría haber sido un día soleado.

Una sonrisa te asoma a los labios, casi con cautela:

Se asoma a las comisuras de tus labios, y se va ensanchando poco a poco, de dentro a fuera, mostrando al mundo la felicidad tranquila de quien se siente en paz consigo mismo.

Te levantas y caminas, despacio, hasta la encina. Te subes en la piedra que descansa entre las raíces, coges impulso y te sientas en la bifurcación de las dos ramas más grandes. Siempre que lo haces parece que te vas a quedar ahí encajada...

Trepas un poco más y acomodas la espalda en esa rama que parece hecha para que alguien se recueste. Sientes la fuerza del árbol, su antigüedad, su majestuosidad silenciosa.


El mundo sigue en su latir inquieto, en su prisa incansable.

La vida continúa derramando gota a gota sus momentos.

Pero tú te recuestas en la rama, al calor de la sonrisa más bonita del Mundo, dejando fluir tus propios momentos hacia el sentir más dulce.


En paz...




PD: Un agradecimiento especial al colaborador frikinformático que ha hecho que la barra de la derecha tenga un fondo que permite que sea legible. ¡Gracias mr. Hosyou! ^^

27 de abril de 2012

Bienvenidos

Abrir la puerta y las ventanas, dejar que la luz y el aire entren por primera vez...
Cuánto silencio, ¿no lo oís? Es el silencio que sólo hay en los lugares donde nunca nadie habló. El silencio de las palabras contenidas, acobardadas, esperando a abrirse paso, esperando a convertir el silencio en fuegos artificiales.

En esta página en blanco, en este rinconcito recién nacido, aposenta esta buhonera su carromato, y saca sus bártulos. Posa en el suelo su mágico baúl: Lleno de palabras, de sueños, de verdades, de ilusiones... Lleno de todo lo que le cabe dentro a un alma.

Seréis bienvenidos si os apetece compartir mi fuego y ver mis cachivaches.

Empieza esta nueva aventura...

La Buhonera