5 de junio de 2012

Noctambulismo, ritmos de sueño y otras enfermedades

Yo no tengo eso que llaman "ritmo de sueño". Hace siglos que no. Pero que conste que no es culpa mía, en absoluto. Yo lo he intentado, de verdad.

Si nos remontamos al pasado, pues sí, hubo un tiempo en que, como casi todos los niños tenía un ritmo de sueño: A las 10 me iba a la cama, lloviera o tronase, y hasta la hora de levantarse para el cole. Yo nunca vi series hasta que fui adolescente, la noche era territorio de "los mayores", que podían quedarse hasta tarde. Las escasas veces en que me dejaban quedarme para ver una peli (recuerdo especialmente un día que echaban Parque Jurásico) eran como hacer expediciones a un territorio extraño.

Ya con "dieci..." (me niego a decir "teen") empecé a quedarme hasta las 12, la 1... Aunque las clases mandaban, y si no quería quedarme frita en plena explicación de Literatura, no quedaba más remedio que dormir una cantidad de horas razonable.

Y entonces, empecé la carrera.

Como mi apellido está al final de la lista (un gran peñazo, quien lo ha vivido lo sabe), me matriculé en el último turno, y ya sólo quedaba horario de tarde. Yo estaba mosca: ¿clase por la tarde? ¿eso cómo iba?
Pero empecé, e iba bien, la verdad. No había necesidad de madrugar, ibas a clase descansada y a gusto, y cuando volvías aún tenías tiempo para hacer cosas.
Poco a poco, mis instintos noctámbulos se fueron despertando. Como no madrugaba, apuraba las noches leyendo, o viendo pelis. Y ya cuando empecé a tener exámenes, la cosa se descontroló: descubrí que prefería estudiar hasta las cinco y levantarme a las tres, que levantarme pronto.

Por lo tanto, me lancé a mi recién descubierta vida noctámbula, disfrutándola todo lo que podía.
Tenía sus inconvenientes, sobre todo por parte de los listillos, que creen que levantarte pasado el mediodía es de ser vago e improductivo (si te has acostado a las 6 de la mañana y has dormido menos que ellos es indiferente). Pero en general era una vida feliz de estudio tranquilo, conversaciones nocturnas interesantes, y horarios de sueño regulares.

Pero era demasiado bonito para durar. Con mi llegada a París, el horario de mañana me reclamó, inflexible, y mi cuerpo tuvo que afrontar un cambio de hábitos más bien brusco.
Y ahí comenzó mi lucha con el reloj. Mi organismo, acostumbrado a cerrar el chiringuito de las 2 en adelante, no comprendía por qué de pronto la hora se había adelantado a las 12.
Cada noche era una guerra. Esperaba a estar exhausta, me iba a la cama. Daba vueltas. Me levantaba a por agua, al baño, a mirar por la ventana... Al final, siempre daban las 2.
Tras un par de meses conseguí (más o menos) un ritmo llevable. Entre semana me acostaba a la 1, y los fines de semana a las 4. Los lunes eran un desajuste asesino, pero soportable.
Podía haberme reconciliado con el horario diurno, si en vez de estar en Francia, hubiese estado en España.

Pero como en este país hay OCHENTA MIL VACACIONES AL AÑO (nunca NUNCA entenderé la fama de vagos de los españoles tras ver la de semanas festivas que tienen los estudiantes franceses) en cuanto cogía un ritmo de sueño, tenía una semana sin clases y se me iba todo al traste. Y yo no soy una de esas personas que se ponen despertador en vacaciones sólo por el placer de madrugar y ver las calles recién puestas. Lo siento, pero no. Masoquismos, los imprescindibles.

Total, que aquí estoy, a punto de acabar el curso. Acostándome a las mil, levantándome a las 8, con unas ojeras que me llegan por el cuello, y quedándome frita a media tarde en cualquier esquina disponible.

Por suerte en breve vuelvo a España, y podré reencontrarme con mi lechuza interior, volver a mi vida de noches en blanco y 8 horas de sueño, y sentir de nuevo la tranquilidad de una rutina lógica para mi pobre mente trastocada...



4 comentarios:

  1. Guille dijo en 6 de junio 2012 00:37
    ¡Animooooo! Se que esperabas unos dias con menos caña y están siendo una sorpresa entre unas cosas y otras.

    Llevas asi más de 9 meses y te quedan menos de 2 semanas. Y van a ser unos dias intensos, pero no queda ni un suspiro. Asi que a descansar y a delegar todo lo que se pueda, y a terminar con fuerza e irte con la cabeza bien alta.

    Y aunque las cosas se te puedan liar un poco cuando vuelvas, todo empezará a ser más fácil. Tendrás Madrid con sus calles, o El Mar y sus playas, tendrás tus dos casas mucho más cerca y aunque puede que no te dejen descansar en cada casa lo que quisieras, siempre tendrás unos días para pasar en la que quieras, incluso más si te lo montas bien ^^


    "Aguanta Lechuza, que en poco tiempo el reloj empezará a girar en el otro sentido, y la noche y el día empezarán a caminar hacia su lugar en vez de alejarse como hasta ahora"

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  2. Pffff, a mí me pasa lo mismo (de hecho, mirad la hora del comentario). No sé, las horas previas antes de acostarme son para mí, mías y de nadie más. Me siento activo. Trabajo en mis muebles, veo series, películas (de hecho, acabo de volver del cine), hago cosas de cuero, escribo, fumo, quizá demasiado... en fin, una perdida de tiempo incompatible con la sociedad. No lo considero algo bueno, pero cuando tenga trabajo (me da la risa) y tenga que madrugar sé que echaré de menos estas noches de descanso y reflexión.

    Un saludo.

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  3. A mi me pasa lo mismo que cuando mas activo me siento es por la noche y a partir de las 6 de la mañana puedo dormir las horas que me de la gana. Fui al medico y me dijo que todo era por fumar marihuana y que lo dejara, es cierto que la marihuana puede producir insomnio pero no creo que me haga dormirme a las 5 de la mañana como pronto durante 4 o 5 años independientemente de la cantidad que consuma cada dia.Somos unos incomprendidos hasta por los medicos asi que yo estoy intentando llevar mi negocio adelante pero si encuentro algun trabajo nocturno que me convenza dejo mi negocio porque he leido que un noctambulo puede pasarse la vida intentando cumplir el horario diurno y nunca lo llegarlo a conseguir ya que lo lleva en los genes y no pienso pasarme lo que me queda de vida con esa tortura si todavia tengo 27 años. Mi conclusion:dejar de lado los horarios de sueño normales y aceptar los que tiene tu cuerpo y solo asi viviras tranquilo. Ahora encontrar un trabajo compatible no va a ser nada facil.

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  4. Me pasa parecido en muchas cosas que mencionas pero siempre me han advertido todos los medicos que veo que pagaré caro eso a mis 50 años por el desajuste cerebral. Dichoso si no tienes enfermedades de por vida ahorita porque yo sufro con tratar de dormir porque es parte de mi medicación y ahora me pregunto si hacer ejercicio en la tarde me mantiene mas despierta en la noche.

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